La hipocresía del lazo rosa

Ay, mi hermana, mi única hermana murió de cáncer de mama. Le duró la enfermedad tres años. Falleción en 2009 y a mí me duele como si fuera ayer. Durante su enfermedad, también murió mi madre. Era diábetica y el disgusto le volvió loca los niveles de azúcar y no lo pudo resistir. Suscribo cada una de las palabras que dices. Eso de que era un problema interior no resuelto, me lo han dicho a mí también. Y me tuve que ir de una manifestación el día del cáncer de mama viendo como una política que recortaba derechos a las enfermas estaba repartiendo globitos rosas. Hoy , lo que hago es colaborar con la asociación española contra el cáncer. Divulgando y con dinero, para que investiguen. Lo del lacito rosa, pues sí. Hay que gente que se la pone con buena voluntad. Pero no se enteran. En fin. Que es verdad que el estado de ánimo mejora afrentar una enfermedad. Pero claro, mi hermana me decía ¿Todo me tiene que pasar a mí? es duro, muy duro. Me sigue doliendo, como si fuera ayer. Un abrazo

MEDICOACUADROS

Hace unas semanas, cuando el mundo se volvió rosa, como cada año, y las empresas, los partidos políticos o cualquiera que tiene algo que vender sacó sus lazos a pasear, tuve una conversación en twitter con una persona que ha sufrido mucho por esta imagen hipócrita que la sociedad disfruta tanto. Una mujer que siente que la idea banalizada y superficial que se nos vende del cancer de mama, está haciendo aun más dura la experiencia para muchas mujeres y sus familias. Le pedí que me lo explicara despacio en un e-mail y me mandó esta desgarrada descripción. Tanto lazo rosa daña y destruye, no dulcifica, no acompaña.

Le he pedido permiso para transcribir aquí su carta, sin apenas cambios, para compartir algo que muchos intuímos: el lacito es marketing puro y las enfermas lo sufren. Su nombre es Olga y pide que comparta su cuenta de twitter por si…

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Ya no firmo nada más.

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Foto pixabay

Siempre he sido voluntario desde que estaba en el Instituto. En diversas cosas, tampoco es cuestión de enumerarlas aquí. A unas le dedicaba más tiempo. A otras menos. Todo dependiendo del tiempo disponible y de las ganas, que también hay que tenerlas. Una de las cosas más pesadas del voluntariado es el compromiso. Si empiezas una cosa has de terminarla, no dejarla a medias. Ser voluntario es como tener un trabajo, aunque no te pagan en dinero, sino en satisfacción personal y conciencia contigo mismo.

Pero vas creciendo y te surgen cada vez más cuestiones: trabajo, hacerte cargo de familiares mayores, tu propia salud y ya no puedes ser igual de voluntario a los 50 que a los 20. Sueñas con jubilarte y tener el mayor tiempo del mundo. Pero mientras, te aguantas. Pero el gusanillo del voluntariado lo tienes ahí. El de las causas que te emocionan y te motivan.

Internet te lo pone fácil. Sólo tienes que firmar. Contra la contaminación. Contra el hambre. Contra las guerras. Para ayudar a otros voluntarios/as. El dinero es esencial en el voluntariado, qué le vamos a hacer. Vas y firmas. Pero al firmar, tienes que poner tú móvil. Y tú vas y lo pones.

Y empieza la tortura. Mensajes. Llamadas a cualquier hora. Para sacarte el dinero. Llegas a maldecir aquél día en que mandaste ese sms para gastar el saldo de tu tarjeta a aquella ONG que iba a ayudar a las víctimas de un huracán. No te dejan comer. No te dejan vivir.

Ayer me llamó una señora de una ONG. Me da las gracias por firmar y me suelta un rollo que estaba leyendo. La interrumpo. Perdón ¿me va a pedir usted dinero? Yo le voy a informar, me dice. Dispongo de poco tiempo, le contesto,  y estoy trabajando, si resumimos es mejor para los dos. Me vuelve a soltar el mismo rollo. Perdón, la interrumpo. ¿Es usted voluntaria o empleada de una empresa de marketing?. Se queda callada pensando hasta que me dice que es empleada de una empresa de marketing. Yo le digo: se le nota, se nota que usted no es voluntaria. Ella me dice que soy un maleducado y me cuelga.

Hace años invité a una persona de una ONG para que fuera un sábado a mi programa de Frontera Radio. Me dijo que no, que ella los sábados no trabajaba. ¿Pero no eres voluntaria? No. No. Yo trabajo para tal ONG pero soy asalariada. También le dije: se te nota.

Estoy cansado de que nos tomen el pelo a los voluntarios y voluntarias. Cada vez somos menos. Y nos quieren exprimir como un limón. Somos los últimos de Filipinas, aquellos que todavía nos remueve algo lo que ocurre en el mundo. Lo saben y vienen a por nosotros. Pero de la manera más ruin. Hay que pedir ayuda, sí. Pero una ONG no puede pedir ayuda como un banco o una telefónica. Os estáis equivocando.

Por lo pronto, ya lo sabéis. No firmo nada más ni muerto. Habéis perdido mi dinero, que no el apoyo a vuestras causas. Cambien vuestras formas y seré vuestro otra vez.

¿Estamos dando las ayudas públicas a quién se lo merece?

Ciudadano Saborido
Ciudadano Saborido

En cuanto el presidente Zapatero sacó el conocido chequebebé , una amiga de mi tía Puchita, perteneciente a una organización religiosa en contra de todo uso de material anticonceptivo, con cinco hijos y embarazada del sexto, fue una de las primeras en conseguirlo. Su marido, profesional liberal, podía ganar unos cinco mil euros al mes. Y ella, tenía un buen patrimonio por herencia familiar.

Esa señora luego, también se benefició de los libros de texto gratis para sus hijos, que por supuesto estaban en colegios privados, pero concertados.

Tan religiosa es que siempre le ha gustado mucho pasear con su prole por Jerez en navidad. Le gusta particularmente el alumbrado, que paga el ayuntamiento, o sea, todos. Yo nunca entendí eso, de que tengamos que pagar del dinero público algo por lo que se benefician unos pocos. Me dicen que es bueno para la ciudad y para el comercio. Para el comercio del centro, lo tengo claro, le es beneficioso. Pero ¿para la ciudad? Jerez es una ciudad totalmente descentralizada. Yo, de hecho, nunca subo al centro a comprar nada. ¿Para qué, si en mi barrio tengo todo lo que necesito? Sólo subo a pasear, algo que también puedo hacer en mi barrio. Y por cierto, a los comerciantes de mi barrio no hay ayuntamiento que le ponga ni un triste farolillo. Se lo tienen que pagar ellos. Por lo visto, el beneficio del comercio de barrio no es tan interesante para la ciudad como el del centro.

Escucho que hace unos días, unos vecinos son desalojados de un piso porque literalmente se les cae. La amiga de mi tía Puchita dice que si su chalet se cae, se lo tiene que pagar ella. Y lleva razón, como a mí si se me hunde el techo.

Pero resulta que en Jerez, este Jerez descentralizado, hay personas en situación de pobreza tal que no pueden hacer frente ni al derecho constitucional de tener una vivienda.

¡No hay dinero! se les dice.

Pero sí lo hay para ayudas públicas a gente que no se la merece.

Pienso que el dinero público hay que distribuirlo en forma de ayudas de una manera JUSTA. Y la justicia no tiene nada que ver con la igualdad. Porque más que nos pese, no todos somos iguales. Hay gente que está mucho peor. Y a esa gente, vecinos y vecinas nuestras, es a la que tenemos que alumbrar y no con farolillos de Navidad.

Iglesia Católica, empresa de interés festivo cultural, S.A.

Foto: La Voz del Sur
Foto: La Voz del Sur

Uno de los episodios más polémicos y discutidos en la vida de Jesús de Nazaret es el conocido como expulsión de los mercaderes del Templo por un Jesús aparentemente violento (esa es la discusión, si fue violento o no) que se quejaba de que habían convertido lo que era la casa de oración en una cueva de ladrones.

Vivimos en nuestra ciudad, tan dada a las polémicas y tan olvidadiza con quienes más sufren, de nuevo la polémica entre actos religiosos y negocios turísticos.

La zambomba. Dícese de aquella reunión de vecinos y vecinas en torno a la nochebuena (no un mes antes, porque el adviento el cristiano/a ha de vivirlo) en la que se celebraba el nacimiento de Jesús.

Hoy pretenden, como Halloween y Todos los santos, que la zambomba no sea eso.

Quieren que la zambomba sea un acto hostelero, turístico, que salga de las antiguas casas de vecinos y las plazas para introducirse en bares y demás servicios de hostelería.

Llámenle como quieran. Pero eso no es zambomba. Será otra cosa. Pero zambomba, no. ¿Dónde está Jesús ahí?

Es puro negocio apartando las creencias religiosas al lado. La zambomba se ha convertido en alcohol y ruido. Nada más. En un botellón a lo bestia si es la calle o una fiesta refinada en un bar. ¿Que se cantan villancicos? Sí. ¿Y eso les da el carácter de zambomba? No.

Siempre está quien dice, con un argumentario repetido como un loro, que estas fiestas, junto a los multipasos en cualquier momento del año (recuerden la patética imagen del año pasado de un paso junto a cantos de villancicos), es que dejan mucho dinero.

Pues si los actos religiosos se hacen para hacer dinero, dejan de ser religiosos. Es puro negocio. Y no me vengan otra vez con que una parte va para Cáritas. El evangelio dice muy claro que tu mano izquierda no debe saber lo que hace la derecha y que está muy feo eso de ir diciendo públicamente que das limosna. Eso es fariseismo. Jesús lo denunció también. Como denunció a esos mercaderes, insisto,  que convirtieron su casa de oración en una cueva de ladrones.

Yo me pregunto en qué hemos convertido la zambomba jerezana. En el evangelio está la respuesta. Quien quiera entender, que entienda.

La gente.

La calle - Foto Pixabay
La calle – Foto Pixabay

Una vez fui con un amigo ajeno a la política a la sede local del PSOE de Jerez. Cuando entró me dijo asombrado: ¿Y esto es el partido? Digo: sí, claro. ¡Pues parece una oficina! me comentó.

Fue como el niño de El traje nuevo del Emperador, de H.C. Andersen. Me abrió los ojos. Pues sí, parecía una oficina. De hecho, supongo que debe seguir siéndolo.

¿Y qué te creías tú que era la sede de un partido? le pregunté.

Pues un bar o un sitio donde viene la gente a charlar, yo que sé, me respondió.

Me hizo pensar.

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El #ComitéFederal del PSOE es puro teatro #PsoeDecideARV

Teatro. Es puro teatro lo que está haciendo los dirigentes del PSOE. La que han montado para llegar al punto de parecer tener razón. Es obvio: si no se abstienen, habrá terceras elecciones que beneficiarán a Rajoy. Pero callan que antes pudieron haber pactado con las fuerzas de izquierdas, pero no fue posible porque intentaron meter en el paquete, como la fusión de Movistar, a la marca blanca de la derecha. Y no, no coló.

Lo siento por los militantes socialistas de verdad. Lo siento porque les conozco y sé que sufren. Pero en cierto modo, a estos socialistas de toda la vida, le pasa como a los católicos progresistas. Les engañan con señales de falsos avances, haciéndoles creer que esto va a cambiar. Pero no cambia nunca. Es mentira. Ni Teología de la Liberación ni leches. Los dirigentes de la  Iglesia Católica, siempre al lado del poder y encontra de quienes defiende el Evangelio.

Por eso, en mi opinión, lo mejor es irse, como decía Lola Flores. Si me queréis irse y que se queden solos. No se merecen otra cosa por engañarnos con este teatro… como el de La Lupe:

Igual que en un escenario
Finges tu dolor barato
Tu drama no es necesario
Ya conozco ese teatro
Mintiendo que bien te queda el papel
Después de todo parece
Que es tu forma de ser

Yo confiaba ciegamente
En la fiebre de tus besos
Mentiste serenamente
Y el telón cayo por eso

Teatro…
lo tuyo es puro teatro
falsedad bien ensayada
estudiado simulacro
Fue tu mejor actuación
Destrozar mi corazón
y hoy que me lloras de veras
Recuerdo tu simulacro
Perdona que no te crea
me parece que es teatro

y acuérdate que según tu punta de vista yo soy la mala!
Ay!!

Fábula del liberado sindical y el psicólogo

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PSICÓLOGO: Buenos días, nombre por favor.

LIBERADO SINDICAL: Menganito

PSICÓLOGO: ¿Edad?

LIBERADO SINDICAL: Taitantos.

PSICÓLOGO: ¿Profesión?

LIBERADO SINDICAL: Liberado Sindical.

PSICÓLOGO: ¿Cuántos años lleva de liberado sindical?

LIBERADO SINDICAL: 15

PSICÓLOGO: ¿Y trabajando?

LIBERADO SINDICAL: 16.

PSICÓLOGO: ¿Por qué viene a la consulta? ¿Qué le pasa exactamente?

LIBERADO SINDICAL: Siento que la gente no me escucha cuando hablo. Como si me ignoraran.

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