LA ORIENTACIÓN DEL VOTO CRISTIANO EN LAS ELECCIONES

Culto

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De nuevo llegan las elecciones y con ella, como el turrón por Navidad, las presiones de los obispos, pastores protestantes, etc.. para influir en el voto cristiano. Realmente esta presión no es necesaria porque el Evangelio es muy claro a la hora de ayudar a pensar qué partido es el que más se acerca a los valores del Evangelio, que no es otra cosa que un modelo de vida, una guía a seguir según lo que Jesús de Nazaret nos enseñó. Pero el clero y las organizaciones protestantes caen en el error de anteponer sus intereses como colectivo a los del mismo Evangelio y así orientan el voto dependiendo de cuestiones a las que Jesús no dedicó ningún tiempo, como es la creación de empresas dedicadas a la sanidad o la educación, a inmiscuirse en asuntos personales de la gente como son las relaciones sexuales o influir para votar a tal o tal partido porque esos les regalan inmuebles o no le cobran impuestos, por poner algunos ejemplos.

Pero Jesús es bien claro en su Evangelio. Es verdad que no podemos saber a ciencia cierta a quién votar, porque ningún partido tiene un programa igual al que Jesús plantea. Pero sí podemos averiguar a qué partidos no debemos votar los cristianos y cuales se les acerca más..

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El precio de tu opinión

Redes sociales

Los que trabajamos en medios de comunicación somos muy conscientes de lo que decimos y las consecuencias que puedan tener en todos sus ámbitos, desde la opinión que se cree nuestra audiencia de nosotros, de la influencia que podemos tener en ellos e incluso las consecuencias penales que puedan tener nuestra actuación. Por eso somos extremadamente cuidadosos con lo que decimos o lo que escribimos.

Pero la llegada de la expansión de las redes sociales a los teléfonos móviles hace que hoy cualquier persona, tenga conocimientos de comunicación o no, puedan tener una audiencia numerosa en los comentarios que se hagan en las redes sociales, especialmente Facebook, Whatsapp, Instagram o Twitter.

Toda opinión nuestra queda ya para siempre grabada en el ciberespacio. Todo lo que sale de nuestro móvil está ya fuera de nuestro control. Aunque borremos publicaciones, cualquier persona puede hacer una captura de pantalla de nuestras opiniones. 

Así, con lo que publicamos en nuestros perfiles, con las fotos que subimos, con lo que comentamos en otros perfiles, nos vamos creando una identidad digital ante los ojos del mundo cibernético. Unos ojos que mucha gente ignora cuando discute con alguien. No son conscientes que esa discusión con otra persona están siendo vistas por muchas personas.

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¿Cómo tiene que ser un pobre según las derechas?

Voluntaria dando de comer a pobres – Foto Pixabay

Hace unos cuantos días leía un mensaje de Cáritas pidiendo con urgencia leche, azúcar, aceite café y colacao. Conociendo la autoridad moral de Cáritas y sus actividades, yo ni me lo cuestiono. Nadie mejor que quién mira al pobre directamente a los ojos para saber lo que necesita. 

Pero ya saben ustedes como son las redes sociales: un fiel reflejo de la sociedad. Mientras la mayoría atendía a ese petición en silencio, como debe ser, sin que su mano derecha sepa lo que hace la izquierda, los de siempre arremetieron contra la petición en lo comentarios, desviando la atención a lo que ellos pretenden siempre: justificar la existencia del pobre y culpabilizarlo de su pobreza. 

El comentarista más furibundo se indignaba porque se pedía café y el café, según él, no era un alimento básico. Comentario aplaudido con muchos ‘me gusta’

Miren, hace tiempo me pasó una situación que me hizo pensar. Un gorrilla me pidió un euro por tener el coche aparcado. Ya saben, ese ‘impuesto revolucionario’ que tanto nos molesta, porque tiene guasa dar dinero después del pagar el O.R.A. Dinero que uno da, no por generosidad, sino pensando en que una venganza del gorrilla te puede arañar el coche.

Era tarde noche cuando le di el euro y me dijo: ‘Qué bien, con esto que me da usted y lo que he cogido hoy, ya me puedo tomar una cerveza y puedo ver el fútbol en el bar’.

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Cómo estudiar hoy y no morir distraído en el intento

Foto Pixabay

Foto Pixabay

Por mi profesión, tengo que estudiar. Pero estudiar, estudiar, lo que ha sido empollar toda la vida. Pasado ya los 50, las circunstancias personales (mi cerebro) y sociales (el mundo) han cambiado mucho. A eso es lo que voy.  En lo años 80, ibas al instituto. La rutina era las clases por la mañana, ver Falcon Crest después de comer, salir a la calle. O no, si era invierno. Ponerte a estudiar o hacer deberes hasta la cena. Veías una película o una serie y a dormir. Yo tenía la suerte de tener una habitación para mí solo. Estábamos mis libros, mi radio casette, yo y nada más. Que tenía que buscar algo que no sabía: ahí estaba la enciclopedia Salvat comprada por mis padres con miles de esfuerzos. Que no lo encontraba, el sábado me iba a la biblioteca municipal. Mi única distracción era el radio cassete cuando paraba la cinta, el darle a grabar alguna canción que me gustara de la radio y mi mente que se distraía con una mosca. Y ya está. Los resultados en los exámenes eran buenos.

Hoy me pongo a estudiar y todo son distracciones. Primero, el móvil, horrible. Lo peor que han podido inventar para el estudio. Hay que quitarlo de en medio. Te distrae mientras estudias los whatsapp, pero lo peor es que cuando terminas de estudiar, te pones a leer lo atrasado y contestar. Te pueden dar las dos de la mañana. Antes tu madre decía si te llamaban al teléfono que estabas estudiando y eso era sagrado. Dígale usted que ha llamado fulanito. Y ya llamabas tú cuando podías. Hoy el whatsapp pita y pita sin parar. Si no contestas, llamada. E incluso videollamada. Es la dictadura de la inmediatez. Dirá usted que me lee ‘póngalo en silencio’. Da igual, lo miras. Hay que apagarlo o mejor, dejarlo en otra habitación.

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Villancicos del Open Arms

Foto Open Arms

Foto Open Arms

Una adaptación a los tiempos de hoy del villancico tradicional conocido como ‘Los caminos se hicieron…’

LAS PATERAS SE HICIERON,
CON AGUA, VIENTO Y FRÍO,
NAVEGABA UN AFRICANO,
MUY TRISTE Y AFLIGÍO, ¡GLORIA!,
A SU BENDITA MADRE VICTORIA,
¡GLORIA AL RECIÉN NACÍO, GLORIA!.
LLEGARON A UN PAÍS,
PARA PEDIR POSADA,
Y EL GOBIERNO INGRATO,
IBA Y SE LA NEGABA, ¡GLORIA!,
A SU BENDITA MADRE VICTORIA,
¡GLORIA AL RECIÉN NACÍO, GLORIA!.
YO NO DOY POSADA,
YO NO DOY ACOGIDA,
A LAS DOS DE LA NOCHE,
A MUJER EMBARAZADA, ¡GLORIA!,
A SU BENDITA MADRE VICTORIA,
¡GLORIA AL RECIÉN NACÍO, GLORIA!.
SI TU TRAES DINERO,
TODA EUROPA  ES TUYA,
PERO SI NO LO TRAES,
NO HAY ACOGIDA NINGUNA, ¡GLORIA!,
A SU BENDITA MADRE VICTORIA,
¡GLORIA AL RECIÉN NACÍO, GLORIA!.
LA AFRICANA AL OÍR ESO,
SE CAYÓ DESMAYADA,
Y SU MARIDO LE DICE,
LEVANTA ESPOSA AMADA, ¡GLORIA!,
A SU BENDITA MADRE VICTORIA,
¡GLORIA AL RECIÉN NACÍO, GLORIA!.
Y DESDE ALLÍ SE FUERON,
AL OPEN ARMS RECOGIDOS,
Y ENTRE EL CALVINI Y EL SÁNCHEZ,
NACIÓ EL VERBO DIVINO, ¡GLORIA!,
A SU BENDITA MADRE VICTORIA,
¡GLORIA AL RECIÉN NACÍO, GLORIA!.
EL CALVINI LE GRUÑE,
Y EL SÁNCHEZ LE BAJEA,
Y EL AFRICANO CHIQUITO,
DORMIDITO SE QUEDA, ¡GLORIA!,
A SU BENDITA MADRE VICTORIA,
¡GLORIA AL RECIÉN NACÍO, ¡GLORIA!

Recordando a la primera mujer que fue al espacio: Valentina Tereshkova

Valentina

Si usted  pide a una niña que dibuje un astronauta, lo mas seguro es que dibuje a un hombre. Es la diferencia entre ‘un’ y ‘una’ que aún muchas personas no quieren ver.

Mientras en estos días celebramos el 50 aniversario de la llegada de Estados Unidos a la Luna, y algunos reivindican con razón el papel de la mujer en el programa Apolo y que pasaron desapercibidas,  en junio pasado también se ha celebrado otra de esas efemérides invisibles: el primer vuelo de una mujer en el espacio. ¿Recuerdan su nombre? posiblemente no: Valentina. ¿A que ahora sí? Valentina Tereshkova. Toda su vida la podéis consultar en la entrada de su Wikipedia. 

Es fascinante. Corría el año de 1963 cuando la Unión Soviética lanzó la primera mujer al espacio. Ya antes había viajado el primer hombre, también soviético, Yuri Gagarin, que había hecho esa proeza en 1961. Y no hay que olvidar tampoco que el primer ser vivo que fue al espacio, también fue soviética y del sexo femenino, la malograda perrita Laika, en 1957. Malograda porque murió con el peor de los sufrimientos, ahogada, quemada y aterrorizada, algo que el oscurantismo comunista soviético ocultó al mundo.

Pero la Unión Soviética, con todas sus oscuridades y sus luces, es llamativa en el trato a la mujer. En la maravillosa serie sobre la catástrofe de Chernobyl podemos ver el papel protagonista de una mujer de profesión física nuclear. La pregunta surge pronto. ¿Cuántas mujeres físicas había en la España de 1963? ¿Cuántas hay ahora? Es verdad, que ha cambiado mucho el tiempo y la historia, pero la mujer sigue muy por detrás de las carreras técnicas. 

La segunda mujer que fue al espacio, y esta sí que es invisible de verdad porque nadie es capaz de decir su nombre si lo pregunta usted por la calle, fue Svetlana Savitskaya en 1982. Aquí vemos que ya no fueron tan justos, y que la mujer tardó en volver al espacio de la mano de la Unión Soviética.

Ya en 1983, fue la norteamericana Sally Ryde la primera mujer no soviética que subió al espacio.

En 2014, hace cinco años, ya subiría la primera mujer europea al espacio, la italiana Samantha Cristoforetti.

No olvidemos esa fecha del mes de junio. Una fecha importante para la Humanidad. La fecha en que la mujer pudo subir al espacio demostrando que si quiere puede hacer lo que hace un hombre exactamente igual, algo que tienen poco claro algunas personas. 

Y ya saben, cuando le digan a un niño o a una niña que dibujen a un astronauta especifiquen el sexo, porque es importante. No es lo mismo un astronauta que una astronauta, Pero para ponernos más finos y decir las cosas bien, sería lo correcto hablar de cosmonautas cuando nos referimos a las personas pilotos espaciales soviéticas o rusas y taikonautas si son de China.

Para los navegantes de Europa, el nombre de la profesión es astronauta, igual que el de los Estados Unidos. 

Tengo miedo al señor cura

Orgullo LGTBI

ORGULLO LGTBI

Tengo angustia. El cura me ha llamado a su despacho y no sé por qué. Estoy en plazo para no confesarme. Son quince días entre una confesión y otra. Y hará tres o cuatro que la hice. Mentí como siempre. Sé que estoy en pecado mortal pero no quiero contarle al cura las cosas que me pregunta. Que si hago actos impuros. Pues claro que sí, los pienso y los hago. Pero no le voy a dar detalles.
Sus preguntas me incomodan. La masturbación es la masturbación, no sé por qué esa obsesión por afinar tanto. Por lo visto, me explicó, se masturba uno por delante. Pero también se puede uno masturbar por detrás. Lo que aprende uno durante una confesión. Un chico de 18 años en los años 80 tampoco es que tuviera muchas formas para aprender. A ese nivel de detalle.
No creo que sea por no haber cumplido la penitencia. Porque ha sido pública y notoria. Sellar enterita cada 50 páginas la gran enciclopedia Rialp. Todo por unas cuantas pajas. Menos mal que he estado entretenido – y solo – viendo la tragedia del estadio Heysel.
Entro en el despacho. La mirada del Padre me vigila desde lo alto. No, ese Padre al que me refiero no es Dios porque tiene gafas.
Siéntate me dice el cura. Todo de negro. Siempre con su cara amable. Y esa colonia que no soporto. Y esa cercanía que me hace oler hasta el revés del aliento.
Me lo suelta de golpe y no tengo tiempo reaccionar. Me quedo mudo. Sigue leyendo