Guía cristiana para votar

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Tenemos que partir de la base que ningún partido político español o extranjero tiene un programa que sea autënticamente el seguimiento de la doctrina que Jesús de Nazaret nos dejó a la humanidad, pero sí podemos analizar y tener un criterio sobre las distintas propuestas que los partidos políticos hacen para ver que está acorde o no con la doctrina cristiana.

EL DERECHO A LA VIDA.

Es el derecho por esencia del hombre y la mujer, de los animales y del reino vegetal. Uno de los temas más polémicos con el que se intenta manipular el voto cristiano es el del aborto. Evidentemente, un cristiano no puede estar de acuerdo con el aborto porque la ciencia no es capaz de decir en qué momento un feto es un ser humano o no. Por lo tanto, los cristianos no queremos aborto. Pero sabemos que la prohibición del aborto no consigue que deje de haber abortos. De hecho, lo que se consigue es que las mujeres con capacidad económica aborten en clínicas privadas en otros países como Reino Unido y las mujeres sin recursos, aborten clandestinamente con el consiguiente riesgo de salud para feto (lógico) y madre.

Lo mejor es votar a partidos que mantengan una ley como la actual, que no evitando totalmente el aborto, ha reducido su número, facilitando a la mujer asesoramiento antes de la decisión.

Unida a esta política, hay que valorar los programas que lleven una educación sexual en métodos anticonceptivos  para las personas jóvenes para evitar embarazos no deseados.

El derecho a la vida se enfrenta a la pena de muerte. Un cristiano no puede votar a ningún partido que defienda esta condena fatal y sin remedio.

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¿Beneficia a la izquierda pactar con el independentismo?

President Puigdemont, "Ciutadans de Catalunya, vénen hores en què a tots ens pertocarà de mantenir el pols del nostre país" 02
Decía Pascal que el corazón tiene razones que la razón no entiende. La izquierda es más de usar la razón. De la reflexión y de aplicar una moral social a las cosas basadas en la igualdad, el respeto, etc… Por eso, el sentido común hace llevar a preferir el diálogo como método para solucionar los problemas como es el caso que se está viviendo con los independentistas catalanes.

La derecha es más de moverse por el corazón, por instintos, por pasiones, dejando a un lado la reflexión y el sosiego, terminando todo con un golpe de su autoridad.

La razón por tanto nos dice que el Presidente del Gobierno hace bien con hablar con los partidos independentistas.

Pero ¿realmente estos partidos independentistas merecen este esfuerzo del Gobierno si dar nada a cambio? Están demostrando ser unos egoístas, no tener empatía ninguna con España, mucho más grave en ERC que se hacen llamar de izquierdas. ¿Qué piensan cuando cantan la internacional? Me pregunto si la cantan…

El independentismo no se lo merece. Prefieren echar abajo un presupuesto social antes que renunciar a sus posturas egoístas.

La izquierda no debe caer más en la trampa y debe romper lazos con quienes no los benefician en nada. Al revés, sólo les perjudica.

Es también actuar con el corazón. Ya está bien de aguantar la arrogancia separatista.

También es hora de que la izquierda piense en modo marketing electoral. Queremos una izquierda transformadora de la sociedad y no una izquierda utópica que sólo sirve para mantener una casta política acomodada que sólo sirve para estar en la oposición.

La izquierda, por las conversaciones con el separatismo catalán, va a perder todas las elecciones que vienen, las generales y las municipales porque la gente vota en clave nacional. Por el acercamiento a estos independentistas insaciables y egoístas, muchos colectivos vamos a perder derechos que la derecha va a quitar. Mujeres, pensionistas, parados, trabajadores en general, clase media, colectivos LGTBI, enfermos, personas mayores, estudiantes, trabajadores públicos, inmigrantes, etc… Vamos a sufrir un gobierno de extrema derecha por haber intentado dialogar con quien plantea cuestiones egoístas sin importarle el bien común de España.

¡Izquierda, espabila! . El nacionalismo nunca es amigo. Sólo piensan en sí mismo. Que es legítimo, pero incompatible con lo que es ser izquierda y no trae ningún beneficio. Al revés, beneficia a la derecha que también es nacionalista y excluyente, y exactamente lo mismo de intolerantes que los independentistas catalanes solo que con banderas distintas y mira por dónde, con los mismos colores.

Presos y católicos: la pastoral penitenciaria.

Cárcel

Cárcel

En estos tiempos oscuros por los que pasa la Iglesia Católica, con tanta pederastia, tanto machismo, tanta homofobia, tanta idolatría y tanta corrupción moral que la han alejado del camino del Evangelio propuesto por Jesús de Nazaret, al que ya cuesta mucho reconocer en ella, hay algunas luces dentro de la Iglesia que siguen alumbrado porque van al paso de lo que Jesús pedía.

Una de estas luces son las pastorales penitenciarias. Cristianos comprometidos con una de las grandes indicaciones de Jesús. Estuve preso y me visitasteis. Sí, queridos católicos. Una de las acciones que deberíamos hacer los cristianos es visitar a los presos. También a los enfermos, a los desnudos, a los extranjeros y emigrantes que por la mala política también se convierten en presos.

Jesús de Nazaret no se pregunta por qué la persona está presa. Se queda en la persona y en que está cumpliendo su condena. Jesus es compasivo. Jesús es misericordioso. Incluso a un ladrón, arrepentido, que le pidió perdón, le garantizó que estaría con Él en el cielo. No le preguntó qué hizo.

Si hay arrepentimiento hay perdón. Porque además ¿quién está libre de no ser preso alguna vez? Desde una mala acción o la mala suerte de un accidente de tráfico nos puede llevar a la prisión. Cualquiera puede ser preso.

Lo que está claro es que en nuestro prójimo está Jesús. Si no somos capaces de verlos, no somos cristianos. Aunque adoremos imágenes. Aunque nos arrodillemos. Aunque salgamos en procesiones.  Aunque recemos a un dios invisible. No seríamos cristianos si hacemos esto.

Los presos. Cuánto molestan. Hagan la prueba. Métanse en la redes sociales o en la barra del bar y pida ayuda para los presos. Pida ropa o el poco material que se le puede aportar y que permite la ley. Pida algo para los presos. En la gran mayoría, le darán con la puerta en las narices. Mucha gente, y por desgracia, bautizada, detestan al preso. Los quieren ver como al conde de Montecristo: en un penal con un traje a rayas y una bola de hierro amarrada con  una cadena al pie.

Hace una publicación que yo consideraba ética titulaba una ‘noticia’ sobre las buenas condiciones en las que estaba la asesina confesa del chiquillo de Almería. Las hordas de la caverna contestaron como se les esperaba. No quieren que tenga derecho a tener televisión o una cama cómoda. No entro en la barbaridad tan horrible del delito que cometió. Lo cometió y tiene que pagarlo. Para eso está la Justicia. Pero ¿y la humanidad? Ya, no hablo de la humanidad de quien mata, hablo de la humanidad de los inocentes. ¿Se es humano si estamos sedientos de venganza y no tenemos capacidad de compasión con los que sufren? ¿Dónde queda esa misión de la prisión de reinsertar en la sociedad al que ha cometido un delito?

Reflexionen. Antes de dar dinero para comprar velas o flores piensen en dar dinero o material para los presos. Ahí está Jesús mucho más que en cualquier figura o en cualquier estampa. Es tan fácil como llamar a los voluntarios de la pastoral penitenciaria. Pregunten en su diócesis y le indicarán. Y hable con ellos. Le contaran cosas y usted será más buena persona sólo por escucharles. Se sentirán muy pequeñitos porque lo que hacen es muy grande. No todo el mundo es capaz de hacerlo. Por ejemplo, yo. Yo no me encuentro con fuerzas para meterme en una cárcel y escuchar cerrarse las puertas.  Pero con que sepamos lo que hacen, lo reconozcamos y les ayudemos ya estaremos haciendo algo que es más que nada.

De aquellos mocos, estos votos


Shock

Shock

Estamos todavía bajo el shock del resultado de las elecciones andaluzas y de la entrada de la extrema derecha en el Parlamento de Andalucía. Bueno, realmente ya estaba, porque Vox es una escisión del Partido Popular.

No vi claro ni sigo viéndolo esas manifestaciones que ha habido de protesta por los resultados. La verdadera manifestación es la votación en sí donde cada persona cuenta.

Hubiera visto mejor un proceso de autocrítica en los partidos políticos que han descendido en votos que no veo.

Hay múltiples causas para explicar qué ha podido ocurrir. Yo me atrevo con algunas.

Está claro que la primera causa se llama Susana Díaz y su gestión. El estado de los servicios públicos especialmente los más sensibles como son los servicios sanitarios con sus largas colas de esperas y el colapso de las urgencias ha sido determinante.

La propia gestión de Susana en su partido. Las luchas internas es lo peor que le puede pasar a una organización. La gente lo penaliza mucho.

Lo mismo que a Andalucía Adelante. Las luchas internas y sus problemas de imagen. ¿Cuántos votos escaños nos habrá costado el chalet de Pablo Iglesias? Ya… que sí, que claro, que se lo puede comprar, faltaría más. Como que Alberto Garzón también se puede ir a Nueva Zelanda de vacaciones. Si yo no digo nada por el dinero qué cuesta… yo lo que pregunto es ¿cuántos votos cuesta?

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La historia de Pepe el gitano de Jerez

Gitanos italianos

Gitanos italianos protestando por el racismo del Gobierno de Italia – Foto RTVE

Pepe el gitano no era gitano. Le decían gitano porque era moreno y era de Jerez. Cantaba bien flamenco, no era una estrella. Pero bueno. Le decían el gitano y a él no le importaba. Porque ser gitano de Jerez, es un orgullo.

Pepe no terminó de estudiar. No porque sus padres no quisieran. No estudió por vago y prefirió irse a trabajar de peón de albañil. Así estuvo toda su vida. Destrozándose las espaldas y las manos, pero ganó dinero. Su felicidad no era plena. Su mujer tuvo un problema de salud y quedó descapacitada. Aunque llevaba bien su casa, porque el trabajo de casa era de ella.

Su único hijo era gay. Aunque Pepe nunca lo quiso ver. Es más, nadie se atrevía a sacar el tema de la soltería de su hijo con 30 años ni que siempre estuviera con amigos en vez de amigas. Salvo el asunto del niño, al que no le gustaba la albañilería y sí estudiar filosofía, Pepe era feliz.

También Pepe, el gitano que no era gitano, era muy religioso. No había leído el Evangelio en su vida. No iba a misa tampoco, salvo a a entierros, bodas y bautizos, pero entonces se quedaba en la puerta fumando.

Pepe también era muy patriota. No tenía ni idea de la Historia de España. No sabía quién era Isabel la Católica ni con quién se casó. Porque él era patriota de la selección. Por el fútbol. Yo zoy ezpañó, ezpañó, ezpañó. Aunque no supiera por qué.

Llegó la crisis y Pepe el gitano que no era gitano tuve que emigrar a Mallorca de camarero. Otra región, otro idioma. Allí veía la tele y se quedaba en las noticias de tele trece viendo como los hijo putas inmigrantes venían a quitarle su trabajo. No le gustaban los negros ni que entraran en España, pensaba mientras el patrón en catalán le gritaba que fregara los platos más rápido.

En las elecciones de 2025 votó, como las tres cuartas partes de Europa a un partido fascista que prometía echar a los inmigrantes de nuestras tierras y recuperar el trabajo que era nuestro.

Ahí empezaron las sorpresas. De pronto, se dió cuenta que el inmigrante era él y fue discriminado, insultado y tuvo que volverse a Jerez de nuevo. Pero no pudo llegar. Porque estalló el conflicto. El conflicto muchos años después sería llamado guerra. Pero en 2025 era el conflicto. Los países con partidos fascistas atacaron a los que no eran. Y se formó una buena.

Uno de los líderes de los partidos fascitas, el holandés, tenía un gran carisma. El holandés era rubio y decidió que los morenos no eramos la raza escogida, no eramos los mejores. Había que buscarles una solución final. Primero cayeron negros y gitanos. Y Pepe, el gitano que no era gitano, huyó como pudo y estuvo escondido en Valencia por un rubio, que éste sí, era misericordioso. Estuvo sin contacto mucho tiempo con su familia hasta que pudo volver a Jerez después del conflicto. Porque con el conflicto y el fascismo, se acabó internet, el teléfono y las señales de humo que había era la de los incendios de las casas de gente no pura.

Buscó a su familia. No la encontró. Su hijo gay había desaparecido en el ‘campo de acogida para homosexuales’ de Cantabria. Había muerto gaseado después de haber sido torturado. Su mujer, discapacitada, también había desaparecido. La mandaron a curarse un hospital de Portugal, le dijeron. La realidad es que fue eliminada en un campo de concentración a las afueras de Lisboa.

En Jerez, quedó menos de la mitad de la población de 2018. La gran mayoría, rubia. Y no sabían ni cantar flamenco. Sólo quedó Pepe, triste, que lloraba por peteneras. Pepe, el único gitano que quedó en Jerez después del segundo fascismo de nuestra Historia. Pepe, el gitano que no era gitano.

NOTA DEL AUTOR. Es un cuento. Pero no es ciencia ficción. Podría pasar. En ti está que no pase.