De aquellos mocos, estos votos


Shock

Shock

Estamos todavía bajo el shock del resultado de las elecciones andaluzas y de la entrada de la extrema derecha en el Parlamento de Andalucía. Bueno, realmente ya estaba, porque Vox es una escisión del Partido Popular.

No vi claro ni sigo viéndolo esas manifestaciones que ha habido de protesta por los resultados. La verdadera manifestación es la votación en sí donde cada persona cuenta.

Hubiera visto mejor un proceso de autocrítica en los partidos políticos que han descendido en votos que no veo.

Hay múltiples causas para explicar qué ha podido ocurrir. Yo me atrevo con algunas.

Está claro que la primera causa se llama Susana Díaz y su gestión. El estado de los servicios públicos especialmente los más sensibles como son los servicios sanitarios con sus largas colas de esperas y el colapso de las urgencias ha sido determinante.

La propia gestión de Susana en su partido. Las luchas internas es lo peor que le puede pasar a una organización. La gente lo penaliza mucho.

Lo mismo que a Andalucía Adelante. Las luchas internas y sus problemas de imagen. ¿Cuántos votos escaños nos habrá costado el chalet de Pablo Iglesias? Ya… que sí, que claro, que se lo puede comprar, faltaría más. Como que Alberto Garzón también se puede ir a Nueva Zelanda de vacaciones. Si yo no digo nada por el dinero qué cuesta… yo lo que pregunto es ¿cuántos votos cuesta?

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Cambiemos la Constitución. Vale. Pero ¿qué cambiamos?

Constitución española

Constitución Española

Cambiar la Constitución, cambiar la Constitución… lo venimos escuchando desde hace tiempo… también se ha unido ahora a este rodillo de frases hechas lo de hablar del ‘régimen del 78’, algo que aunque correctamente dicho, tiene un tono despectivo al recordarnos – por lo menos a mí – al régimen franquista, o peor aún, al de Robespierre.

Y no está mal cambiar las cosas, sobre todo, si son para mejor. Pero viendo la que hemos montado con la cuestión catalana, me pregunto si en España estamos ahora mismo, en 2017 con capacidad para cambiar la Carta Magna.

El cambio de la Constitución exige consenso. Y no un consenso cualquiera, se requiere un gran consenso, un conseso mayoritario, que yo pondría mayor del 70 por ciento; al igual que no entiendo ni comparto la idea de que una región como Cataluña pida la independencia de España con un 51 por ciento de los votos, tampoco estaría de acuerdo en una reforma de la Constitución con semejante apoyo.

Pero la pregunta del millón es ¿qué cambiamos? Porque todo dependerá de lo que los partidos políticos propongan.

Cuestión crucial – puestos a reformar, -hagámoslo todo de un tirón – será el modelo de Estado. ¿Qué queremos hoy la ciudadanía española: una monarquía o una república? ¿Tenemos consenso en eso? No creo yo que estemos ahora en condiciones – con una crisis económica que nos aplasta – de abrir ese melón porque no veo un consenso mayoritario, pero es lógica la petición.

Otro tema sería el modelo de Estado. ¿Seguimos con las autonomías, pasamos a un Estado Federal o suprimimos las autonomías para volver a un Estado más centralizado? Tenemos partidos mayoritarios con opiniones para todos los gustos sobre este tema.

Más cuestiones que cambiar serían el modelo del Poder Legislativo. ¿Qué hacemos con el Senado? ¿lo eliminamos, lo convertimos en una cámara verdadera de representantes territoriales, donde cada territorio ‘pese’ lo mismo, igualando a todos los españoles (cosa que no pasa en el Congreso de los Diputados, que lo que ‘pesa’ es el número de habitantes por provincias) o la dejamos para que los viejos dinosaurios se recluyan en él como una prejubilación?

Son cosas que se me ocurren para cambiar a bote pronto. Pero hay muchas más, si vamos artículo por artículo.

Es verdad que hay que reformarla. Yo mismo, que nací en 1965, no voté esta Constitución, porque no tenía aún 18 años. Pero pienso también que estamos siendo injustos con ella. Nos ha dado el periodo de paz más grande que conocemos en la Historia (que en la Historia de España, la Paz no es que sea muy duradera) y se han hecho grandes cosas con ella. Grandes leyes que han llevado a España al sitio que está hoy, muy diferente de aquella España de 1978. Sí, hay que cambiar a nuestra madura – que no vieja Constitución – pero no lo echemos las culpas de las gestiones de los sucesivos gobiernos. Los males de España, los grandes males como la pobreza, el paro y la miseria, las desigualdades y los enfrentamientos entre españoles, no ha venido por culpa de la Constitución, sino por las gestiones de los gobiernos de España, las Comunidades Autonómas, las administraciones locales y provinciales y la Unión Europea.

No es la Constitución del 78 la culpable, son los políticos que legislan los culpables. Y horror, serían ellos, lo que tenemos ahora – y que nivel tenemos, madre mía – los que tendrían que elaborar una nueva Constitución.

¿A por una III República Española?

Hace un año ni nos podíamos imaginar el escenario de hoy. De hecho, hace un año que empezó el nuevo gobierno de Rajoy salido de unas segundas elecciones.

Visto lo visto, sin que nadie nos contara en sus promesas electorales lo que pensaban hacer si sucedía lo que ha sucecido (razones obvias) os planteo el escenario siguiente:

Imaginen que en las próximas elecciones generales en España, gana el bloque republicano (Unidos Podemos más nacionalistas) con un 52% y que el bloque monárquico (PP, Ciudadanos, PSOE) consigue un 48%. Pongamos una abstención del 30%.

Pregunto. ¿Creéis que estaría legitimado el bloque republicano para proclamar la III República Española con un 52% de los votos? ¿Sería la desobediencia civil un instrumento para conseguir la República para España? Con esta proclamación republicana, ¿aumentaría el confort y la tranquilidad en la convivencia diaria de nuestro país?

Visto lo visto, no me extrañaría un escenario como éste. Espero vuestras opiniones, si queréis, claro.

En la fotografía, proclamación de la II República España en 1931.

República Española

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España ¿una democracia fascista?

Esto es lo que pienso ante los que dicen que esta España en la que vivimos es un estado fascista donde te meten en la cárcel por defender tus ideas ante el caso de los ‘Jordis’ o los líderes del independentismo catalán.

No. Yo no creo que yo viva en una democracia fascista. Yo creo que los líderes independentistas catalanes irá a la cárcel por no cumplir la ley. Si hubieran ganado unas elecciones con un partido que hubiera cambiado la ley en el Parlamento y cambiado la Constitución para permitir la independencia de Cataluña, no les hubiera pasado nada. Pero para eso, hay que ganar las elecciones. Y si no las ganas, te aguantas. Es lo que llevo haciendo yo desde que tenía 18 años, aguantarme. Pero la democracia es eso, el poder de la mayoría. Ahora bien, si lo que no nos gusta es este tipo de democracia y hacer un sistema en el que sólo ganen y permanezcan  los nuestros, entonces estaríamos hablando de otra cosa.

Constitución española

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Pueblo de Cataluña 1 – Gobierno de España 0

Estelada

Estelada

Escribo esto a las 19:11 horas del domingo uno de octubre. Sé lo que ha pasado. No sé aún lo que va a pasar. Pero sí tengo muy claro a los culpables de haber llegado a esta situación. En general, todos los políticos, desde el el diputado/a número 1 al 350. A todo el Senado y a todo el Parlamento Catalán. Ellos están para hablar, parlamentar le llaman. Para solucionar los problemas de la ciudadanía pero no para crearlos. Y entre todos lo han creado o no evitado.
Tanto PP y PSOE son culpables de no haber medido en la historia de la democracia el nacionalismo catalán. Sólo lo han entendido como una inversión a corto plazo de votos para aprobar un presupuesto y asegurarse el Gobierno de España. No han sabido tratar como debían el sentimiento nacionalista de Cataluña y ahora tenemos lo que tenemos.
Los dos partidos nuevos también son culpables. Ciudadanos por culpa análoga al PP. Son iguales, a veces parecen hasta un clon. Unidos Podemos parecen a veces un pollo sin cabeza. Sus líderes dicen una cosa, sus cargos orgánicos de segundo nivel otra. En Cataluña dicen una cosa. En el resto de España otra. Son culpables de no tener claro lo que quieren.
Y el nacionalismo catalán en todos sus partidos, son culpables de no haber elegido una buena estrategia, porque mala estrategia es no cumplir la ley. Estamos en un Estado de Derecho y estas son las normas. No tenemos otras como Groucho Marx. Pero podemos tenerlas si cambiamos al Gobierno. Pero no han tenido paciencia. Ya. Sé que llevan muchos años esperando, pero este el sistema que tenemos. Gobierna la mayoría y hay que cambiar esas mayorías. Toca esperar. Si no se espera, pasa lo que está pasando.
Pero hoy, en lo que hemos visto, nos ha llevado a los tiempos en que veíamos a los chilenos huyendo por las plazas liberadas de la policía o a los argentinos en los tiempos de Galtieri, o más cerca, los grises de Franco.
Hoy, el Gobierno del Partido Popular se ha equivocado. Bien es verdad que el Gobierno de la Generalitat se ha saltado la ley y merece una sanción como manda nuestro ordenamiento jurídico. No es lo que yo deseo: es lo que dice la ley. Pero si nuestro hijo llega tarde a casa, podemos optar por dos opciones: una, darle un guantazo o castigarle sin cenar, porque todos sabemos, que el nene, va a seguir llegando tarde. Y si queremos que siga siendo nuestro hijo, habrá que tratarle con respeto.
Rajoy y su gobierno podían haber optado hoy por identificar a quienes votaban y luego iniciar un proceso legal de sanciones con garantías de recursos. Eso es lo que hace una democracia inteligente. Una democracia no violenta. Pero no, ha optado por la violencia policial contra hombres, mujeres, abuelos, abuelas, niños, niñas, en definitiva, gente de paz que lo único que querían era votar. No. No son terroristas. Sólo querían votar. Y ante una multa o un porrazo en la cara, el Partido Popular con el silencio de Ciudadanos y PSOE ha optado por lo primero. Ha resultado patético ver golpear a la gente en la calle. Ya tienen su foto los nacionalistas para su utilización. Y cuando digo nacionalistas, digo nacionalistas españoles y nacionalistas catalanes.
Lo de hoy generará cicatrices. Las tengo yo en mi cuerpo y vivo a mil kilómetros. Ya no sé si tendrá remedio. Con el Partido Popular y sus aliados en el Gobierno seguro que no. Con una oposición que tampoco se aclara, tampoco.
Hoy ha perdido España. Ha perdido el Gobierno Catalán que lo más seguro es que sea inhabilitado. Pero el pueblo catalán ha ganado porque no han hecho nada violento. Sí, ilegal, pero ¿quién no hace cosas ilegales? ¿Quién no ha tenido una multa por saltarse la ley? ¿Quién no ha tenido que pagar por hacer algo que creía justo y luego la justicia dijo que no? ¿Tiene que ser la respuesta del Estado tan brutal como lo que hemos visto hoy?
Hemos presenciado la primera batalla, y espero que sea la última, aunque viendo el panorama, seguro que me equivoco. Pero hoy el partido ha quedado Pueblo de Cataluña 1 (ojo, no digo Gobierno catalán) – Gobierno de España 0.

Mi solidaridad con todos los heridos.

¿Por qué un referéndum en Cataluña es tan importante para Podemos?

urna web

Por dos razones.

Una, porque es una promesa electoral. Y las promesas electorales están hechas para cumplirlas. Los partidos anclados en la vieja política quieren presionar a Podemos para con el pretexto de defender una falsa unidad de España, lo que quieren realmente es que Podemos se desdiga y defraude a esa gran parte de personas que les votó por esta cuestión. Quieren que Podemos no cumpla esa promesa electoral tan importante. En definitiva, quieren que Podemos se conviertan en como son ellos para poder decir luego a la Ciudadanía: Podemos mienten como nosotros.

Dos, porque realmente es la única manera que existe para desbloquear la situación que se ha creado en España y en Cataluña por la falta de diálogo y el empecinamiento entre partidos nacionalistas españoles y partidos nacionalismos catalanes. La única manera de entenderse es hablando y quien tiene que hablar ante un tema tan importante es siempre el pueblo, y los políticos hacer lo que el pueblo les mande. La única manera que existe para saber si Cataluña quiere ser independiente o no, es preguntándoles. Tienen derecho. Si PP, Ciudadanos, y el PSOE de Susana Díaz, siguen en esta postura, en poco tiempo pedirán la independencia de España hasta las Islas Canarias. La intransigencia sólo favorece al gobierno de la Generalitat que sabrá hacer cosas ilegales para hacerse la víctima, ser condenados, y así, aprovecharse de la situación.

Pero después de estas dos razones, Podemos debe explicar muy bien algo con lo que los argumentarios de los demás partidos coinciden contra Podemos y es el mantra de que Podemos antepone la independencia de Cataluña a los problemas sociales de España.

Es falso. Todo el mundo sabe el ADN del nacimiento de Podemos, pero les está valiendo está estrategia para desgastarlos. Para Podemos la situación social de España, Cataluña incluida,  es lo que más importa. Llegan tiempos en los que habrá que pactar y ceder. Quizás el referéndum pueda esperar si así se favorece un gobierno que no sea de derechas en España, pero sin renunciar a él antes que acabe la legislatura, intentando en lo que su fuerza le permita en el nuevo gobierno,  favorecer el cambio de leyes que posibiliten un referéndum en Cataluña.