¿Quién mató a Guadalinex? El fracaso de Susana y Ciudadanos con el software libre andaluz #Linux

Fondo Guadalinex 10 - Imagen de la web unnoficial

Fondo Guadalinex 10 – Imagen de la web unnofficial

Me refiero explícitamente a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y al partido que la ha sustentado, Ciudadanos, porque son ellos los responsables a mi entender del abandono de este proyecto llamado Guadalinex.

Recuerdo para quien lo sepa, que allá por el año 2004 nace la primera versión de Guadalinex, un sistema operativo que es una distribución de linux. Este software tiene la particularidad de que es libre y no cuesta dinero a los usuarios frente a otros sistemas operativos y demás software privativos, que si lo cuestan, como es el archiconocido Windows de Microsoft.

Fue una gran idea que acercó esta alternativa al usuario ‘normal’ y se creó una gran comunidad alrededor de él.

Utilizar Guadalinex son todo ventajas: una comunidad que te resuelve los problemas y las ventajas de lo gratis. Además, a nivel de administración pública es una gran ahorro en licencias de Windows en cada puesto de ordenador de la Junta de Andalucía (por lógica, uno por cada funcionario/a). ¿Cuánto dinero gasta la Junta de Andalucía en estas licencias? Sería una buena pregunta parlamentaria. Además, no es solo la licencia, son los continuos cambios de Windows: que si el Vista, que si el 7, que si el 10… además de otro gran problema: muchos periféricos como impresoras o escáneres que funcionaban perfectamente con Windows 7 dejan de hacerlo con Windows 10 porque no se actualizan sus drivers. Lo que se conoce como obsolescencia programada pero a nivel de software. Tire usted un aparato que funciona perfectamente porque Windows no se habla con él. Y cómprese otro nuevo por supuesto. Que tendrá que volver a tirar en tres años.

Eso no pasa con linux. Quien escribe esto, tiene un escáner Canon que ya no funciona con Windows pero sí sigue haciéndolo con Linux. Quizás usted que me lee estará ya arrepentido de haberlo tirado.

Pues bien, todo eso se podría haber evitado en la Junta de Andalucía si Guadalinex hubiera seguido adelante. Lo único que ha quedado es que la Junta de Andalucía sigue utilizando el software libre de oficina, el Libre Office, que ya entra como temario en las oposiciones al funcionariado. Me pregunto también qué donación hace la Junta de Andalucía a la fundación que mantiene este software y que cualquier usuario se puede descargar GRATIS en su ordenador, sin necesidad de piratear nada, porque ya saben, para instalar usted en su ordenador el famoso Word de Microsoft, usted tiene que pasar por caja. Y si no pasa, usted es un pirata y tiene programas ilegales en su ordenador, además de correr un riesgo de seguridad importante.

Pero cuando llega Susana Díaz al Gobierno y Ciudadanos hinca el diente en los presupuestos andaluces, Guadalinex empieza a morir. La última versión sale en 2014. A partir de ese año, sin saber nadie por qué, silencio absoluto. No sale nada, a pesar de que en muchos colegios e institutos de Andalucía quedan ordenadores con Guadalinex ya obsoletos.

El desprecio del PSOE andaluz y Ciudadanos no puede con la comunidad que se desarrolló alrededor y este verano, mientras todos los grupos políticos estaban en la playa y no se enteran de nada, esta comunidad hace su particular 15M cibernético y crea Guadalinex V10 Edición Comunitaria que portales de internet como linuxadictos.com define con toda la razón del mundo como ‘un guantazo a la Administración Pública’. Esta nueva versión rompe sus lazos con su madre, la Junta de Andalucía, y se emancipa de ella para sobrevivir. Varios usuarios de la comunidad toma sus riendas y resucitan a un Guadalinex moribundo por la inacción del PSOE Andaluz y  Ciudadanos y el estar en la inopia (o por lo menos, por más que busco no encuentro nada) de Partido Popular, Podemos de Andalucía e Izquierda Unida de Andalucía.

Entre todos la mataron y ella sola resucitó. Guadalinex está más vivo que nunca dejando en evidencia a la Junta de Andalucía y a una política de falta de ahorro público que pagaremos usted, usted y usted.

Con lo bueno que hubiera sido seguir teniendo este software libre, gratuito, al día, para que el usuario andaluz no se vuelva loco en las distintas plataformas telemáticas, con las distintos navegadores, con el java que hay que actualizarlo y terminando con cientos de papeles en los registros oficiales como en el siglo XX.

En fin, somos lo que votamos. Y Guadalinex es la prueba de ello. Larga vida a Guadalinex Edición Comunitaria, también conocida como Unofficial.

La difícil medida del sentimiento religioso

 

Religión

Religión

La actualidad se adelanta a lo que tenía pensado escribir desde hace ya un tiempo sobre la falta de respeto que sufro continuamente a mis creencias religiosas. A ver. Soy cristiano y considero un insulto grave a mi fe la utilización que determinadas corrientes de la Iglesia Católica hace de las imágenes de Jesús y María de Nazaret. Me ofende sobremanera que los vistan con joyas y coronas cuando son el ejemplo más claro de la pobreza. Ellos eligieron ser pobres y sin embargo aquí lo visten como ricos. Eso es un grave insulto a mi fe y una utilización negativa sobre mis símbolos sagrados. Las procesiones y romerías que hacen, que se parecen más a cabalgatas o carnavales, también me ofenden.

Pero no hay nadie que me defienda. Ni tampoco tengo dinero para pleitos. Así que me aguanto y sólo me queda el desahogo escribiendo con mi derecho al pataleo.

Medir la ofensa religiosa es muy complicada porque estamos hablando de percepciones íntimas de la persona religiosa que sólo ésta es capaz de medir en su total dimensión.

Ofender a la religiosidad de las personas es polémico porque una persona que no es religiosa no es capaz de entender lo que esa persona siente.

El gran problema surge por la falta de empatía de creyentes y no creyentes. Por un lado, las distintas iglesias cristianas y resto de religiones ofenden continuamente a los no creyentes cuando imponen su fe por narices, por ejemplo, invadiendo los espacios públicos como los colegios.

El otro problema es la reacción de los no creyentes contra estas imposiciones de las distintas iglesias. Los no creyentes reaccionan a esto no contra las iglesias que no son más que organizaciones de hombres (mayoritariamente hombres y gobernada absolutamente por hombres), sino que reaccionan contra las creencias. Y ahí está la madre del cordero: están reaccionando contra la esencia íntima del ser de la persona creyente.

Esta reacción puede ser lógica y respetuosa. Yo no me ofendo para nada porque alguien me diga que creo en un amigo invisible, que Dios no existe y tal. No, no me ofende. Está en su derecho de decirlo y pensarlo.

Lo que sí me ofende es cuando se utiliza el lenguaje vulgar, el chabacano, el grosero, la herramienta que especialmente tiene el lenguaje para ofender, como por ejemplo la expresión ‘me cago en Dios’. Es verdad, que esta frase no significa lo mismo según la zona de España donde se utilice. No es lo mismo en el Norte, que es muy común decirlo, que aquí en el Sur donde suena horrible. Pasa como el ‘me cago en tus muertos’ que aquí en el Sur se lo podemos decir hasta a nuestros propios hijos, pero en el Norte no dan crédito cuando ofendemos a los muertos de esa manera, cuando realmente no hay intención de ofender.

El ‘me cago en Dios’ utilizado en Andalucía sí ofende al creyente. Y ojo, partidos de izquierda, el creyente NO es la Iglesia. Con la Iglesia, los obispos, los curas,  te puedes meter todo lo que quieras. Pero con Dios, con la Virgen, no. Especialmente si te metes con imágenes como la Macarena o el Prendimiento.

Aquí lo que falta es respeto y mucha empatía entre unos y otros. Miren. Lo he dicho antes. No creo en las imágenes de Jesús, la Virgen o los Santos. No me gustan. Me ofenden. Pero me callo y respeto lo que cada cual quiera creer. Qué más me da. Al igual que respeto a musulmanes, judíos, budistas, etc… Mientras no me impongan nada, a mí me da igual. Y si me imponen la fe musulmana por ejemplo, iré contra el imán en su mezquita, pero no contra los creyentes islámicos.

También me ofende que ridiculicen la fe de otros. Miren que yo no soy de procesiones. Miren que no me gusta, pero me ofende esas procesiones del Santísimo Coño insumiso, que están hechas para ofender la fe de los cofrades, ojo, no para ofender a las Iglesias, que se sienten muy cómodas con las polémicas.

Recuerde la izquierda andaluza, que el 80 por ciento de la población de Andalucía es creyente. Ojo. No que pertenezca a ninguna Iglesia, sino que declara creer en Dios.

Un partido que aspira a gobernar debe respetar las ideas religiosas de la gente, gusten o no. Y si no las respeta nunca llegarán al gobierno. Como mucho, a un grupillo de la oposición. No se podrá gobernar nunca sólo con el 20 por ciento que se declaran ateos en España. Y estos ateos, no todos son de izquierda.  Hay que tener en cuenta eso. No es tan difícil. Sólo es cuestión de respeto y tolerancia por parte de unos y de otros y ya está.

Franco es compatible

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De Xauxa Håkan Svensson – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, Enlace

Ya. Sé que el titular es tendencioso. Pero ¿qué quieren que haga? En este mundo lleno de bulos, pseudoperiódicos digitales, mentiras, trolas, fake news y demás monsergas, que la gente comparte a diestro y siniestro, sin leer y sólo fijándose en el titular, yo tendré que hacerme un sitio también aunque sea a codazos, en esta selva en que se ha convertido internet.

La literatura no vale. Ni lo que cuentes. Es el titular. Pues a eso es lo que voy: a que Franco es compatible.

¿Compatible con qué? Miren, ya hablaba yo hace unos días de que hay franquistas, de estos que están en el armario y dicen que no saben de política, que no entienden y tal, que repiten como un mantra, que lo de Franco no es importante. O que, jo, ya está muerto. Si está muerto qué mas da.

Bueno, pues hay otro mantra que también repiten como loros y es un poquito más elaborado, porque tienen que argumentar. ‘Con todas las cosas que hay que hacer y están con lo de Franco’. ‘Se preocupan de Franco y mientras el paro, las colas en los hospitales, la suciedad en las calles…’ y bla, bla, bla.

A ver, queridos amigos armariados. Franco es compatible con todo. De la labor de sacar el cuerpo del Valle de los Caídos, esa gran pirámide que se construyó a sí mismo como si fuera un faraón con el sudor de los esclavos, sólo se ocupan unos pocos. Pocas personas. Mientras, están todos los ministerios a tope. El de Sanidad, el de Educación, el de Exteriores, el de Hacienda, el de… TODOS. La Administración no se para. Ni por parte del Gobierno, ni por parte del funcionariado que es quién hace realmente funcionar a este país. Sacar el cuerpo de Franco no ocupa tiempo apenas, ni trabajo. España no se va a parar. Podéis estar tranquilos. Sacar a Franco de su pirámide es perfectamente compatible con cualquier labor de Estado.

En este valle de lágrimas

Valle de los Caídos (wikipedia)

Valle de los Caídos (Wikipedia)

Para todas las personas que piensan que lo del Valle de los Caídos no tiene importancia. Cuando quieran y yo pueda, les invito a visitar conmigo la tumba de mi abuelo Alfonso Saborido en el cementerio de Jerez (que se llamaba como yo, o mejor dicho, yo me llamo como él, como muchos primos e hijos de primos míos). Mi abuelo era buena persona, sólo que estaba en un sindicato y cuando estalló la guerra un falangista le señaló para que lo mataran. Mi abuelo corrió por las calles de Jerez y un militar que le conocía, también buena persona, le ayudó a esconderse. Estuvo huido en una finca, torturado por un fascista malo, hasta que murió. Como era rojo no lo querían enterrar. Entonces aquel militar se apiadó de él otra vez, y lo enterró en su panteón familiar. Pero no tiene nombre.

Yo sé donde está, pero su nombre, el mío, no está escrito como millones de personas en España tienen en sus tumbas. Y mi abuelo tuvo suerte, porque sabemos donde está. Miles y miles de personas no saben donde están sus familiares. Ni de un bando ni de otro. Por el eso el Valle de los Caídos es el mayor insulto que se puede hacer a las víctimas de la guerra civil española. Debe convertirse a mi entender, en un sitio para la memoria de todas las víctimas y para que aprendamos que no debemos repetir esas historias (sobre todo, el bando que provocó la guerra).

¿Lo comprenden ahora? No es justo que el dictador esté enterrado como si fuera un faraón mientras los españolitos que al mundo vinieron y que Dios no les guardó, una de las dos Españas le heló el corazón con el frío de la muerte temprana y yacen en las cunetas de las carreteras de nuestro país.

No todos los funcionarios somos iguales

Funcionarias

Funcionarias

En una de estas polémicas de verano en Jerez, ha salido la figura del ‘funcionario eventual’. Voy a explicar qué es porque la ciudadanía en general no lo sabe y tiende a meter a cualquier persona que ve trabajando en una administración pública en el mismo saco.

Si nos vamos a la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público (Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, BOE Nº 261 de 31 de octubre de 2015), vemos como hay distinto tipo de personal dentro de la administración pública: funcionarios de carrera, funcionarios interinos, personal laboral (fijo o temporal) y personal eventual. Aquí en el personal eventual está la madre del cordero. También se le llama a este personal eventual ‘funcionario eventual’.

Veamos escuetamente las diferencias:

Funcionario de carrera, es aquella persona que ha aprobado una oposición y accede al puesto de funcionario con la responsabilidad y autoridad que conlleva.

Funcionario interino, es aquella persona que habiendo aprobado una oposición, por falta de plazas no ha accedido a ella, pero que está igualmente preparada para ejercer las labores de un funcionario en caso de bajas por enfermedad, por maternidad, etc… o sencillamente por urgencia de cubrir la plaza mientras se convoca.

Personal laboral es aquella persona que tienen un contrato con la administración laboral, o sea, una relación, pero basada en la legislación laboral. No todo el personal laboral puede hacer determinados trabajos, que por potestad pública o para salvaguardar los intereses de la administración pública, sólo están permitidos exclusivamente a los funcionarios.

Hay otro tipo de personal, el personal estatutario, que son prácticamente iguales a los funcionarios, pero especializados en otras tareas. Por ejemplo, el personal del Servicio Andaluz de Salud, es personal estatutario.

Pero llegamos al personal eventual, mal llamado a mi entender ‘funcionario eventual’ porque no son funcionarios ni de carrera ni interinos. Son un personal que contrata el político con cargo público a dedo porque es de su confianza. Así, por las buenas. Su nombramiento es público y cesa cuando al político le dé la gana o el político cese en su cargo. El personal eventual, insisto, mal llamado ‘funcionario eventual’ son los conocidos como ‘asesores’, una de las máximas aspiraciones de muchos militantes de segunda o tercera fila en los partidos, porque  no me dirán ustedes que es un chollo poder trabajar en la administración sin tener que pasar por concursos y oposiciones.

Aunque es legal, pienso que es una figura que debe desaparecer. Yo me pregunto: ¿Por qué el político tiene que tener un personal de su confianza? ¿No confía lo suficiente en los funcionarios de carrera? ¿No seŕá que el funcionario de carrera, que conoce al dedillo la ley en su puesto de trabajo, no se doblega a determinadas ordenes políticas por considerarlas ilegales?

Además, estamos en España, el país de la picaresca. ¿No se convierte la figura del asesor, mal llamado funcionario eventual, en una figura sin fuerza, obligada a decir continuamente ‘Sí, wana’ a su jefe político, porque sabe que si se sale de la raya puede ser cesado? Y más aún. ¿No se puede utilizar la figura del asesor para pagar favores políticos a militantes del partido o a otra gente que le pueda ser incómoda al político? El típico caso es el periodista que siempre está dando por saco y que al ser nombrado asesor calla en un silencio absoluto casi monástico.

Como digo, no puedo estar de acuerdo con la figura del funcionario eventual. Curiosamente, todos los partidos políticos lo utilizan. No he escuchado a ninguno que diga que va a prescindir de sus asesores.

Me parece muy bien que el político necesite un asesor. Uno no puede saber de todo. Pero que lo pague el partido. No la ciudadanía. Que también no dejaría de ser curioso saber cuánto gana un funcionario de carrera, que se ha dejado su vida estudiando y pagando preparadores (sí amigos, no solo hay que aprobar una oposición. Por desgracia son varias, y luego, más con la promoción interna, no te regalan nada) y cuánto gana un mal llamado funcionario eventual. También sería curioso saber cuánto nos cuestan estos asesores a la ciudadanía.

Se me olvidaba. En la administración además de funcionarios y laborales, te encuentras a otro personal trabajando. Conocido en el argot funcionarial andaluz como fafitos, agapitos, y demás personal de agencias. La conocida como administración paralela andaluza. Pero eso lo dejo ya para otro día.

La paja en una novela

Acabo de leer una novela. De un autor famoso que no necesita de la autoedición. No está mal. Pero las tiene mejores. Está escrita como por obligación. Normal, vive de ello. A lo que voy. Es una historia normal. 320 páginas. Que se podían haber contado en 100.

Mi pregunta es: ¿Es necesario contar que me estoy comiendo unas aceitunas verdes, que son como perlas, que producen un oro líquido que es como la sangre de Jaén y bla bla bla…? Sé que es necesario describir situaciones y lugares, pero por favor, la mitad del libro es paja; he tenido que pasar páginas y páginas buscando la trama. ¿Llevo razón o me equivoco?

¡Nos robaron las estrellas! – #Perseidas2018

Contaminación lumínica

La Península Ibérica de noche. La luz contaminante es patente.

Llega mediados de agosto y como siempre, saltan los teletipos (ya, es obsoleto, pero me gusta) avisando de la lluvia de estrellas conocidas como Lágrimas de San Lorenzo, para los románticos y para los más científicos (que también pueden ser románticos, no está reñido una cosa con la otra), Perseidas.

Realmente no son estrellas lo que caen. Si cayeran, ya estaríamos todos muertos. Son restos de polvo de cometas y asteroides que van quedando en el espacio y se encuentran con la Tierra. Llegan a ser más pequeños que un grano de arena, pero al entrar en nuestra atmósfera y por causa del rozamiento, se calientan, desintegrándose, produciendo un trazo luminoso, que es a lo que llamamos estrella fugaz.

Pero ay, esos trazos son muy débiles. Algunos sí son brillantes. Pero la mayoría no. Cuando hablamos de Perseidas, nos referimos concretamente a un enjambre de polvo que parece provenir de la constelación de Perseo y que realmente es polvo producido por el paso del cometa 109P/Swift-Tuttle.

Su máximo suele ser alrededor del 11-12 de agosto, pero se pueden ver antes y después. Este año tenemos suerte, porque coincide con la Luna Nueva, y no estará nuestro satélite estorbando con su luz.

Se podrían ver unas cien por hora. Pero esto va a ser muy difícil por la contaminación lumínica que sufrimos en la Península Ibérica.

Desde la ciudad no veremos nada. De hecho, apenas vemos más de diez estrellas con tanta farola alumbrando al cielo en vez de a las aceras (piensen en la Avenida del Colesterol de Jerez y sus farolas globo) y tanto cartel luminoso.

Luego hay una obsesión, será por el verano, de irse a la playa para verlas. Error. Nuestras playas están superiluminadas y si nos quedamos por la Bahía de Cádiz será imposible.

Vale, Alfonso, no jodas. Nos vamos al campo. ¿Al campo? ¿Qué campo? También los cielos de nuestros campos y la Sierra de Cádiz están llenos de contaminación lumínica. Cada ciudad nuestra, cada pueblo es como una enorme farola que borra nuestros cielos.

¿Entonces a dónde vamos para no desilusionarnos y decir al otro día que vaya desengaño? Habría que irse a sitios muy apartados. En Cádiz sólo se me ocurren los parques naturales, pero ojo, aquí hay que pedir autorización, porque además estamos en alerta en verano por incendios.

Si conseguimos por fin un sitio oscuro, lo ideal es que cuanto menos gente mejor. Con más gente, aumenta la probabilidad de que haya  fumadores. ¿Y eso que tiene que ver? Aparte del riesgo de incendio, a la pupila humana le cuesta adaptarse. A partir de una media hora, ya podemos  ver mejor de noche. Algo que se puede ir al garete si un fumador enciende un mechero. A tomar por saco todo. Y a empezar la adaptación de nuevo con el consiguiente mosqueo. Digo menos gente también porque siempre aparece el que llega tarde, con su coche, normalmente con la luz larga. Todos ciegos. Más mosqueo. A empezar de nuevo. Y las leyes de Murphy dicen que la estrella fugaz más grande pasa cuando tú estás cegato perdido por un deslumbramiento.

Y suponiendo que ya nos hemos librado de estos indeseables, entonces podemos mirar al cielo, a partir de la medianoche. Vendrán por todos lados, especialmente desde el Noroeste, que es por donde estará la constelación de Perseo. Hay aplicaciones móviles como SkyMap de Google que ayudarán a encontrar Perseo. Pero ojo, el móvil también alumbra. Hazlo antes, prepara la visión nocturna de tu móvil (se pone rojo y no molesta) o de nuevo te quedarás sin ver nada durante media hora.

Si todo va bien, disfruten, pidan deseos, jueguen con la mitología de las constelaciones, busquen planetas, satélites artificiales, adivinen las rutas de los aviones. Y si ven algún OVNI, no griten, pregunten antes. Será cualquiera cosa menos un OVNI. En 52 años no he visto ninguno, y mira que miro. Pero nada.

¡Buenos cielos y buen avistamiento de Perseidas!

(Aquí tenéis la normativa andaluza sobre contaminación lumínica)

#Perseidas2018

 

#inmigracion

#SinPalabras #Inmigración

Sin palabras. Más vale una imagen que mil palabras. Desconozco el autor de la foto.

La historia de Pepe el gitano de Jerez

Gitanos italianos

Gitanos italianos protestando por el racismo del Gobierno de Italia – Foto RTVE

Pepe el gitano no era gitano. Le decían gitano porque era moreno y era de Jerez. Cantaba bien flamenco, no era una estrella. Pero bueno. Le decían el gitano y a él no le importaba. Porque ser gitano de Jerez, es un orgullo.

Pepe no terminó de estudiar. No porque sus padres no quisieran. No estudió por vago y prefirió irse a trabajar de peón de albañil. Así estuvo toda su vida. Destrozándose las espaldas y las manos, pero ganó dinero. Su felicidad no era plena. Su mujer tuvo un problema de salud y quedó descapacitada. Aunque llevaba bien su casa, porque el trabajo de casa era de ella.

Su único hijo era gay. Aunque Pepe nunca lo quiso ver. Es más, nadie se atrevía a sacar el tema de la soltería de su hijo con 30 años ni que siempre estuviera con amigos en vez de amigas. Salvo el asunto del niño, al que no le gustaba la albañilería y sí estudiar filosofía, Pepe era feliz.

También Pepe, el gitano que no era gitano, era muy religioso. No había leído el Evangelio en su vida. No iba a misa tampoco, salvo a a entierros, bodas y bautizos, pero entonces se quedaba en la puerta fumando.

Pepe también era muy patriota. No tenía ni idea de la Historia de España. No sabía quién era Isabel la Católica ni con quién se casó. Porque él era patriota de la selección. Por el fútbol. Yo zoy ezpañó, ezpañó, ezpañó. Aunque no supiera por qué.

Llegó la crisis y Pepe el gitano que no era gitano tuve que emigrar a Mallorca de camarero. Otra región, otro idioma. Allí veía la tele y se quedaba en las noticias de tele trece viendo como los hijo putas inmigrantes venían a quitarle su trabajo. No le gustaban los negros ni que entraran en España, pensaba mientras el patrón en catalán le gritaba que fregara los platos más rápido.

En las elecciones de 2025 votó, como las tres cuartas partes de Europa a un partido fascista que prometía echar a los inmigrantes de nuestras tierras y recuperar el trabajo que era nuestro.

Ahí empezaron las sorpresas. De pronto, se dió cuenta que el inmigrante era él y fue discriminado, insultado y tuvo que volverse a Jerez de nuevo. Pero no pudo llegar. Porque estalló el conflicto. El conflicto muchos años después sería llamado guerra. Pero en 2025 era el conflicto. Los países con partidos fascistas atacaron a los que no eran. Y se formó una buena.

Uno de los líderes de los partidos fascitas, el holandés, tenía un gran carisma. El holandés era rubio y decidió que los morenos no eramos la raza escogida, no eramos los mejores. Había que buscarles una solución final. Primero cayeron negros y gitanos. Y Pepe, el gitano que no era gitano, huyó como pudo y estuvo escondido en Valencia por un rubio, que éste sí, era misericordioso. Estuvo sin contacto mucho tiempo con su familia hasta que pudo volver a Jerez después del conflicto. Porque con el conflicto y el fascismo, se acabó internet, el teléfono y las señales de humo que había era la de los incendios de las casas de gente no pura.

Buscó a su familia. No la encontró. Su hijo gay había desaparecido en el ‘campo de acogida para homosexuales’ de Cantabria. Había muerto gaseado después de haber sido torturado. Su mujer, discapacitada, también había desaparecido. La mandaron a curarse un hospital de Portugal, le dijeron. La realidad es que fue eliminada en un campo de concentración a las afueras de Lisboa.

En Jerez, quedó menos de la mitad de la población de 2018. La gran mayoría, rubia. Y no sabían ni cantar flamenco. Sólo quedó Pepe, triste, que lloraba por peteneras. Pepe, el único gitano que quedó en Jerez después del segundo fascismo de nuestra Historia. Pepe, el gitano que no era gitano.

NOTA DEL AUTOR. Es un cuento. Pero no es ciencia ficción. Podría pasar. En ti está que no pase.