Morder el anzuelo: Pemán y Jerez

Morder el anzuelo

Morder el anzuelo

No sé si será un argumentario de la derecha política jerezana, si por argumentario se entiende eso de repetir muchas veces la misma frase como un loro.
A raíz de la polémica en torno al busto de Pemán en el Villamarta – y les hago el juego, porque seguimos hablando del tema porque parece que nos marcan desde alguna oficina lo que tenemos que hablar y que es lo que es actualidad – leía en algunos foros decir a las personas de siempre la idea más o menos literal de que mientras en Jerez lo que se necesita es que se solucione el paro, el ayuntamiento se ocupa de cosas sin importancia, como las de Pemán.
Es un argumento banal, porque se le da la vuelta rápidamente: el anterior ayuntamiento de Jerez, con el problema de paro que tenía – y tiene – la ciudad, se dedicaba mientras a cosas sin importancia, como la de recolocar bustos o crear rotondas polémicas.
Porque miren ustedes, yo creo que soy mal pensado, pero es que esto del busto o lo de las rotondas religiosas – como la de Escrivá de Balaguer, fundador del Opus o la rotonda dedicada – todavía no inaugurada – a la Virgen en una de sus múltiples advocaciones en Montealto, al final se convierten en ocurrencias que sólo provocan discordias entre los jerezanos y las jerezanas y que nos pongamos a discutir sobre el sexo de los ángeles, dando la apariencia ante la opinión pública que lee los titulares de los periódicos de papel – ya saben ustedes – o los digitales o los tuiteres y feisbus, que aquí lo que importa es discutir sobre temas no importantes, mientras que como decía antes, no se habla de soluciones al paro.
¿A qué cuela? Claro que cuela. Entonces, me pregunto: ¿por qué los partidos que no son de derechas muerden el anzuelo? Yo, a lo del busto, le llamo anzuelo pero Pepe Contreras le llega a llamar provocación. Y aprovechando que a Pepe Contreras lo tengo siempre encima de mi cabeza en lista de opiniones en La Voz del Sur aprovecho para decir que sigo echando de menos aquellas tertulias democráticas dirigidas por él en la televisión municipal y que yo veía en la repetición de la noche. La televisión jerezana necesita algo como aquello.
Bueno, a lo que iba. ¿Por qué se muerde el anzuelo? Pues no lo sé, pero a veces nuestros políticos parecen no ver más allá de sus propias narices, se dejan llevar por los impulsos, por las ideologías – que son importantes, sí, pero con calma – y se lanzan a los ruedos a torear sin que haya salido el toro, y perdonénme el lenguaje taurino, porque soy antitaurino y no se me ha ocurrido otro.
La política es como un tablero de ajedrez. Para ganar tienes que calcular las jugadas del adversario. Pero no sólo por el primer movimiento que haga. Si no por todos los que puede hacer. Tienes que mirar más allá. No caer en trampas. Saber adivinar estrategias.
Ojalá aprendan pronto. Yo estoy cansado de hablar siempre de lo mismo sin tener ganas. Pemán y Jerez.  De querer escribir sobre una cosa y que la actualidad teledirigida me obligue a cambiarla por otra.
Y voy a jugar al ajedrez ahora y predecir algo que ojalá me equivoque. Una de las próximas polémicas en las que todos nos enzarzaremos será cuando haya que inaugurar la rotonda de la Virgen en Montealto. Algunos dirán que no se haga. Otros que sí. Unos irán a la inauguración. Otros que no irán. De quienes vayan, alguien irá con un escote desmedido. Mujer, por supuesto. La vestimenta del varón no importa. Y para colmo, alguien se irá de la lengua, y llamará a la Virgen muñeca. Y ya tenemos la sopa servida: polémica entre cristianos y laicos. Todos a rajar en los bares reales y en la realidad virtual. Y algún jerezano seguro que perderá de nuevo los nervios y se pondrá a gritar Carajo haciendo el tan tan en una mesa y avergonzándonos a todos, en especial, al periodismo jerezano. Haciéndonos famosos en España entera por estas tonterías y haciendo un daño inmenso a la imagen de Jerez., convirtiéndonos en carne de tertulia. Porque aquí vale todo, aunque te lleves la imagen jerezana por delante. En fin, que estoy harto de estas estrategias para dividir. O lo que es lo mismo, de que sigan mordiendo el anzuelo. Más inteligencia emocional, por favor.

Pemán y el crucifijo: las serpientes de verano de Jerez

Pleno Municipal

Pleno Municipal Jerez – Fotografía La Voz del Sur @PabloUriel

La serpiente de verano que está recorriendo Jerez informativamente hablando este tiempo estival tiene dos cabezas que no podrían estar más separadas. Tanto como Plutón de la Tierra. La cabeza es la que contiene el pensamiento en el cerebro, aunque los antiguos pensaran que estaban en el corazón. Las dos cabezas a las que me refiero son la de Jesucristo y  la de Pemán, cuyos ideales no pueden estar más distantes unos del otro.

La serpiente bicéfala de verano (uno de cuerpo entero en la cruz y la otra en forma de busto) se hizo protagonista de un pleno que pretendió entrar en el Guinness de los récords por largo en el tiempo.

Primera cuestión: el crucifijo. Qué debate más cansino el de simbología religiosa en actos públicos del estado sí o no. Está claro que no. El crucifijo en tu casa, en el templo, en tu cuello o en tu corazón, si eres cristiano. Y si no lo eres, pues no te lo tiene que imponer nadie si es que te molesta. Y si te da igual, pues mira, qué feliz, no tendrás problemas entonces.

La cuestión está en el fondo.  A mi siempre me ha sorprendido del PSOE – y me ha decepcionado – que en la oposición en España siempre defienda el laicismo, y sin embargo, cuando gobierna siempre ‘olvida’ legislar una cuestión como ésta: la de hacer una norma que regule las maneras de prometer los cargos públicos. Se debe prometer por la conciencia, el honor y la palabra de la persona. El sentido común nos dice que los juramentos no valen. Para un ateo o agnóstico que alguien jure sobre la Biblia o Dios tiene los mismos efectos que si jurara por Snoopy. Para los que somos cristianos el juramento también nos provoca dudas: ¿Sobre que Biblia jura? ¿la católica, la judía, la luterana, la calvinista, la de los testigos de Jevohá, qué traducción, de qué año? Más dudas ¿cómo puede jurar una persona por Dios cuando la política que propone va contra los principios del Evangelio, de solidaridad, amor, paz, honradez, etc. ? No vale por tanto.

Segunda cuestión: el tema Pemán que te puede gustar como literato o no. También tiene su fondo. El poner un busto en el teatro principal de la ciudad con el ordeno y mando de la mayoría absoluta y sin consultar al pueblo tiene sus consecuencias, que te encuentres con una opinión mayoritaria a favor de quitarlo porque la gente no lo quiere. Y ya tenemos la polémica montada, que en el fondo, es lo que se pretende. Tanto con Pemán, como con la rotonda al polémico fundador del Opus o con el futuro monumento a la Virgen en una rotonda en Montealto.

Si os dais cuentas, estos monumentos han sido como una inversión de futuro para tener constantes polémicas para meter por medio sin comerlo ni beberlo al colectivo más grande y más variopinto que hay en Jerez:  el de los cristianos/as. Cada cual de su padre y de su madre: cofrades, de base, kikos, del Opus, no practicantes, evangelistas, testigos de Jehová, etc… si para algo los cristianos somos grandes es para la diversidad.

Y como saben que para un cristiano la polémica con nuestros símbolos nos duele, pues ahí aparece la manipulación política de ello, porque en río revuelto siempre ganan los pescadores, esos que utilizan el símbolo del animal más experto en pescar.

Creo que tanto Ganemos e IU han sido demasiado ingenuos en este asunto, han pecado de novatos y que aún no se han dado cuenta – bueno, ya sí, después de comprobar cómo les miran con lupa sus tweets y muros de facebook publicados desde el siglo XVIII – de cómo se juega en el mundo de la política.

Yo estoy de acuerdo con quitar el crucifijo de un acto de la Administración Pública. Pero yo en ese pleno, por estrategia, me hubiera callado. ¿Por qué? porque es lo que esperaban, que se caiga en la trampa, que se muerda el anzuelo. Pues no. Se aguanta uno un poco. Y en el próximo no se pone. A eso se le llama estrategia y no darle pábulo al otro.

También soy partidario de que el busto de Pemán no esté en el Villamarta, pero yo hubiera hecho algo parecido a lo anterior. Lo hubiera dejado, pero al lado, hubiera colgado un gran panel con su biografía. Tarde o temprano, la misma gente que visita el teatro hubiera pedido su retirada al comprobar el currículo tanto literario como político de este señor.

A lo que me refiero y termino es que no se debe caer en trampas y provocaciones y menos en el primer pleno ordinario donde tantos ojos hay puestos. Esta vez lo han conseguido: de siete horas y picos de pleno, solo se habla del crucifijo y Pemán. Y lo demás no existe, y me consta, que todo lo demás, era mucho más importante, con temas tan importantes como evitar los desahucios.

Por favor, tengan más picardía. Como un mantra, los de siempre recitan que ‘en el ayuntamiento de Jerez no se habla de propuestas de trabajo y sólo se preocupan de quitar crucifijos y bustos’. Es falso. Es una interpretación torticera de la realidad injusta para la ciudad ya que nos contaminan la información para que no sepamos de qué se ha hablado realmente en el pleno municipal. Cortina de humo se le llama a eso.