Presos y católicos: la pastoral penitenciaria.

Cárcel

Cárcel

En estos tiempos oscuros por los que pasa la Iglesia Católica, con tanta pederastia, tanto machismo, tanta homofobia, tanta idolatría y tanta corrupción moral que la han alejado del camino del Evangelio propuesto por Jesús de Nazaret, al que ya cuesta mucho reconocer en ella, hay algunas luces dentro de la Iglesia que siguen alumbrado porque van al paso de lo que Jesús pedía.

Una de estas luces son las pastorales penitenciarias. Cristianos comprometidos con una de las grandes indicaciones de Jesús. Estuve preso y me visitasteis. Sí, queridos católicos. Una de las acciones que deberíamos hacer los cristianos es visitar a los presos. También a los enfermos, a los desnudos, a los extranjeros y emigrantes que por la mala política también se convierten en presos.

Jesús de Nazaret no se pregunta por qué la persona está presa. Se queda en la persona y en que está cumpliendo su condena. Jesus es compasivo. Jesús es misericordioso. Incluso a un ladrón, arrepentido, que le pidió perdón, le garantizó que estaría con Él en el cielo. No le preguntó qué hizo.

Si hay arrepentimiento hay perdón. Porque además ¿quién está libre de no ser preso alguna vez? Desde una mala acción o la mala suerte de un accidente de tráfico nos puede llevar a la prisión. Cualquiera puede ser preso.

Lo que está claro es que en nuestro prójimo está Jesús. Si no somos capaces de verlos, no somos cristianos. Aunque adoremos imágenes. Aunque nos arrodillemos. Aunque salgamos en procesiones.  Aunque recemos a un dios invisible. No seríamos cristianos si hacemos esto.

Los presos. Cuánto molestan. Hagan la prueba. Métanse en la redes sociales o en la barra del bar y pida ayuda para los presos. Pida ropa o el poco material que se le puede aportar y que permite la ley. Pida algo para los presos. En la gran mayoría, le darán con la puerta en las narices. Mucha gente, y por desgracia, bautizada, detestan al preso. Los quieren ver como al conde de Montecristo: en un penal con un traje a rayas y una bola de hierro amarrada con  una cadena al pie.

Hace una publicación que yo consideraba ética titulaba una ‘noticia’ sobre las buenas condiciones en las que estaba la asesina confesa del chiquillo de Almería. Las hordas de la caverna contestaron como se les esperaba. No quieren que tenga derecho a tener televisión o una cama cómoda. No entro en la barbaridad tan horrible del delito que cometió. Lo cometió y tiene que pagarlo. Para eso está la Justicia. Pero ¿y la humanidad? Ya, no hablo de la humanidad de quien mata, hablo de la humanidad de los inocentes. ¿Se es humano si estamos sedientos de venganza y no tenemos capacidad de compasión con los que sufren? ¿Dónde queda esa misión de la prisión de reinsertar en la sociedad al que ha cometido un delito?

Reflexionen. Antes de dar dinero para comprar velas o flores piensen en dar dinero o material para los presos. Ahí está Jesús mucho más que en cualquier figura o en cualquier estampa. Es tan fácil como llamar a los voluntarios de la pastoral penitenciaria. Pregunten en su diócesis y le indicarán. Y hable con ellos. Le contaran cosas y usted será más buena persona sólo por escucharles. Se sentirán muy pequeñitos porque lo que hacen es muy grande. No todo el mundo es capaz de hacerlo. Por ejemplo, yo. Yo no me encuentro con fuerzas para meterme en una cárcel y escuchar cerrarse las puertas.  Pero con que sepamos lo que hacen, lo reconozcamos y les ayudemos ya estaremos haciendo algo que es más que nada.

Canal Sur

canal sur

Primer logo de Canal Sur

Resulta curioso que una de las primeras medidas que las derechas anuncian que quieren tomar en Andalucía cuando sean gobierno es el cierre de Canal Sur. Mucho antes que solucionar problemas tan graves como el paro o la situación de la sanidad.

¿Por qué? Porque Canal Sur es muy importante. Es el medio de comunicación público por excelencia en Andalucía y ya forma parte de nuestra identidad.

Mucha gente confunde (porque existe el interés de confundir) lo que es Canal Sur. Todo el mundo dice que es malo, pero se están refiriendo a la programación del primer canal de Canal Sur. Es verdad. Su programación tiene mucho que cambiar para cumplir con el objetivo que tiene marcado por nuestro estatuto de autonomía, que por cierto, las derechas no habían leído y no sabían que para cerrar Canal Sur había que modificar estatuto andaluz.

Canal Sur es más que Juan y Medio, María del Monte y los informativos. Canal Sur es Canal Sur 2, una televisión hecha para la comunidad sorda andaluza. ¿De verdad, derechas de Andalucía, queréis discriminar a las personas sordas, que también pagan impuestos, de esta manera?. Canal Sur también es Andalucía TV, una alternativa a Juan y Medio y María del Monte que ofrece una programación cultural excelente. ¿La han visto? A ver si el problema también va a ser que a las derechas no les interesa fomentar la cultura andaluza. Canal Sur es también el canal Andalucía Turismo que ven los extranjeros antes de elegir nuestra comunidad como destino. ¿También derechas de Andalucía vais a atacar nuestra principal industria, el turismo?

Pero Canal Sur también es radio. ¿Escuchan la radio? Necesitamos una radio pública que informe (mucho mejor en su modalidad de Canal Sur Información). Necesitamos una radio pública que también fomente la difusión de los grupos musicales andaluces y una radio pública que difunda otra seña de identidad andaluza: el flamenco.

¿Sabían ustedes que todo eso es Canal Sur? Necesitamos un medio que nos cuente a los andaluces lo que ocurre en nuestra tierra. Que alguien de Ayamonte sepa lo que ocurre en Tabernas. Que alguien de Cabra conozca las costumbres de alguien de Nerja. O que alguien de Osuna conozca las posibilidades del turismo interior en Jaén o Granada.

Que está claro que se puede cambiar. Uno de los grandes errores de Canal Sur, y todas las emisoras públicas, es actuar como si fueran privadas. Ocurre también en las televisiones locales. Y claro, sale mal y caro. Porque la radio y televisión pública debe ser un servicio público mientras que lo privado es un negocio para ganar dinero.

He criticado antes a Juan y Medio y María del Monte. No me gustan. Lo cuál no quiere decir que no sea bueno. Mucha gente mayor lo ve. Lo he comprobado con los mayores que conozco y también en los hospitales. Algo tendrá. La gente no es imbécil si lo elige antes que a la emisora de la Iglesia 13TV o a Telecinco. A lo mejor, el problema de las televisiones públicas está ahí, en la competencia que le hace a lo privado.

Es verdad que no debe costar tanto. Seguro que se puede hacer lo mismo con menos dinero. Seguro que se puede hacer mucho mejor incluso. Pero no nos toquen Canal Sur (y ahí está el estatuto andaluz) porque es la nuestra.

De aquellos mocos, estos votos


Shock

Shock

Estamos todavía bajo el shock del resultado de las elecciones andaluzas y de la entrada de la extrema derecha en el Parlamento de Andalucía. Bueno, realmente ya estaba, porque Vox es una escisión del Partido Popular.

No vi claro ni sigo viéndolo esas manifestaciones que ha habido de protesta por los resultados. La verdadera manifestación es la votación en sí donde cada persona cuenta.

Hubiera visto mejor un proceso de autocrítica en los partidos políticos que han descendido en votos que no veo.

Hay múltiples causas para explicar qué ha podido ocurrir. Yo me atrevo con algunas.

Está claro que la primera causa se llama Susana Díaz y su gestión. El estado de los servicios públicos especialmente los más sensibles como son los servicios sanitarios con sus largas colas de esperas y el colapso de las urgencias ha sido determinante.

La propia gestión de Susana en su partido. Las luchas internas es lo peor que le puede pasar a una organización. La gente lo penaliza mucho.

Lo mismo que a Andalucía Adelante. Las luchas internas y sus problemas de imagen. ¿Cuántos votos escaños nos habrá costado el chalet de Pablo Iglesias? Ya… que sí, que claro, que se lo puede comprar, faltaría más. Como que Alberto Garzón también se puede ir a Nueva Zelanda de vacaciones. Si yo no digo nada por el dinero qué cuesta… yo lo que pregunto es ¿cuántos votos cuesta?

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Educación para la igualdad y contraeducación religiosa

Pixabay

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Hoy no escribo para opinar. Escribo para preguntar porque no sé cómo se está llevando a cabo (si se lleva) lo que planteo.

La violencia machista, ese terrorismo que vivimos por desgracia en España (y en el mundo) que mata a mujeres a diario por el hecho de serlo o que mata a sus hijos e hijas por el mero hecho de hacerle daño a la mujer, es una de las peores lacras que está soportando nuestra sociedad sin haber conseguido erradicarla aún.

Todo lo que se haga es poco para combatir esta violencia. Por un lado, necesitamos una justicia con unas leyes más justas, mucho más claras, que como ocurre con la experimentación en el método científico, haga que ante un mismo caso, las sentencias sean idénticas.

Por el otro, es la educación nuestra principal aliada para evitar lo que está ocurriendo. Muchos adultos hombres, no todos,  ya son un caso perdido: no van a cambiar su personalidad machista, pero sí podemos acorralarlos, controlarlos, alejarlos de la mujer. Pero con las generaciones venideras sí podemos hacer mucho. Nuestra gente joven serán quienes luchen y venzan al terrorismo machista.

Hoy día se invierte mucho desde el Estado para educar en valores ciudadanos que enseñen que matar o maltratar a una mujer por el hecho de serlo es un crimen y un delito. Todo el profesorado debe  implicarse en llevar estos valores a nuestros jóvenes. Pero dentro de los claustros de los colegios e institutos públicos hay un grupo de personas que tienen una peculiaridad especial: los maestros y maestras de religión, muchos de ellos también a su vez, pastores evangélicos, sacerdotes católicos o imanes islámicos.

¿Se tiene constancia de qué están haciendo desde las clases de las distintas religiones que se dan en los colegios e institutos públicos para combatir la violencia contra la mujer?

Lo pregunto por desconocimiento. Me preocupa mucho esto porque la visión que tienen las distintas religiones sobre la mujer deja mucho que desear en asuntos relativos a los derechos humanos. Un ejemplo sería que la mujer, en la Iglesia Católica no puede acceder a los puestos de responsabilidad (sacerdocio, obispos, etc.) por el simple hecho de ser mujer. La concepción en este caso la podemos considerar de machista. Lo mismo ocurre con las distintas partes de la religión  musulmana. Las más extremas llegan a tener a la mujer tapada con un burka.

¿Qué ofrecen estas religiones como solución, insisto, para combatir los asesinatos de tantísimas mujeres? ¿Qué se habla en estos días sobre la violencia contra la mujer en las clases de religión pagadas por el dinero de todos?

Lo pregunto porque temo la cuestión. Que nadie me mal entienda. Sé perfectamente que nadie va a justificar la violencia contra la mujer, pero sería una contradicción total que mientras el Estado por un lado invierte en educación en valores para luchar contra la violencia machista, por otro, desde instituciones del mismo Estado, las escuelas o institutos, haya personas que den al alumnado una visión no feminista de cómo tiene que ser el comportamiento humano.

Porque una cosa está clara: es con feminismo transversal en cada política cómo se podrá vencer el terrorismo contra la mujer. Y no podemos tolerar que nadie, amparado en una ideología de género, dónde un género predomine sobre el otro por el mero hecho de ser hombres, no aplique el feminismo en sus enseñanzas. A ver qué hacemos con las religiones machistas en las instituciones públicas de un Estado que debe ser feminista para ser justo.

La nueva homofobia en las redes sociales.

Foto Pixabay

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La homofobia de hoy se ha adaptado a las redes sociales. Ya no te pueden decir tan fácilmente maricón por la calle porque te pueden grabar en vídeo o denunciarte. Insultar no está hoy tan tolerado y el homófobo ha cambiado de estrategia.

Veía los comentarios sobre el estudio provincial hecho por Jerelesgay y estos desprendían esa homofobia. Por un lado, los pocos comentarios. El silencio. El silencio también es homofobia. El callarse. El no denunciar. El mirar para otro lado cuando a una persona se la discrimina por ser gay, lesbiana, transexual o bisexual.

Otro de los recursos del homófobo o la homófoba, que también las hay y muchas, es no comentar nada  de lo que dice el estudio y soltar el mantra de que no está de acuerdo con el ‘lobby’ gay. Realmente, cuando se refiere al ‘lobby gay’ lo que está queriendo decir es que ‘no soporto que gays, lesbianas, transexuales, bisexuales, visibles, sin complejos, accedan a puestos de poder o reconocido prestigio como jueces, médicos, políticos, etc.’

Otro recurso muy de moda es decir ‘que no estoy de acuerdo con la ideología de género’, que es lo mismo que querer decir ‘no soporto que mujeres y hombres tengan los mismos derechos, que existan políticas que igualen a las personas y sobre todo, que pongan a lesbianas, gays, transexuales y bisexuales al mismo rasero que los que somos normales’.

Con esto consiguen, además del acto homofóbico, que la gente no lea el contenido del artículo periodístico y se enfrasquen en lo que quieren los homófobos: el follón y desprestigiar al colectivo LGTBI.

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La difícil medida del sentimiento religioso

 

Religión

Religión

La actualidad se adelanta a lo que tenía pensado escribir desde hace ya un tiempo sobre la falta de respeto que sufro continuamente a mis creencias religiosas. A ver. Soy cristiano y considero un insulto grave a mi fe la utilización que determinadas corrientes de la Iglesia Católica hace de las imágenes de Jesús y María de Nazaret. Me ofende sobremanera que los vistan con joyas y coronas cuando son el ejemplo más claro de la pobreza. Ellos eligieron ser pobres y sin embargo aquí lo visten como ricos. Eso es un grave insulto a mi fe y una utilización negativa sobre mis símbolos sagrados. Las procesiones y romerías que hacen, que se parecen más a cabalgatas o carnavales, también me ofenden.

Pero no hay nadie que me defienda. Ni tampoco tengo dinero para pleitos. Así que me aguanto y sólo me queda el desahogo escribiendo con mi derecho al pataleo.

Medir la ofensa religiosa es muy complicada porque estamos hablando de percepciones íntimas de la persona religiosa que sólo ésta es capaz de medir en su total dimensión.

Ofender a la religiosidad de las personas es polémico porque una persona que no es religiosa no es capaz de entender lo que esa persona siente.

El gran problema surge por la falta de empatía de creyentes y no creyentes. Por un lado, las distintas iglesias cristianas y resto de religiones ofenden continuamente a los no creyentes cuando imponen su fe por narices, por ejemplo, invadiendo los espacios públicos como los colegios.

El otro problema es la reacción de los no creyentes contra estas imposiciones de las distintas iglesias. Los no creyentes reaccionan a esto no contra las iglesias que no son más que organizaciones de hombres (mayoritariamente hombres y gobernada absolutamente por hombres), sino que reaccionan contra las creencias. Y ahí está la madre del cordero: están reaccionando contra la esencia íntima del ser de la persona creyente.

Esta reacción puede ser lógica y respetuosa. Yo no me ofendo para nada porque alguien me diga que creo en un amigo invisible, que Dios no existe y tal. No, no me ofende. Está en su derecho de decirlo y pensarlo.

Lo que sí me ofende es cuando se utiliza el lenguaje vulgar, el chabacano, el grosero, la herramienta que especialmente tiene el lenguaje para ofender, como por ejemplo la expresión ‘me cago en Dios’. Es verdad, que esta frase no significa lo mismo según la zona de España donde se utilice. No es lo mismo en el Norte, que es muy común decirlo, que aquí en el Sur donde suena horrible. Pasa como el ‘me cago en tus muertos’ que aquí en el Sur se lo podemos decir hasta a nuestros propios hijos, pero en el Norte no dan crédito cuando ofendemos a los muertos de esa manera, cuando realmente no hay intención de ofender.

El ‘me cago en Dios’ utilizado en Andalucía sí ofende al creyente. Y ojo, partidos de izquierda, el creyente NO es la Iglesia. Con la Iglesia, los obispos, los curas,  te puedes meter todo lo que quieras. Pero con Dios, con la Virgen, no. Especialmente si te metes con imágenes como la Macarena o el Prendimiento.

Aquí lo que falta es respeto y mucha empatía entre unos y otros. Miren. Lo he dicho antes. No creo en las imágenes de Jesús, la Virgen o los Santos. No me gustan. Me ofenden. Pero me callo y respeto lo que cada cual quiera creer. Qué más me da. Al igual que respeto a musulmanes, judíos, budistas, etc… Mientras no me impongan nada, a mí me da igual. Y si me imponen la fe musulmana por ejemplo, iré contra el imán en su mezquita, pero no contra los creyentes islámicos.

También me ofende que ridiculicen la fe de otros. Miren que yo no soy de procesiones. Miren que no me gusta, pero me ofende esas procesiones del Santísimo Coño insumiso, que están hechas para ofender la fe de los cofrades, ojo, no para ofender a las Iglesias, que se sienten muy cómodas con las polémicas.

Recuerde la izquierda andaluza, que el 80 por ciento de la población de Andalucía es creyente. Ojo. No que pertenezca a ninguna Iglesia, sino que declara creer en Dios.

Un partido que aspira a gobernar debe respetar las ideas religiosas de la gente, gusten o no. Y si no las respeta nunca llegarán al gobierno. Como mucho, a un grupillo de la oposición. No se podrá gobernar nunca sólo con el 20 por ciento que se declaran ateos en España. Y estos ateos, no todos son de izquierda.  Hay que tener en cuenta eso. No es tan difícil. Sólo es cuestión de respeto y tolerancia por parte de unos y de otros y ya está.

Franco es compatible

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De Xauxa Håkan Svensson – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, Enlace

Ya. Sé que el titular es tendencioso. Pero ¿qué quieren que haga? En este mundo lleno de bulos, pseudoperiódicos digitales, mentiras, trolas, fake news y demás monsergas, que la gente comparte a diestro y siniestro, sin leer y sólo fijándose en el titular, yo tendré que hacerme un sitio también aunque sea a codazos, en esta selva en que se ha convertido internet.

La literatura no vale. Ni lo que cuentes. Es el titular. Pues a eso es lo que voy: a que Franco es compatible.

¿Compatible con qué? Miren, ya hablaba yo hace unos días de que hay franquistas, de estos que están en el armario y dicen que no saben de política, que no entienden y tal, que repiten como un mantra, que lo de Franco no es importante. O que, jo, ya está muerto. Si está muerto qué mas da.

Bueno, pues hay otro mantra que también repiten como loros y es un poquito más elaborado, porque tienen que argumentar. ‘Con todas las cosas que hay que hacer y están con lo de Franco’. ‘Se preocupan de Franco y mientras el paro, las colas en los hospitales, la suciedad en las calles…’ y bla, bla, bla.

A ver, queridos amigos armariados. Franco es compatible con todo. De la labor de sacar el cuerpo del Valle de los Caídos, esa gran pirámide que se construyó a sí mismo como si fuera un faraón con el sudor de los esclavos, sólo se ocupan unos pocos. Pocas personas. Mientras, están todos los ministerios a tope. El de Sanidad, el de Educación, el de Exteriores, el de Hacienda, el de… TODOS. La Administración no se para. Ni por parte del Gobierno, ni por parte del funcionariado que es quién hace realmente funcionar a este país. Sacar el cuerpo de Franco no ocupa tiempo apenas, ni trabajo. España no se va a parar. Podéis estar tranquilos. Sacar a Franco de su pirámide es perfectamente compatible con cualquier labor de Estado.