¡Nos robaron las estrellas! – #Perseidas2018

Contaminación lumínica

La Península Ibérica de noche. La luz contaminante es patente.

Llega mediados de agosto y como siempre, saltan los teletipos (ya, es obsoleto, pero me gusta) avisando de la lluvia de estrellas conocidas como Lágrimas de San Lorenzo, para los románticos y para los más científicos (que también pueden ser románticos, no está reñido una cosa con la otra), Perseidas.

Realmente no son estrellas lo que caen. Si cayeran, ya estaríamos todos muertos. Son restos de polvo de cometas y asteroides que van quedando en el espacio y se encuentran con la Tierra. Llegan a ser más pequeños que un grano de arena, pero al entrar en nuestra atmósfera y por causa del rozamiento, se calientan, desintegrándose, produciendo un trazo luminoso, que es a lo que llamamos estrella fugaz.

Pero ay, esos trazos son muy débiles. Algunos sí son brillantes. Pero la mayoría no. Cuando hablamos de Perseidas, nos referimos concretamente a un enjambre de polvo que parece provenir de la constelación de Perseo y que realmente es polvo producido por el paso del cometa 109P/Swift-Tuttle.

Su máximo suele ser alrededor del 11-12 de agosto, pero se pueden ver antes y después. Este año tenemos suerte, porque coincide con la Luna Nueva, y no estará nuestro satélite estorbando con su luz.

Se podrían ver unas cien por hora. Pero esto va a ser muy difícil por la contaminación lumínica que sufrimos en la Península Ibérica.

Desde la ciudad no veremos nada. De hecho, apenas vemos más de diez estrellas con tanta farola alumbrando al cielo en vez de a las aceras (piensen en la Avenida del Colesterol de Jerez y sus farolas globo) y tanto cartel luminoso.

Luego hay una obsesión, será por el verano, de irse a la playa para verlas. Error. Nuestras playas están superiluminadas y si nos quedamos por la Bahía de Cádiz será imposible.

Vale, Alfonso, no jodas. Nos vamos al campo. ¿Al campo? ¿Qué campo? También los cielos de nuestros campos y la Sierra de Cádiz están llenos de contaminación lumínica. Cada ciudad nuestra, cada pueblo es como una enorme farola que borra nuestros cielos.

¿Entonces a dónde vamos para no desilusionarnos y decir al otro día que vaya desengaño? Habría que irse a sitios muy apartados. En Cádiz sólo se me ocurren los parques naturales, pero ojo, aquí hay que pedir autorización, porque además estamos en alerta en verano por incendios.

Si conseguimos por fin un sitio oscuro, lo ideal es que cuanto menos gente mejor. Con más gente, aumenta la probabilidad de que haya  fumadores. ¿Y eso que tiene que ver? Aparte del riesgo de incendio, a la pupila humana le cuesta adaptarse. A partir de una media hora, ya podemos  ver mejor de noche. Algo que se puede ir al garete si un fumador enciende un mechero. A tomar por saco todo. Y a empezar la adaptación de nuevo con el consiguiente mosqueo. Digo menos gente también porque siempre aparece el que llega tarde, con su coche, normalmente con la luz larga. Todos ciegos. Más mosqueo. A empezar de nuevo. Y las leyes de Murphy dicen que la estrella fugaz más grande pasa cuando tú estás cegato perdido por un deslumbramiento.

Y suponiendo que ya nos hemos librado de estos indeseables, entonces podemos mirar al cielo, a partir de la medianoche. Vendrán por todos lados, especialmente desde el Noroeste, que es por donde estará la constelación de Perseo. Hay aplicaciones móviles como SkyMap de Google que ayudarán a encontrar Perseo. Pero ojo, el móvil también alumbra. Hazlo antes, prepara la visión nocturna de tu móvil (se pone rojo y no molesta) o de nuevo te quedarás sin ver nada durante media hora.

Si todo va bien, disfruten, pidan deseos, jueguen con la mitología de las constelaciones, busquen planetas, satélites artificiales, adivinen las rutas de los aviones. Y si ven algún OVNI, no griten, pregunten antes. Será cualquiera cosa menos un OVNI. En 52 años no he visto ninguno, y mira que miro. Pero nada.

¡Buenos cielos y buen avistamiento de Perseidas!

(Aquí tenéis la normativa andaluza sobre contaminación lumínica)

#Perseidas2018

 

Presentación en #Jerez de ‘Fuga a Titán’ del miembro de la AAMagallanes y @unpuntoazulES Avelino Sáez.

Fuga a Titán

Por fin llegó el día, 28 de enero de 2016, en el que se presentó en público en Jerez, en la Fundación Caballero Bonald, y presentado por Josefa Parra  el libro del compañero de la Agrupación Astronómica Jerezana Magallanes y colaborador del programa de radio Un Punto Azul que hacemos en Frontera Radio sobre astronomía, astronáutica y ciencias del espacio, Avelino Sáez.

Ya me leí hace unos días el libro. ¿Leí o me devoré? Más bien lo segundo. Tenía en cuenta que ya llevaba prejuicios en torno al libro: conocía perfectamente a su autor. Lo cual luego no me sirvió para nada porque me sumergí en la historia de la novela y el protagonista Julius ya lo llenó todo y me olvidé de Avelino.

Sorprendente es la portada. Color naranja llamativo y los dibujos de la portada de Miguel Ángel Sáez, hermano de Avelino, nos lleva a aquellos antiguos libros que leíamos en nuestra juventud los que como yo hoy tenemos 50 años.

Fuga a Titán es un libro de aventuras. Es un libro de ciencia ficción. Es un libro de Geografía. Y es un libro que son muchos libros. Mientras leía me han llegado recuerdos de Julio Verne: De la Tierra a la Luna. Miguel Strogoff. Héctor Servadac. Paisajes extraterrestres sin marcianos. Guerras. Peleas. Y ciencia ficción en su máximo significado: ciencia inventada, que muy bien podría ser verdad.

Es una novela de nivel. Quiero decir: no es una novela simple. Está elaborada y muchas veces te tienes que parar a ver de qué personaje histórico o mitólogico se está hablando. No de todo se acuerda uno. Y otras cosas no las sabes.

Con Fuga a Titán está claro que te va a refrescar la memoria de la filosofía y muchas más cuestiones y por otro lado va a hacer que aprendas. Que eso es como un bonus en los juegos.  Lo pasas bien leyendo la aventura y de camino, aprendes.

Los dibujos del interior del libro son geniales, tanto como verlos nacer en un papel en blanco el día de la presentación del libro. Mientras el autor hablaba, detrás suya en la pantalla, como pueden ver en el vídeo, Miguel Ángel Sáez les daba vida. En esta obra, no ha hecho falta imaginar a los protagonistas: los ves dibujados y eso, me llevó también a mis tiempos de las historias mitad novelas, mitad comics de la Editorial Bruguera que me aficionaron a la lectura.

Los dibujos como antaño, llevan una frase de la novela. Me vi buscando, como si tuviera doce años entre las páginas donde quedaba la frase para ponerle la imagen que me daba el dibujo.

Fuga a Titán, insisto, es una novela de aventuras. Pero sobre todo es un homenaje a las novelas de aventuras. Con una trama entretenida y una estructura peculiar, es de las novelas que terminas. Y dices: me he gastado el dinero, pero ¡la he disfrutado! Y en eso consiste leer una novela, en disfrutar ¿no creen?. Hagánme caso. Léanla.

En Jerez lo puedes comprar en las librerías La Luna Nueva o Librería Agrícola. O a través de la Editoria Mayi en ediciones@edicionesmayi.com

Vídeo de la presentación:

 

Safo de Lesbos: Lesbos, isla de amor y exilio.

safo

Safo de Lesbos

Es curioso – la Psicología lo explica muy bien – como una palabra puede quedar asociada en tu mente a algo negativo o positivo. A principios de los 80, comenzaba a leer unos libros para adolescentes que trataban de los problemas de entonces – no muy distintos a los de hoy, eso sí, sin internet -: conflicto con los padres y madres, drogas y alcohol en la juventud, educación en los reformatorios… etc Uno de los más famosos sin duda fue ‘Nacida Inocente’, que luego dio lugar a una película protagonizada por Linda Blair, la célebre actriz de El exorcista. En la novela, la protagonista, Chris, recluída en un reformatorio, es violada con un palo por una de las reclusas del centro, de nombre Moco – qué horrible nombre leído en castellano – . Moco era lesbiana. A mis pocos años adolescentes, no tenía ni idea de lo que significaba ‘Lesbiana’ y lo asocié a algo malo. Pero fui creciendo y otro día cayó en mis manos un libro de mitología griega, por aquello de que me gusta la astronomía, donde hablaba de una poetisa griega: Safo de Lesbos. Ahí descubrí que ‘Lesbiana‘ venía de Lesbos, y que en absoluto tenía ningún significado negativo. Lesbiana, Lesbos, tenía mucho que ver con el sentimiento más bello del ser humano: el Amor. En este caso, amor entre mujeres.
Safo me quitó con sus poemas aquél condicionamiento negativo sobre el lesbianismo, pero hoy, ya mayor, en el ecuador de la vida, de nuevo la palabra Lesbos ha resonado dentro de mí como una campana.
Y mira por dónde, también tiene que ver con el Amor, en este caso, su carencia. Porque es carencia y es fracaso amoroso con el prójimo el que miles de personas huyan de su tierra por culpa de la guerra. Pero el destino ha sido irónico, les ha hecho llegar a la otra orilla, la orilla donde vivía Safo, en Lesbos.
Podríamos considerar que todas estas personas exiliadas, huidas de su país, son lesbianas también, porque ya pisan las tierras de la isla de Lesbos. Y el buey es de donde pace, no de donde nace. En cierto modo, comparten mucho con las mujeres lesbianas. Sufren la discriminación, unas por su conducta sexual, las otras por ser extranjeros. Son naúfragos. Las imágenes del niño muerto en la playa todavía nos tienen helado el corazón. ¿Cuántas mujeres lesbianas en la Historia han naufragado en sus vidas? ¿cuántas han quedado varada en una playa, quietas, muertas en vida, sin derecho a ser libres sólo por ser distintas, por ser mujeres que aman a mujeres? ¿Cuántas mujeres lesbianas han tenido que separarse – y duele, eso duele – de sus familias, cuántas tuvieron que casarse con un hombre, dejar sus ciudades, para poder vivir tranquilas y en paz?
Es verdad que los tiempos han cambiado. Alguien dirá que al igual que existe un lobby gay, hay un lobby lésbico. Dirán que ya todo se ha conseguido… pero no es cierto.
Tal como en Europa, nos créíamos que ya habíamos llegado a la cumbre de la civilización, ahora nos vemos construyendo verjas y muros para que los extranjeros no pasen. Igual sucede con las mujeres homosexuales: aún queda mucho, pero mucho para llegar a una verdadera igualdad. Porque ya se sabe: si eres lesbiana te vamos a discriminar dos veces: por ser mujer y por ser lesbiana.
Lesbos de nuevo es la frontera. Es la isla de los sueños. La isla de la poetisa que amó a las mujeres. La isla del exiliado esperanzado que llega por la falta de amor a una Europa sin corazón.
Lesbos suena dentro de mí, y espero que repiquen dentro de ti que nos lees sus versos, como una campana de alerta ante las injusticias que sólo sabemos cometer la Humanidad.

Inmortal celeste, de ornado trono,
dolotrenzadora, Afrodita, atiende:
no atormentes más con pesar y angustias
mi alma, señora,
Ven también ahora y de amargas penas
líbrame, y otorga lo que mi alma
ver cumplido ansía, y en esta guerra,
sé mi aliada.
(Safo de Lesbos)

Banda municipal de música de Jerez. Que Orfeo les acompañe.

Constelación de Lyra

Constelación de Lyra

Llegan  unas noches bonitas al  hemisferio norte. Se acerca el verano y empezará a brillar una estrella azul que nos marcará uno de los vértices del triángulo de verano. Estrella celeste (de cielo) y estrella de cine: Vega, protagonista del libro y la película Contact de Carl Sagan.

Pero hay algo  más importante en la estrella Vega y es formar parte de la constelación de Lyra. Una Lyra, instrumento musical, que no es de cualquiera. Está en el cielo, la puso Zeus, y pertenecía a Orfeo, uno de los argonautas.

Orfeo

Orfeo

Cuentan que Orfeo tenía la capacidad de calmar con su música a los animales y también a las personas. Fue, quizás, el primer músico terapeuta de la salud física y psíquica de los humanos.

Por eso, desde entonces, la música es algo elemental, esencial y vital para el ser humano. Algo que hay que cuidar tanto que hasta los dioses colocan a los instrumentos musicales, como la lira, en el cielo.

Un pueblo que se precie y que quiera seguir manteniendo su cordura como comunidad necesita de la música para vivir. Sin música, los pueblos se mueren.

En Jerez de la Frontera, está ocurriendo algo inaudito. Jamás pensé yo que tuviera que manifestarme para defender la música y a sus constructores, los músicos. Pero cosas tenedes, Cid, que farán fablar las piedras.

La banda municipal de música de Jerez puede desaparecer por la gestión del Ayuntamiento gobernador por el Partido Popular.

Los músicos de la banda municipal de música de Jerez están viviendo una verdadera bajada a los infiernos como Orfeo, buscando a una Eurídice que no es si no, para ellos, la música.

Obertura de Orfeo en los Infiernos de Jacques Offenbach

Ojalá los hombres, las mujeres y el Olimpo entero se rebelen contra quienes nos quieren quitar la música – el arte de las musas -. Y capaces son, porque con sus luces para alumbrar no sabemos qué, ya han conseguido que desde nuestra ciudad no podamos ver las estrellas, y entre ellas, a la Lyra de Orfeo.

Venzamos a los tristes, a los turbios, a los grises. Venzamos de nuevo, como Orfeo, al Can Cerbero.  Que vivan los colores. Que viva la música. Y que viva la banda municipal de música de Jerez. Aquí tenéis el vídeo que hice durante la manifestación del pasado tres de mayo de 2015 de la banda municipal de música de Jerez luchando con sus instrumentos por su supervivencia.

 

Quien escribe esto, no hace falta que justifique que ama tanto la astronomía como la música. Todos los sábados hace, o más bien, pone, todo lo que la audiencia de Frontera Radio en Jerez pide de música clásica, zarzuela y ópera. Lo podéís escuchar en el podcast. ¿Por qué funciona el programa desde hace quince años? Porque Jerez necesita y ama la  música.

http://www.ivoox.com/player_es_podcast_40515_1.html

Amazonas guerreras (mitologia) : sin derecho a estar entre las estrellas. #Poema.

amazonas guerreras mitología

Amazonas Guerreras Mitología

Las Amazonas. Esas criaturas mitológicas. Esas mujeres de pecho cortado, para poder utilizar el arco como arma, descencientes del dios Ares y de la ninfa Harmonía. No necesitaban de hombres para gobernar. Tenían una reina. Sólo procreaban con extranjeros y se quedaba únicamente con las niñas.

Francisco de Orellana descubrió tribus de mujeres guerreras en Brasil. Las llamó en su recuerdo, Amazonas. Y éstas, le dieron el nombre al río más caudaloso del mundo.

Pero no consiguieron que en la Historia le dieran su nombre a las estrellas como sí consiguieron las Pléyades o las Híades.

Yo creo que se lo merecen. Por eso nació este poema.

AMAZONAS

Tu pecho cortado me desconcierta,
porque no es enfermedad lo que demuestra,
es fortaleza y certeza de una puntería
afilada en tus ojos de espuma bravura.
Sin embargo, no es voluntad de la fortuna,
amputación que en tu infancia te hicieron,
para ser arquera en defensa
de una vida aplastada por el acero.
Invisible te has como todas las mujeres,
ni derechos en el cielo tuviste.
Ninguna estrella lleva tu nombre,
ninguna forma en el firmamento
te indican, te aparentan, te viven.
Sólo el nombre confundido del gran río
recuerda lo que fuiste y no exististe
salvo en las mentes de los seres soñadores.
En tu lanza me clavo cuando quiero morir.
A las estrellas te llevaré sin permiso.

Pléyades : Me siento pequeño ante el firmamento infinito #astronomía #mitología #Pléyades

Magnífica fotografía de Andrés Nieto Porras de las Pléyades. Licencia Creative Commons URL original https://flic.kr/p/bpVqUB

Las noches de invierno en el hemisferio norte. Me siento pequeño ante el firmamento infinito que me cubre con un manto de estrellas en la noche limpia del viento boreal.

Hay quienes se asustan ante la inmensidad de la noche y sienten ese vació de la soledad perpetua. Pero yo, no. Tengo la suerte y el don de poder haber transcendido al conocer con mis sentidos sólo es la expresión de algo maravilloso que escapa a la incapacidad de mi inteligencia. Llamémole Dios. Es una más de las maneras – quizás la más suave – de encontrarme con el Dios grande, el oculto, el todopoderoso, el oculto, el invisible, el que no es carne humana.

Me tiro al suelo de espaldas, para sentir el latido de la Pachamama. Tengo la suerte también de saber leer el cielo, de saber que todo tiene un orden, y que ese tejido que nos cubre, está hecho con direcciones móviles.

Miro al cielo y veo las estrellas. Cierros los ojos, y las sigo viendo. Suenan en mi mente las preguntas que me hice un día. Las mismas preguntas que Yahvé le hizo al Santo Job.

¿De dónde sale y se difunde la luz, de dónde el viento de oriente que barre la Tierra? ¿Quién abre un canal al aguacero y una senda al estrépito de los truenos, para que llueva sobre la tierra inhabitada, sobre el desierto donde no hay un ser humano, para regar las soledades desoladas, y hacer germinar en tierra árida hierba verde?

¿Tiene padre la lluvia?¿Quién engendra las gotas de rocío?¿Qué seno dio la luz al hielo? ¿Quién engendra la escarcha del cielo cuando las aguas se endurecen como piedras, y se congela la superficie del abismo?

¿Puedes tú anudar los lazos de las Pléyades o desatar las cuerdas de Orión?¿Haces tú salir a su tiempo al lucero del alba y guías a la Osa con sus pequeños?¿Conoces acaso las leyes de los cielos y haces que sus decretos se cumplan en la Tierra? ¿Llegará tu orden hasta las nubes, de manera que te responda un diluvio de aguas?¿Serás tú quien arroje los relámpagos?¿Acaso te dirán ‘Aquí estamos’?

Job 38, 24-35

Dios le responde a Job con preguntas. No, no es que Dios pregunte porque no sabe. Dios pregunta para que Job, el ser humano, sea consciente de cuánto no sabe.

Es verdad el universo es desconcertante. ¿Qué soy yo ante tanta inmensidad? ¿Quién soy yo para haber tenido esta oportunidad maravillosa de estar vivo?

Los ojos cerrados. Los abro y el cielo estrellado sigue sobre mí. Las Pléyades, huyendo eternamente de Orión, y con la seguridad del Toro que las protegen, me miran. Algún día tú estarás con nosotras entre las estrellas.

Orión, tú, mi dueño, de las noches de invierno del norte y del verano del Sur. #Astronomía

Orión, visto desde el Hemisferio Norte

Llegan las noches frías de invierno, con su viento del norte que afina el aire como el cristal, dejando la atmósfera clara, transparente, como si no existiera.

En las tierras medias del hemisferio norte no nos apetece salir, preferimos quedarnos al calor del hogar. Pero la llamada de las estrellas siempre es más fuerte. Salir al cielo y elevar tus ojos es todo a una. Hay mucha gente que no lo hace, lo sé. Pero quien lo haga la primera vez, no dejará de hacerlo.

En invierno en la mitad norte alguien de Grecia creyó ver entre las estrellas a Orión, el cazador gigante que un día dijo que podía ser capaz de matar a todas las bestias del planeta, y éste, la Madre Tierra se alarmó y le envío un escorpión para que le picase.

Orión sigue en esa carrera eterna en el firmamento huyendo del escorpión acompañado de sus perros. Y aquí, nosotros pequeños humanos tenemos la dicha de poder contemplarlo sólo con el leve gesto de elevar los ojos. 

Pero Orión sólo existe en la mente de los soñadores. Otros, comos los que son sólo capaces de ver átomos y números, no llegan a comprender la maravilla del  universo compuesto.

Orión no existió en el hemisferio Sur. Estaba sí, pero su postura al revés no le simuló a nadie que estaba allí, escondido entre las posturas caprichosas de las constelaciones, esas redes de estrellas imaginarias tejidas en la mente humana.

Es curioso. Orión es el dueño absoluto de las noches invernales del Norte. Y preside también el cielo de las noches de verano del Sur.

Orión es el dueño y señor de los cielos. Quien conoce la astronomía lo sabe.

Betelgueuse la roja y Rigel la azul, o al contrario en el sur. O tendidos en el ecuador. Como el Estrecho de Gibraltar y y el Estrecho del Bósforo.  Extremos del principio y el fin dentro de un universo que nos dicen infinito. Y en el centro, colgando del cinturón, como un Mediterráneo pàrturiento, las estrellas que nacen en la Gran Nebulosa de Orión, llamada también M42 por su número en el catálogo de Messier.

Orión, visto desde el Hemisferio Sur

Seguimos viviendo nuestras vidas aquí abajo. Con un cielo que se le escapa a la mayoría, cegados por las farolas, las prisas y el ignorar el puesto que ocupan en el universo.

Pero nosotros, los elegidos, los que tuvimos el don de recibir la llamada para mirar arriba, sabemos, que en esta época poco hay que hacer. Orión es el dueño.