¿Quién mató a Guadalinex? El fracaso de Susana y Ciudadanos con el software libre andaluz #Linux

Fondo Guadalinex 10 - Imagen de la web unnoficial

Fondo Guadalinex 10 – Imagen de la web unnofficial

Me refiero explícitamente a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y al partido que la ha sustentado, Ciudadanos, porque son ellos los responsables a mi entender del abandono de este proyecto llamado Guadalinex.

Recuerdo para quien lo sepa, que allá por el año 2004 nace la primera versión de Guadalinex, un sistema operativo que es una distribución de linux. Este software tiene la particularidad de que es libre y no cuesta dinero a los usuarios frente a otros sistemas operativos y demás software privativos, que si lo cuestan, como es el archiconocido Windows de Microsoft.

Fue una gran idea que acercó esta alternativa al usuario ‘normal’ y se creó una gran comunidad alrededor de él.

Utilizar Guadalinex son todo ventajas: una comunidad que te resuelve los problemas y las ventajas de lo gratis. Además, a nivel de administración pública es una gran ahorro en licencias de Windows en cada puesto de ordenador de la Junta de Andalucía (por lógica, uno por cada funcionario/a). ¿Cuánto dinero gasta la Junta de Andalucía en estas licencias? Sería una buena pregunta parlamentaria. Además, no es solo la licencia, son los continuos cambios de Windows: que si el Vista, que si el 7, que si el 10… además de otro gran problema: muchos periféricos como impresoras o escáneres que funcionaban perfectamente con Windows 7 dejan de hacerlo con Windows 10 porque no se actualizan sus drivers. Lo que se conoce como obsolescencia programada pero a nivel de software. Tire usted un aparato que funciona perfectamente porque Windows no se habla con él. Y cómprese otro nuevo por supuesto. Que tendrá que volver a tirar en tres años.

Eso no pasa con linux. Quien escribe esto, tiene un escáner Canon que ya no funciona con Windows pero sí sigue haciéndolo con Linux. Quizás usted que me lee estará ya arrepentido de haberlo tirado.

Pues bien, todo eso se podría haber evitado en la Junta de Andalucía si Guadalinex hubiera seguido adelante. Lo único que ha quedado es que la Junta de Andalucía sigue utilizando el software libre de oficina, el Libre Office, que ya entra como temario en las oposiciones al funcionariado. Me pregunto también qué donación hace la Junta de Andalucía a la fundación que mantiene este software y que cualquier usuario se puede descargar GRATIS en su ordenador, sin necesidad de piratear nada, porque ya saben, para instalar usted en su ordenador el famoso Word de Microsoft, usted tiene que pasar por caja. Y si no pasa, usted es un pirata y tiene programas ilegales en su ordenador, además de correr un riesgo de seguridad importante.

Pero cuando llega Susana Díaz al Gobierno y Ciudadanos hinca el diente en los presupuestos andaluces, Guadalinex empieza a morir. La última versión sale en 2014. A partir de ese año, sin saber nadie por qué, silencio absoluto. No sale nada, a pesar de que en muchos colegios e institutos de Andalucía quedan ordenadores con Guadalinex ya obsoletos.

El desprecio del PSOE andaluz y Ciudadanos no puede con la comunidad que se desarrolló alrededor y este verano, mientras todos los grupos políticos estaban en la playa y no se enteran de nada, esta comunidad hace su particular 15M cibernético y crea Guadalinex V10 Edición Comunitaria que portales de internet como linuxadictos.com define con toda la razón del mundo como ‘un guantazo a la Administración Pública’. Esta nueva versión rompe sus lazos con su madre, la Junta de Andalucía, y se emancipa de ella para sobrevivir. Varios usuarios de la comunidad toma sus riendas y resucitan a un Guadalinex moribundo por la inacción del PSOE Andaluz y  Ciudadanos y el estar en la inopia (o por lo menos, por más que busco no encuentro nada) de Partido Popular, Podemos de Andalucía e Izquierda Unida de Andalucía.

Entre todos la mataron y ella sola resucitó. Guadalinex está más vivo que nunca dejando en evidencia a la Junta de Andalucía y a una política de falta de ahorro público que pagaremos usted, usted y usted.

Con lo bueno que hubiera sido seguir teniendo este software libre, gratuito, al día, para que el usuario andaluz no se vuelva loco en las distintas plataformas telemáticas, con las distintos navegadores, con el java que hay que actualizarlo y terminando con cientos de papeles en los registros oficiales como en el siglo XX.

En fin, somos lo que votamos. Y Guadalinex es la prueba de ello. Larga vida a Guadalinex Edición Comunitaria, también conocida como Unofficial.

En este valle de lágrimas

Valle de los Caídos (wikipedia)

Valle de los Caídos (Wikipedia)

Para todas las personas que piensan que lo del Valle de los Caídos no tiene importancia. Cuando quieran y yo pueda, les invito a visitar conmigo la tumba de mi abuelo Alfonso Saborido en el cementerio de Jerez (que se llamaba como yo, o mejor dicho, yo me llamo como él, como muchos primos e hijos de primos míos). Mi abuelo era buena persona, sólo que estaba en un sindicato y cuando estalló la guerra un falangista le señaló para que lo mataran. Mi abuelo corrió por las calles de Jerez y un militar que le conocía, también buena persona, le ayudó a esconderse. Estuvo huido en una finca, torturado por un fascista malo, hasta que murió. Como era rojo no lo querían enterrar. Entonces aquel militar se apiadó de él otra vez, y lo enterró en su panteón familiar. Pero no tiene nombre.

Yo sé donde está, pero su nombre, el mío, no está escrito como millones de personas en España tienen en sus tumbas. Y mi abuelo tuvo suerte, porque sabemos donde está. Miles y miles de personas no saben donde están sus familiares. Ni de un bando ni de otro. Por el eso el Valle de los Caídos es el mayor insulto que se puede hacer a las víctimas de la guerra civil española. Debe convertirse a mi entender, en un sitio para la memoria de todas las víctimas y para que aprendamos que no debemos repetir esas historias (sobre todo, el bando que provocó la guerra).

¿Lo comprenden ahora? No es justo que el dictador esté enterrado como si fuera un faraón mientras los españolitos que al mundo vinieron y que Dios no les guardó, una de las dos Españas le heló el corazón con el frío de la muerte temprana y yacen en las cunetas de las carreteras de nuestro país.

No todos los funcionarios somos iguales

Funcionarias

Funcionarias

En una de estas polémicas de verano en Jerez, ha salido la figura del ‘funcionario eventual’. Voy a explicar qué es porque la ciudadanía en general no lo sabe y tiende a meter a cualquier persona que ve trabajando en una administración pública en el mismo saco.

Si nos vamos a la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público (Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, BOE Nº 261 de 31 de octubre de 2015), vemos como hay distinto tipo de personal dentro de la administración pública: funcionarios de carrera, funcionarios interinos, personal laboral (fijo o temporal) y personal eventual. Aquí en el personal eventual está la madre del cordero. También se le llama a este personal eventual ‘funcionario eventual’.

Veamos escuetamente las diferencias:

Funcionario de carrera, es aquella persona que ha aprobado una oposición y accede al puesto de funcionario con la responsabilidad y autoridad que conlleva.

Funcionario interino, es aquella persona que habiendo aprobado una oposición, por falta de plazas no ha accedido a ella, pero que está igualmente preparada para ejercer las labores de un funcionario en caso de bajas por enfermedad, por maternidad, etc… o sencillamente por urgencia de cubrir la plaza mientras se convoca.

Personal laboral es aquella persona que tienen un contrato con la administración laboral, o sea, una relación, pero basada en la legislación laboral. No todo el personal laboral puede hacer determinados trabajos, que por potestad pública o para salvaguardar los intereses de la administración pública, sólo están permitidos exclusivamente a los funcionarios.

Hay otro tipo de personal, el personal estatutario, que son prácticamente iguales a los funcionarios, pero especializados en otras tareas. Por ejemplo, el personal del Servicio Andaluz de Salud, es personal estatutario.

Pero llegamos al personal eventual, mal llamado a mi entender ‘funcionario eventual’ porque no son funcionarios ni de carrera ni interinos. Son un personal que contrata el político con cargo público a dedo porque es de su confianza. Así, por las buenas. Su nombramiento es público y cesa cuando al político le dé la gana o el político cese en su cargo. El personal eventual, insisto, mal llamado ‘funcionario eventual’ son los conocidos como ‘asesores’, una de las máximas aspiraciones de muchos militantes de segunda o tercera fila en los partidos, porque  no me dirán ustedes que es un chollo poder trabajar en la administración sin tener que pasar por concursos y oposiciones.

Aunque es legal, pienso que es una figura que debe desaparecer. Yo me pregunto: ¿Por qué el político tiene que tener un personal de su confianza? ¿No confía lo suficiente en los funcionarios de carrera? ¿No seŕá que el funcionario de carrera, que conoce al dedillo la ley en su puesto de trabajo, no se doblega a determinadas ordenes políticas por considerarlas ilegales?

Además, estamos en España, el país de la picaresca. ¿No se convierte la figura del asesor, mal llamado funcionario eventual, en una figura sin fuerza, obligada a decir continuamente ‘Sí, wana’ a su jefe político, porque sabe que si se sale de la raya puede ser cesado? Y más aún. ¿No se puede utilizar la figura del asesor para pagar favores políticos a militantes del partido o a otra gente que le pueda ser incómoda al político? El típico caso es el periodista que siempre está dando por saco y que al ser nombrado asesor calla en un silencio absoluto casi monástico.

Como digo, no puedo estar de acuerdo con la figura del funcionario eventual. Curiosamente, todos los partidos políticos lo utilizan. No he escuchado a ninguno que diga que va a prescindir de sus asesores.

Me parece muy bien que el político necesite un asesor. Uno no puede saber de todo. Pero que lo pague el partido. No la ciudadanía. Que también no dejaría de ser curioso saber cuánto gana un funcionario de carrera, que se ha dejado su vida estudiando y pagando preparadores (sí amigos, no solo hay que aprobar una oposición. Por desgracia son varias, y luego, más con la promoción interna, no te regalan nada) y cuánto gana un mal llamado funcionario eventual. También sería curioso saber cuánto nos cuestan estos asesores a la ciudadanía.

Se me olvidaba. En la administración además de funcionarios y laborales, te encuentras a otro personal trabajando. Conocido en el argot funcionarial andaluz como fafitos, agapitos, y demás personal de agencias. La conocida como administración paralela andaluza. Pero eso lo dejo ya para otro día.

Pudimos, podremos, pero así no Podemos.

Pablo Iglesias

Pablo Iglesias

De Asqueladd, CC BY-SA 3.0, Enlace

Lo del chalet de Pablo Iglesias e Irene Montero no es cuestión de que la gente de izquierdas se pueda comprar lo que quiere si se lo puede permitir. Mucha derecha tiene en España la idea de que para ser progresista se tiene que ir en babuchas. No. El problema es distinto.

Y utilizo el mismo adjetivo otra vez. Distinto. Todo el potencial de Podemos y que generó ilusión que luego se convirtieron en votos, fue eso: que eran distintos al resto.

Pero ni Pablo Iglesias ni Irene Montero, con lo capacidad política que se les supone, no fueron capaces de verlo. No sé si ha sido por ignorancia o por egoísmo.

De todos es sabido que la gente de izquierda tenemos una piel muy sensible. La derecha no. No tienen piel, tienen coraza. Una mujer que presuntamente falsifica un máster. Un tesorero que presuntamente se lleva el dinero. Un consejero de gobierno autónomo que también presuntamente se lleva dinero. No tengo aquí espacio para seguir todos los presuntos casos de corrupción que pesan sobre la derecha. Todo esto, a la derecha, le afecta como si un mosquito le picara en su piel. Se rascan un poco y a lo mucho se ponen una pomada y asunto terminado, aunque sea hasta mañana.

Sin embargo, en la izquierda, un acto como el de Pablo Iglesias e Irene, reconozcámoslo, es totalmente incohorente con lo que han estado diciendo continuamente. Estas cosas, que son ‘tonterías’ si las comparamos con las cosas que suceden en el PP e incluso en el PSOE, a la izquierda y en concreto, a los votantes de Podemos (ojo, los votantes de Podemos no son los inscritos en Podemos, pueden volar a otro partido en un pis pas) es como si les picara un escorpión. Sí, duele mucho, porque se han puesto tantas ilusiones, tantas ganas en todo para terminar viendo que sus líderes sufren una especie de psoesización, pues les duele y deprime. Y la depresión en la izquierda es sinónimo de abstención.

Sí. los votantes de Podemos tienen una vara muy alta de medir. Exigen mucho. No pasan ni una. Que es injusto… puede parecerlo. Pero es que esencial que eso se mantenga así para conservar la genuinidad, la originalidad y la distinción del resto.

Pablo e Irene no han hecho nada malo a nivel personal, pero les ha destrozado cualquier campaña, cualquier debate a Podemos, donde sus militantes en vez de explicar qué va a hacer el partido con las pensiones, con la sanidad, con la educación, con la gente joven, tendrán que perder el tiempo hablando del famoso chalet y de las cosas que vengan después. Es triste ver como muchos militantes de Podemos están intentando defender lo indefendible, a sabiendas de que no llevan razón (bienvenidos a la ‘vieja política’, hay cursos en comunicación política que te enseñan precisamente a eso, a defender lo contrario de lo que piensas). Y aún es más triste ver como otros militantes de Podemos, totalmente dignos, como la gran mayoría, callan porque saben que no pueden decir nada.

Por eso yo pienso, que Pablo e Irene deberían dimitir y dejar Podemos. Podemos no puede mantener a personas que generan incoherencias a esas alturas y dañan al partido. Con personas incoherentes, Podemos no podrá. El 15 M no nació para terminar discutiendo del chalet de unos líderes. Y es muy importante que dimitan y regeneren Podemos. Porque sin Podemos ¿quién nos queda ya?

Jerez Capital

Bandera de Jerez

Bandera de Jerez

Si algo hemos aprendido en estos días es que el nacionalismo procura votos porque remueve nuestros instintos más básicos, esos que hacen que nos sintamos orgullosos de pertenecer a una tribu. En ello parece haber pensado el PP jerezano. Hemos pasado del M’encanta Jeré al Jerez Cappital. Pero obras son amores y no buenas razones. La realidad es que el Partido Popular poco ha hecho por la capitalidad de Jerez. Por lo pronto nunca ha planteado, que yo sepa,  cambiar esta distribución administrativa de tipo provincial que no responde a la realidad actual de las comarcas españolas y que en unas elecciones generales hace que el voto de un jerezano valga menos que el voto de un vasco. Recordemos que con este tipo de reparto administrativo, 300.000 votos del extinto (una de las razones por la que se extinguió) partido andalucista no valían nada, y 300.000 votos de Herri Batasuna eran cinco diputados.
Es más, la política del gobierno del PP reafirmó la capitalidad de Cádiz construyendo un mega puente, que tenemos que reconocer, no hubiera hecho falta si se hubiera desconcentrado administrativamente las delegaciones de los gobiernos andaluces y estatal y haberlas traído a Jerez, ciudad más accesible que esa isla geográfica que es Cádiz. El gran tráfico que soporta Cádiz proviene en mayoría de su puerto y del funcionariado y ciudadanía que van y vienen a hacer trámites.
En otro asunto en el que el PP nos podría haber tratado como capital es en construirnos una vía de tren de alta velocidad. Pero hasta en eso nos tratan como al peor de los pueblos. Invito a todo el PP jerezano que visiten a sus compañeros de Almería y vayan en tren. O no hace falta que vayan: se lo cuento yo que hago esa tortura de viaje de vez en cuando. Ocho horas con tres transbordos incluyendo un trozo en autobús porque no hay vías entre Antequera Santa Ana y Granada. O eso, o pagas peaje en las autopistas. Que mira, para eso, si nos tratan como a una capital.
A lo que voy. Que nos conocemos ya. Este que escribe es un enamorado de Cádiz.  No nos enfrenten con nuestros hermanos gaditas. Propongan cosas creíbles que no se contradigan con su currículum pepero. Queremos soluciones , no más problemas. Y no caigan en los populismos de los enfrentamientos Cádiz – Jerez y viceversa,  que de tanto acusar de populismo a una oposición que no es populista, se les ha metido el ‘bicho’ populista dentro. Y es que de popular a populista solo hay un sufijo.

Crisis de Estado

Montesquieu

Montesquieu, creador de la separación de poderes.

En las últimas elecciones generales, el pueblo español decidió cambiar. Lo hizo dándole voz a dos nuevas fuerzas políticas llamadas a romper lo que se había llamado el bipartidismo.

A día de hoy, la ilusión de aquellos días se ha convertido en un fracaso del cambio y en una verdadera crisis, además de la económica que ya padecíamos, de Estado.

La izquierda, con un PSOE partido en dos, no fue o no quiso o no pudo ser capaz de conformar un gobierno de izquierdas alternativo al Partido Popular. El Partido Ciudadanos, decidió con sus votos apuntalar al Gobierno del Partido Popular. El resultado: que se votó para que nada cambiara. Y eso que votamos dos veces.

Hoy presenciamos la crisis de Estado más grande que mi memoria recuerda. Absolutamente todas las instituciones del país están entredicho y cuestionadas por la ciudadanía.

La unidad de España y la política hecha desde Cataluña y desde Madrid, ha partido a la sociedad catalana en dos y a la española también. Ni el gobierno de España ni el Parlamento de Cataluña han sido capaces de resolver una situación de la que todavía no conocemos el final. De rebote, también le han dado pábulo a quienes cuestionan la eficacia del Estado de las Autonomías – café para todos – que surgió de la Constitución del 78.

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¿A por una III República Española?

Hace un año ni nos podíamos imaginar el escenario de hoy. De hecho, hace un año que empezó el nuevo gobierno de Rajoy salido de unas segundas elecciones.

Visto lo visto, sin que nadie nos contara en sus promesas electorales lo que pensaban hacer si sucedía lo que ha sucecido (razones obvias) os planteo el escenario siguiente:

Imaginen que en las próximas elecciones generales en España, gana el bloque republicano (Unidos Podemos más nacionalistas) con un 52% y que el bloque monárquico (PP, Ciudadanos, PSOE) consigue un 48%. Pongamos una abstención del 30%.

Pregunto. ¿Creéis que estaría legitimado el bloque republicano para proclamar la III República Española con un 52% de los votos? ¿Sería la desobediencia civil un instrumento para conseguir la República para España? Con esta proclamación republicana, ¿aumentaría el confort y la tranquilidad en la convivencia diaria de nuestro país?

Visto lo visto, no me extrañaría un escenario como éste. Espero vuestras opiniones, si queréis, claro.

En la fotografía, proclamación de la II República España en 1931.

República Española

República Española