¿Me permiten no ser de ustedes?

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Este mensaje va dirigido a esos censores de la moral política, religiosa y espiritual que continuamente en cualquier red social se permiten el lujo de decirte cómo tienes que ser, según ellos. Algo muy distinto a opinar sobre lo que tú escribas. Una diferencia tal como la que va de la dictadura a la democracia.

Para ellos, para los moralistas y nuevos inquisidores sociales, si no eres una cosa, eres otra. Tú tienes que tener a la fuerza un casillero en su particular catálogo de individuos. Catálogo muy simple que se divide en el bando de los buenos, o sea, ellos: los que saben, los que te mandan a leer libros – los suyos, claro, que por cierto, suelen ser muy pocos -, los que se toman el poder incluso de pensar por ti y enjuiciarte. Son tan chulos que se arrogan con  la capacidad de valorar la intensidad de tus emociones más íntimas: que si eres ateo, que si estás lleno de odio, que si eres un vengativo. Incluso valoran tu sexualidad. Son sucedáneos de sociólogos.

Y por otro lado está, el bando de los malos, donde está cualquiera que no sea como ellos. Y ahí, pues estás siempre tú.

No entienden de pluralidad. O eres azul o eres rojo. O eres blanco o eres negro. No conocen matices, ni colores, ni tonalidades.

Para entendernos, unos ejemplos. En estas semanas pasadas un torero muere en una plaza de toros. Pues bien, ya tú, por ser animalista, defensor del derecho de los animales a un vida digna sin torturas, te encuentras metido – porque te han metido sin tú ni siquiera saberlo –  en una bolsa con individuos que se alegran por la muerte del torero. Los inquisidores no pueden ni quieren entender que tú sufras tanto la muerte del torero como la del toro. Al final, te ponen la etiqueta que a ellos les interesa para discriminarte. Algo en lo que son especialistas.

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La #MarchaVida2015 en #Jerez se desinfla y se convierte en ‘mesa informativa’ #MarchaVida

(c) El Roto

Quien me conoce sabe que no me gusta el aborto, que estoy en contra de él. Pero no por ninguna convicción religiosa, sino porque no tengo claro en que momento de la vida del embrión deja de ser un bebé para no se nada como dicen algunas personas.

Sin embargo, eso no quita de que no esté de acuerdo con una regulación del aborto, porque es una realidad que está ahí, nos guste o no.

Prohibir el aborto no evita el aborto. Lo único que consigue es que las mujeres con posibles – como bien explica la viñeta de El Roto – se vayan a abortar a Londres con toda la discrección del mundo y las que se quedan aquí, caen en manos del carnicero de turno, muriendo en muchas ocasiones la madre y el hijo.

El aborto sólo se evita utilizando métodos anticonceptivos – y aún hay colectivos en contra de ellos – y con una educación responsable.  Pero mientras no lleguemos a esto, necesitamos una ley como la que hay.

El Partido Popular no cumplió sus promesas al colectivo con ese nombre tan raro autodenominado los ‘provida’, como si el resto de la humanidad no estuviera a favor de la vida y que luego no se les ve antes las guerras y lo que vemos cada día contra la infancia, como la pederastia, y las organizaciones están muy enfadadas con el PP.

Por eso, mañana, Derecho a Vivir convocan una marcha en toda España para recordarle a Rajoy que están ahí, y que les pueden negar su voto si no cambian la ley a las que ellos quieren.

En Jerez, no hay marcha, ni apenas concentración. Sólo una mesa informativa. Lejos quedan aquellos tiempos en que se utilizaban estas cosas por parte de determinados colectivos para desgastar al Gobierno de Zapatero y al que acudía la candidata al Senado por el PP, María José García Pelayo, que desconozco que postura tiene ahora en este tema, ya que algunos diputados del PP que se manifestaron en contra del aborto, no repiten en lista.

Ahora parece que o bien no tienen las mismas ganas o no tienen fuerzas. Sólo una mesa informativa en la Plaza del Caballo. Un sitio por el que pasa muy poca gente andando comparado con otros. Mejor la mesa en la Alameda Vieja, que está llena de gente. Pero bueno, ya digo, hay falta de fuerzas, o de ganas o de ideas. O de las tres. O de nada. Ellos mismos.

Hermandades de Jerez : Vuestro silencio os hace cómplices

Hace unos días me quedaba helado escuchando por la radio que unas 8000 personas estaban siendo atendidas por el Banco de Alimentos en Jerez. Pero más helado me quedaba cuando me enteré bien de la noticia: eran familias, no personas. Suponiendo que cada familia sea el padre, la madre, y un hijo o hija, ya contamos a 24.000 personas y si las familias tienen más, que las tienen, las personas atendidas son muchas más.
Esto es una verdadera catástrofe ciudadana y que no sabemos que camino llevará en el futuro. El Banco de Alimentos y otras organizaciones hacen lo que pueden, pero esto da la sensación de que es un río que está a punto de desbordarse, sin saber hasta dónde llegarán los efectos de la inundación.
Ante esta situación, es sorprendente ver como Jerez, o mejor dicho, sus instituciones más señeras, parecen vivir de espaldas a lo que ocurre. Mientras tanta gente padece de la necesidad, las noticias parecen ser otras, claro que depende de lo que usted escuche o lea: muchas visitas turísticas, gran éxito del Circuito de Velocidad, planes de empleo, … que no se ven reflejadas en la realidad.
Pero mucho más sorprendente son los silencios. Silencios frutos de no mirar a los ojos del problema. Una parte de Jerez, como decía, vive de espaldas, se pone de lado ante sus conciudadanos más débiles.
Un Jerez que invierte en patrimonio eclesiástico un dinero que es más urgente para llenar un estómago que para mantener en pie una piedra. No digo que a las piedras no haya que cuidarlas, que sí, que es necesario. Pero los estómagos mueren si no comen, y las piedras, pueden esperar un poco más.
Un Jerez que continuamente, fin de semana sí y otro también, saca algún paso en procesión. Sacan a un Jesús de madera, quieto, petrificado, hecho una estatua. Que no se mueve ni se conmueve con lo que ocurre alrededor.
¿Qué les ocurre a las hermandades de Jerez? ¿Cómo son capaces de irse a un palacio mantenido con dinero público cuando existen estas miles de familias con tantísima necesidad en la ciudad? ¡No, cofrades, no! ¡Vuestras bolsas de caridad ya no son suficiente! Se necesita de más, se necesita de vuestra queja, de vuestra denuncia ante esta situación de pobreza y corrupción generalizada que está azotando España y particularmente a Jerez! ¡¿Cómo tenéis fuerza para aupar un paso de cientos de kilos y no sois capaces de mover un dedo para denunciar ante quien corresponde que así cómo vamos esto no puede seguir? Hay una parte de Jerez, que sí lo ha entendido, iglesias de barrio,  pero son pocos: la Unión de Hermandades tiene que mojarse de una vez por todas, porque si no, vuestro silencio… os hará cómplices de lo que ocurre.
No soy yo sólo quien piensa esto. Hasta los mismos sacerdotes le piden a gritos a sus obispos que hablen de una vez. Que no callen ante la pobreza y la corrupción, y que salgan a la calle con la misma fuerza que salieron otrora contra el aborto o contra el matrimonio homosexual.
Cofrades de Jerez, hablen ya, denuncien pronto, son más de 24.000 personas – muchas de ellas, devotas de vuestras imágenes – que están esperando vuestras palabras de consuelo y denuncia de una vez.

Vuestro silencio os hace cómplices

Hace unos días me quedaba helado escuchando por la radio que unas 8000 personas estaban siendo atendidas por el Banco de Alimentos en Jerez. Pero más helado me quedaba cuando me enteré bien de la noticia: eran familias, no personas. Suponiendo que cada familia sea el padre, la madre, y un hijo o hija, ya contamos a 24.000 personas y si las familias tienen más, que las tienen, las personas atendidas son muchas más.
Esto es una verdadera catástrofe ciudadana y que no sabemos que camino llevará en el futuro. El Banco de Alimentos y otras organizaciones hacen lo que pueden, pero esto da la sensación de que es un río que está a punto de desbordarse, sin saber hasta dónde llegarán los efectos de la inundación.
Ante esta situación, es sorprendente ver como Jerez, o mejor dicho, sus instituciones más señeras, parecen vivir de espaldas a lo que ocurre. Mientras tanta gente padece de la necesidad, las noticias parecen ser otras, claro que depende de lo que usted escuche o lea: muchas visitas turísticas, gran éxito del Circuito de Velocidad, planes de empleo, … que no se ven reflejadas en la realidad.
Pero mucho más sorprendente son los silencios. Silencios frutos de no mirar a los ojos del problema. Una parte de Jerez, como decía, vive de espaldas, se pone de lado ante sus conciudadanos más débiles.
Un Jerez que invierte en patrimonio eclesiástico un dinero que es más urgente para llenar un estómago que para mantener en pie una piedra. No digo que a las piedras no haya que cuidarlas, que sí, que es necesario. Pero los estómagos mueren si no comen, y las piedras, pueden esperar un poco más.
Un Jerez que continuamente, fin de semana sí y otro también, saca algún paso en procesión. Sacan a un Jesús de madera, quieto, petrificado, hecho una estatua. Que no se mueve ni se conmueve con lo que ocurre alrededor.
¿Qué les ocurre a las hermandades de Jerez? ¿Cómo son capaces de irse a un palacio mantenido con dinero público cuando existen estas miles de familias con tantísima necesidad en la ciudad? ¡No, cofrades, no! ¡Vuestras bolsas de caridad ya no son suficiente! Se necesita de más, se necesita de vuestra queja, de vuestra denuncia ante esta situación de pobreza y corrupción generalizada que está azotando España y particularmente a Jerez! ¡¿Cómo tenéis fuerza para aupar un paso de cientos de kilos y no sois capaces de mover un dedo para denunciar ante quien corresponde que así cómo vamos esto no puede seguir? Hay una parte de Jerez, que sí lo ha entendido, iglesias de barrio,  pero son pocos: la Unión de Hermandades tiene que mojarse de una vez por todas, porque si no, vuestro silencio… os hará cómplices de lo que ocurre.
No soy yo sólo quien piensa esto. Hasta los mismos sacerdotes le piden a gritos a sus obispos que hablen de una vez. Que no callen ante la pobreza y la corrupción, y que salgan a la calle con la misma fuerza que salieron otrora contra el aborto o contra el matrimonio homosexual.
Cofrades de Jerez, hablen ya, denuncien pronto, son más de 24.000 personas – muchas de ellas, devotas de vuestras imágenes – que están esperando vuestras palabras de consuelo y denuncia de una vez.

Una procesión excepcional

Fuente: Ayuntamiento de Jerez http://goo.gl/dxEz5C
He estado unos días fuera y desde la lejanía me entero de la salida de dos hermandades, dos, por las calles de nuestra ciudad. Circunstancias excepcionales. Siempre hay un motivo. Que si una medalla. Que si un aniversario. Que si una coronación.
Reconozco que como jerezano que me he criado en un ambiente cofradiero me gusta la mal llamada Semana Santa. Y digo mal llamada porque la Semana Santa en Jerez se entiende como cofradías en la calle, y la Semana Santa para un cristiano es mucho más que eso.
Me gusta tanto por el sentido religioso, que lo tiene, como por el sentido estético, que también lo tiene y mucho más si cabe, por la manera de hacer a la jerezana.
Pero de un tiempo a esta parte veo que sinceramente, las cofradías de Jerez han perdido el norte, un norte que para el cristiano sólo es Jesús de Nazaret y nada más.
Sacar tantas procesiones a la calle es efectivamente, eso, perder el norte, perder la guía. Luego, se quejan las cofradías de las críticas que se les hace de que se dedican demasiado al folcklore y no a otras cosas, como ayudar a quien lo necesita, que lo hacen, pero que con tanta candelería, no se les ve.
Además,es un acto de incoherencia grave. Si hay algo que tiene la religión católica, y cristiana por tanto, es la alegría de la resurrección. Sin embargo, en Jerez las hermandades están empeñadas en sacarnos a un Cristo muerto varias veces al año. Bien está en Semana Santa. Pero no más, porque no tiene sentido y además, harta.
Por supuesto, creo que la persona responsable de esto, además de la Unión de Hermandades, es el Obispo de Jerez. Ya me gustaría haber visto actuar a D. Rafael Bellido Caro en las circunstancias actuales.
Todo ello conlleva a una religiosidad popular y no a una religiosidad coherente con el evangelio que se dice proclamar. El único razonamiento que hago para entender esto, es que las cofradías son la única fórmula que tiene ahora mismo la Iglesia Católica para atraer público. Y ojo, digo público. No creyentes comprometidos.
Y hablando de religiosidad popular, cada vez que hay aglomeración de gente y más en tiempos preelectorales, es un buen río revuelto donde ir a pescar. De hecho, hasta me parece bien que los partidos políticos se acerquen a las hermandades, están en su derecho de ir a donde estimen conveniente.

Pero no me parece bien que lo hagan las autoridades. Ni Ayuntamientos ni Presidentas de la Junta ni ministros ni nada. La religión aparte del Estado, por favor, porque se llega a situaciones disparatadas desde el punto evangélico como proclamar alcaldesa perpetua a la Virgen María o darle una medalla para convertirnos en el hazmerreír mundial como ya se encargó The Wall Street Journal. Aunque para disparate, el ver la docilidad de la Unión de Hermandades con los políticos del Partido Popular que no van a modificar la ley del aborto. Una docilidad que sorprende ante la actitud que tuvieron con el gobierno socialista. ¿Ven ustedes lo que pasa cuando se mezcla religión con política? Yo en muchas ocasiones no sé distinguir la una de la otra.

Quo vadis, senadora?

Foto: La Voz del Sur
Hace unos días, me preguntaba si la Alcaldesa de Jerez y Senadora, María José García – Pelayo, acudiría a la concentración que los movimientos provida de la ciudad habían convocado el pasado día 21 de septiembre de 2014 en nuestra ciudad.
No ha sido fácil enterarme la verdad, porque mientras asistentes a la misma me comentan que no estaba, pude oír a ella misma en una emisora de la ciudad confirmar dicha asistencia.
Siendo así, tiene mi aplauso y mi reconocimiento ya que es un acto de coherencia el comulgar con las mismas ideas mientras se está en la oposición y mientras se gobierna (se esté de acuerdo o no con esas ideas, pero coherente, es).
Sin embargo, el presidente del Partido Popular y Presidente del Gobierno de España ha puesto entre la espada y la pared a María José García Pelayo y a toda la militancia del Partido Popular, y en especial a la primera por ser senadora, al retirar la reforma de la ley actual del aborto, que ha ocasionado la dimisión del primer ministro del gabinete de Mariano Rajoy: Alberto Ruíz – Gallardón.
Y están entre la espada y la pared, porque esta nueva situación les impone otro acto más de coherencia y mucho más difícil: el mismo que ha hecho el ministro dimitido.
En un partido, para militar, tienes que asumir como propias sus ideas. No todas, porque eso es imposible, pero sí, con la esenciales. El Partido Popular ha tenido siempre como bandera estar en contra de cualquier ley del aborto y por ello se ha granjeado las simpatías de la jerarquía católica que siempre, absolutamente siempre, en sus misas dominicales y previo a cualquier elección han recomendado a sus fieles no votar a aquellos partidos que defienden la interrupción del embarazo. Es más, durante la época de Zapatero, vimos a obispos en la calle manifestándose por el derecho a la vida e incluso organizando supermegamisas en Madrid en pro de la familia, que lejos de ser una eucaristía como la última cena, eran más bien un macromitin para gloria de la jerarquía católica comandada por Rouco Varela en aquél tiempo.
Me ha gustado lo que ha hecho Gallardón. Cuando uno dimite en un partido, dimite con todas las consecuencias: te vas. Lo dejas todo y te vas. ¿Actuará de la misma manera la alcaldesa y senadora de Jerez, la Sra. García Pelayo? ¿Decidirá seguir en el Senado, sin poder legislar una causa tan importante y tan comprometida para ella como es la reforma de la ley del aborto, la ley Aído? ¿Renuncia a los privilegios que se tiene por ser senadora, como el aforamiento, en pro de la defensa de sus ideales? Sólo el tiempo, como su asistencia a las concentraciones provida en Jerez, tendrá la respuesta.
Pero no sólo la señora Pelayo y cada militante del Partido Popular han quedado entre la espada y la pared. Los obispos, el de Jerez incluído  con todos sus sacerdotes, tendrán que manifestarse. Sus opiniones las tengo claro, no me quedan dudas. Pero lo que también me pregunto es sí contestarán a Rajoy con la misma fuerza que le contestaron a Zapatero. Extiendo la misma duda ante la respuesta de la Unión de Hermandades de Jerez, que en este asunto mantienen ahora un silencio vergonzoso. Tendrán también que mojarse y veremos si esta Semana Santa volverán a pedir a los cofrades de Jerez que se manifiesten contra la ley.
No sé si volveremos a ver la foto del niño y el lince colgando de los balcones jerezanos. Como digo, el tiempo tiene la respuesta y está por ver – tengo mis dudas. –  cuánto será el costo electoral que producirá la retirada de la ley para el Partido Popular. Porque no olviden una cosa, Rajoy no da puntá sin hilo, porque no ha retirado el recurso a la ley actual puesto ante el Tribunal Constitucional, y que si éste se pronuncia en contra ante de las elecciones, aliviará bastante el ánimo de la comunidad católica ahora tan soliviantada.

Provida: Quo vadis, senadora?

Foto: La Voz del Sur
Hace unos días, me preguntaba si la Alcaldesa de Jerez y Senadora, María José García – Pelayo, acudiría a la concentración que los movimientos provida de la ciudad habían convocado el pasado día 21 de septiembre de 2014 en nuestra ciudad.
No ha sido fácil enterarme la verdad, porque mientras asistentes a la misma me comentan que no estaba, pude oír a ella misma en una emisora de la ciudad confirmar dicha asistencia.
Siendo así, tiene mi aplauso y mi reconocimiento ya que es un acto de coherencia el comulgar con las mismas ideas mientras se está en la oposición y mientras se gobierna (se esté de acuerdo o no con esas ideas, pero coherente, es).
Sin embargo, el presidente del Partido Popular y Presidente del Gobierno de España ha puesto entre la espada y la pared a María José García Pelayo y a toda la militancia del Partido Popular, y en especial a la primera por ser senadora, al retirar la reforma de la ley actual del aborto, que ha ocasionado la dimisión del primer ministro del gabinete de Mariano Rajoy: Alberto Ruíz – Gallardón.
Y están entre la espada y la pared, porque esta nueva situación les impone otro acto más de coherencia y mucho más difícil: el mismo que ha hecho el ministro dimitido.
En un partido, para militar, tienes que asumir como propias sus ideas. No todas, porque eso es imposible, pero sí, con la esenciales. El Partido Popular ha tenido siempre como bandera estar en contra de cualquier ley del aborto y por ello se ha granjeado las simpatías de la jerarquía católica que siempre, absolutamente siempre, en sus misas dominicales y previo a cualquier elección han recomendado a sus fieles no votar a aquellos partidos que defienden la interrupción del embarazo. Es más, durante la época de Zapatero, vimos a obispos en la calle manifestándose por el derecho a la vida e incluso organizando supermegamisas en Madrid en pro de la familia, que lejos de ser una eucaristía como la última cena, eran más bien un macromitin para gloria de la jerarquía católica comandada por Rouco Varela en aquél tiempo.
Me ha gustado lo que ha hecho Gallardón. Cuando uno dimite en un partido, dimite con todas las consecuencias: te vas. Lo dejas todo y te vas. ¿Actuará de la misma manera la alcaldesa y senadora de Jerez, la Sra. García Pelayo? ¿Decidirá seguir en el Senado, sin poder legislar una causa tan importante y tan comprometida para ella como es la reforma de la ley del aborto, la ley Aído? ¿Renuncia a los privilegios que se tiene por ser senadora, como el aforamiento, en pro de la defensa de sus ideales? Sólo el tiempo, como su asistencia a las concentraciones provida en Jerez, tendrá la respuesta.
Pero no sólo la señora Pelayo y cada militante del Partido Popular han quedado entre la espada y la pared. Los obispos, el de Jerez incluído  con todos sus sacerdotes, tendrán que manifestarse. Sus opiniones las tengo claro, no me quedan dudas. Pero lo que también me pregunto es sí contestarán a Rajoy con la misma fuerza que le contestaron a Zapatero. Extiendo la misma duda ante la respuesta de la Unión de Hermandades de Jerez, que en este asunto mantienen ahora un silencio vergonzoso. Tendrán también que mojarse y veremos si esta Semana Santa volverán a pedir a los cofrades de Jerez que se manifiesten contra la ley.
No sé si volveremos a ver la foto del niño y el lince colgando de los balcones jerezanos. Como digo, el tiempo tiene la respuesta y está por ver – tengo mis dudas. –  cuánto será el costo electoral que producirá la retirada de la ley para el Partido Popular. Porque no olviden una cosa, Rajoy no da puntá sin hilo, porque no ha retirado el recurso a la ley actual puesto ante el Tribunal Constitucional, y que si éste se pronuncia en contra ante de las elecciones, aliviará bastante el ánimo de la comunidad católica ahora tan soliviantada.