Terra Alta, Premio Planeta 2019: reseña

Terra Alta

He parecido caer en el consumismo más clásico de estas fechas aprovechando mi suerte de tener más tiempo libre: leerme el Premio Planeta que este año ha sido para Javier Cercas con la novela Terra Alta. No era mi interés tanto la temática de la novela, sino el saber qué debe tener un texto así para conseguir uno de los premios más importantes de la literatura en España. Bien, aquí está la reseña.

Me la he leído rápidamente, no más de una semana, lo cual ya es un dato a su favor, pero no me ha enganchado. No es la típica novela por la que estás deseando llegar a casa para cogerla.
Terra Alta es una novela negra que gira en torno a un asesinato en la comarca más pobre de Cataluña en la provincia de Tarragona. Pero no esperen encontrarse con un Soldados de Salamina, la novela que llevó a Javier Cercas a la fama.No. Es una novela que siempre se te queda corta en todo. Juega con dos tramas, el pasado y el presente del protagonista, pero todas las acciones que se hacen no se profundizan. Para no hacer spoilers, me refiero a que por ejemplo, no se explica bien cómo el asesinado ingresa en una asociación religiosa. Simplemente, te encuentras con qué entra y nadie sabe quién lo mete y le convence.
También es muy previsible. Desde las primeras páginas, ya sabes que el asesino es el mayordomo. No, no es spoiler. No hay mayordomo, me refiero a que hasta yo que soy un torpe en esto de la novela negra, me imaginaba quién era.
La novela se hace aburrida muchas veces. Tiene mucho texto que parece de relleno. Suele pasar. Para que una novela se considere novela tiene que tener mínimo unas 90.000 palabras y aquí parece que el autor no llegaba y ha metido lo que se llama ‘paja‘. Tampoco hay cuidado los detalles. Ya sé que los astrónomos aficionados somos muy quisquillosos, pero decir que ‘Es una noche diáfana de noviembre, de luna casi llena y cielo repleto de estrellas.’ pues no. Si la luna está casi llena, no puede estar el cielo repleto de estrellas. Es un detalle tonto, que a los entendidos del cielo nos ralla, pero indica que hay determinadas cosas que no se han revisado y que se les ha colado a todo un jurado del Planeta.
Lo mejor de la novela es su desenlace final, que sí, va a sorprender al lector, pero en general es una trama donde se meten temas a calzador que como son actuales pues hay que meterlos, pero una vez metidos, como decía antes, no los desarrolla. A veces tiene uno la sensación de que la novela es un encargo. ‘Escriba usted esto con estos temas que son los que venden porque se habla ahora de ellos’.
¿Es una novela buena? Para mi es una novela corriente. No llega a una categoría de otros finalistas Planeta como ‘Todo esto te daré’ de Dolores Redondo, premio Planeta 2016 que me la bebí rápidamente disfrutando cada página.
Al final de la lectura, sigo preguntándome qué tiene esta novela que no han tenido las otras para ganar el premio, que han sido 564, por cierto, cinco son enviadas desde la provincia de Cádiz. Soy desconfiado. Quizás lo que tenga es el nombre del autor. Qué casualidad que entre tanta novela gane un escritor consagrado .En fin, sin piensan regalarla para reyes, sería bueno que la leyeran antes y luego decidan. Yo es que no regalo ningún libro que no haya leído antes. Por último, lo único que he sacado claro de esta novela es que tengo unas ganas enormes de leer ‘Los Miserables’ de Victor Hugo.

¿Sabemos lo que hicimos el último domingo?

Fascismo

Fascismo

Las últimas elecciones generales nos tiene asombrados a todo el mundo por los resultados. Es lo que tiene votar con las tripas y no con el cerebro. Votar cansados, hartos, con más ganas de castigar a una clase política, que se merece un buen escarmiento por obligarnos a repetir elecciones como si hubiéramos votado mal, que votar a partidos políticos que nos solucionen los problemas.

La ciudadanía ha tirado la toalla. Ya no votan a los políticos para esa solución de problemas. Es que ven a la política como un problema. Han dado por perdidas sus pensiones, sus derechos laborales. No creen en una ley de dependencia que nunca les llega. Se han acostumbrado a morirse esperando en una lista de espera. ¿Qué les queda ya para ilusionarse?

Sigue leyendo

¿Beneficia a la izquierda pactar con el independentismo?

President Puigdemont, "Ciutadans de Catalunya, vénen hores en què a tots ens pertocarà de mantenir el pols del nostre país" 02
Decía Pascal que el corazón tiene razones que la razón no entiende. La izquierda es más de usar la razón. De la reflexión y de aplicar una moral social a las cosas basadas en la igualdad, el respeto, etc… Por eso, el sentido común hace llevar a preferir el diálogo como método para solucionar los problemas como es el caso que se está viviendo con los independentistas catalanes.

La derecha es más de moverse por el corazón, por instintos, por pasiones, dejando a un lado la reflexión y el sosiego, terminando todo con un golpe de su autoridad.

La razón por tanto nos dice que el Presidente del Gobierno hace bien con hablar con los partidos independentistas.

Pero ¿realmente estos partidos independentistas merecen este esfuerzo del Gobierno si dar nada a cambio? Están demostrando ser unos egoístas, no tener empatía ninguna con España, mucho más grave en ERC que se hacen llamar de izquierdas. ¿Qué piensan cuando cantan la internacional? Me pregunto si la cantan…

El independentismo no se lo merece. Prefieren echar abajo un presupuesto social antes que renunciar a sus posturas egoístas.

La izquierda no debe caer más en la trampa y debe romper lazos con quienes no los benefician en nada. Al revés, sólo les perjudica.

Es también actuar con el corazón. Ya está bien de aguantar la arrogancia separatista.

También es hora de que la izquierda piense en modo marketing electoral. Queremos una izquierda transformadora de la sociedad y no una izquierda utópica que sólo sirve para mantener una casta política acomodada que sólo sirve para estar en la oposición.

La izquierda, por las conversaciones con el separatismo catalán, va a perder todas las elecciones que vienen, las generales y las municipales porque la gente vota en clave nacional. Por el acercamiento a estos independentistas insaciables y egoístas, muchos colectivos vamos a perder derechos que la derecha va a quitar. Mujeres, pensionistas, parados, trabajadores en general, clase media, colectivos LGTBI, enfermos, personas mayores, estudiantes, trabajadores públicos, inmigrantes, etc… Vamos a sufrir un gobierno de extrema derecha por haber intentado dialogar con quien plantea cuestiones egoístas sin importarle el bien común de España.

¡Izquierda, espabila! . El nacionalismo nunca es amigo. Sólo piensan en sí mismo. Que es legítimo, pero incompatible con lo que es ser izquierda y no trae ningún beneficio. Al revés, beneficia a la derecha que también es nacionalista y excluyente, y exactamente lo mismo de intolerantes que los independentistas catalanes solo que con banderas distintas y mira por dónde, con los mismos colores.

De aquellos mocos, estos votos


Shock

Shock

Estamos todavía bajo el shock del resultado de las elecciones andaluzas y de la entrada de la extrema derecha en el Parlamento de Andalucía. Bueno, realmente ya estaba, porque Vox es una escisión del Partido Popular.

No vi claro ni sigo viéndolo esas manifestaciones que ha habido de protesta por los resultados. La verdadera manifestación es la votación en sí donde cada persona cuenta.

Hubiera visto mejor un proceso de autocrítica en los partidos políticos que han descendido en votos que no veo.

Hay múltiples causas para explicar qué ha podido ocurrir. Yo me atrevo con algunas.

Está claro que la primera causa se llama Susana Díaz y su gestión. El estado de los servicios públicos especialmente los más sensibles como son los servicios sanitarios con sus largas colas de esperas y el colapso de las urgencias ha sido determinante.

La propia gestión de Susana en su partido. Las luchas internas es lo peor que le puede pasar a una organización. La gente lo penaliza mucho.

Lo mismo que a Andalucía Adelante. Las luchas internas y sus problemas de imagen. ¿Cuántos votos escaños nos habrá costado el chalet de Pablo Iglesias? Ya… que sí, que claro, que se lo puede comprar, faltaría más. Como que Alberto Garzón también se puede ir a Nueva Zelanda de vacaciones. Si yo no digo nada por el dinero qué cuesta… yo lo que pregunto es ¿cuántos votos cuesta?

Sigue leyendo

Cambiemos la Constitución. Vale. Pero ¿qué cambiamos?

Constitución española

Constitución Española

Cambiar la Constitución, cambiar la Constitución… lo venimos escuchando desde hace tiempo… también se ha unido ahora a este rodillo de frases hechas lo de hablar del ‘régimen del 78’, algo que aunque correctamente dicho, tiene un tono despectivo al recordarnos – por lo menos a mí – al régimen franquista, o peor aún, al de Robespierre.

Y no está mal cambiar las cosas, sobre todo, si son para mejor. Pero viendo la que hemos montado con la cuestión catalana, me pregunto si en España estamos ahora mismo, en 2017 con capacidad para cambiar la Carta Magna.

El cambio de la Constitución exige consenso. Y no un consenso cualquiera, se requiere un gran consenso, un conseso mayoritario, que yo pondría mayor del 70 por ciento; al igual que no entiendo ni comparto la idea de que una región como Cataluña pida la independencia de España con un 51 por ciento de los votos, tampoco estaría de acuerdo en una reforma de la Constitución con semejante apoyo.

Pero la pregunta del millón es ¿qué cambiamos? Porque todo dependerá de lo que los partidos políticos propongan.

Cuestión crucial – puestos a reformar, -hagámoslo todo de un tirón – será el modelo de Estado. ¿Qué queremos hoy la ciudadanía española: una monarquía o una república? ¿Tenemos consenso en eso? No creo yo que estemos ahora en condiciones – con una crisis económica que nos aplasta – de abrir ese melón porque no veo un consenso mayoritario, pero es lógica la petición.

Otro tema sería el modelo de Estado. ¿Seguimos con las autonomías, pasamos a un Estado Federal o suprimimos las autonomías para volver a un Estado más centralizado? Tenemos partidos mayoritarios con opiniones para todos los gustos sobre este tema.

Más cuestiones que cambiar serían el modelo del Poder Legislativo. ¿Qué hacemos con el Senado? ¿lo eliminamos, lo convertimos en una cámara verdadera de representantes territoriales, donde cada territorio ‘pese’ lo mismo, igualando a todos los españoles (cosa que no pasa en el Congreso de los Diputados, que lo que ‘pesa’ es el número de habitantes por provincias) o la dejamos para que los viejos dinosaurios se recluyan en él como una prejubilación?

Son cosas que se me ocurren para cambiar a bote pronto. Pero hay muchas más, si vamos artículo por artículo.

Es verdad que hay que reformarla. Yo mismo, que nací en 1965, no voté esta Constitución, porque no tenía aún 18 años. Pero pienso también que estamos siendo injustos con ella. Nos ha dado el periodo de paz más grande que conocemos en la Historia (que en la Historia de España, la Paz no es que sea muy duradera) y se han hecho grandes cosas con ella. Grandes leyes que han llevado a España al sitio que está hoy, muy diferente de aquella España de 1978. Sí, hay que cambiar a nuestra madura – que no vieja Constitución – pero no lo echemos las culpas de las gestiones de los sucesivos gobiernos. Los males de España, los grandes males como la pobreza, el paro y la miseria, las desigualdades y los enfrentamientos entre españoles, no ha venido por culpa de la Constitución, sino por las gestiones de los gobiernos de España, las Comunidades Autonómas, las administraciones locales y provinciales y la Unión Europea.

No es la Constitución del 78 la culpable, son los políticos que legislan los culpables. Y horror, serían ellos, lo que tenemos ahora – y que nivel tenemos, madre mía – los que tendrían que elaborar una nueva Constitución.

¿A por una III República Española?

Hace un año ni nos podíamos imaginar el escenario de hoy. De hecho, hace un año que empezó el nuevo gobierno de Rajoy salido de unas segundas elecciones.

Visto lo visto, sin que nadie nos contara en sus promesas electorales lo que pensaban hacer si sucedía lo que ha sucecido (razones obvias) os planteo el escenario siguiente:

Imaginen que en las próximas elecciones generales en España, gana el bloque republicano (Unidos Podemos más nacionalistas) con un 52% y que el bloque monárquico (PP, Ciudadanos, PSOE) consigue un 48%. Pongamos una abstención del 30%.

Pregunto. ¿Creéis que estaría legitimado el bloque republicano para proclamar la III República Española con un 52% de los votos? ¿Sería la desobediencia civil un instrumento para conseguir la República para España? Con esta proclamación republicana, ¿aumentaría el confort y la tranquilidad en la convivencia diaria de nuestro país?

Visto lo visto, no me extrañaría un escenario como éste. Espero vuestras opiniones, si queréis, claro.

En la fotografía, proclamación de la II República España en 1931.

República Española

República Española

España ¿una democracia fascista?

Esto es lo que pienso ante los que dicen que esta España en la que vivimos es un estado fascista donde te meten en la cárcel por defender tus ideas ante el caso de los ‘Jordis’ o los líderes del independentismo catalán.

No. Yo no creo que yo viva en una democracia fascista. Yo creo que los líderes independentistas catalanes irá a la cárcel por no cumplir la ley. Si hubieran ganado unas elecciones con un partido que hubiera cambiado la ley en el Parlamento y cambiado la Constitución para permitir la independencia de Cataluña, no les hubiera pasado nada. Pero para eso, hay que ganar las elecciones. Y si no las ganas, te aguantas. Es lo que llevo haciendo yo desde que tenía 18 años, aguantarme. Pero la democracia es eso, el poder de la mayoría. Ahora bien, si lo que no nos gusta es este tipo de democracia y hacer un sistema en el que sólo ganen y permanezcan  los nuestros, entonces estaríamos hablando de otra cosa.

Constitución española

Constitución Española