Por qué es necesario que un niño de doce años sepa qué es ser gay

Colegio

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Hay una polémica ahora provocada por los de siempre que dicen que se les está enseñando a los niños en los colegios a ser gay. Adoctrinando, dicen ellos. Ya saben. Los de siempre, esos machotes que continuamente están persiguiendo al movimiento gay, pero que con los casos de pederastia que se dan en el mundo, callan.

Les voy a explicar por qué un niño de diez, once , doce años necesita saber qué es ser gay.

Allá por los setenta, la educación sexual en España no existía. La mujer la padecía en primer lugar en sus propias carnes. Sé por casos cercanos – muchos, tal vez demasiados – que las mujeres no tenían ni idea de lo que era la mestruación antes de que les llegara. Lo sé por mi hermana, que no sabía nada y pensó que se moría cuando le vino. Mi madre hizo lo que se hacía entonces. No decir nada. Pero cuando vio la que montó mi hermana decidió que yo iba a aprender sexualidad. No es que ella supiera mucho, la pobre, imaginen la educación sexual de una mujer que creció en la dictadura franquista. Pero tuvo las suficientes luces para comprarme revistas y libros. ‘Que aprenda con eso y no en la calle’ la escuché una vez decir a una vecina cuando ésta le recriminaba porque me vió una vez con esas revistas. Sí, yo soy hijo del consultorio sexológico del Pronto, del Nuevo Vale y del LIB que compraban mis primos.

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En este valle de lágrimas

Valle de los Caídos (wikipedia)

Valle de los Caídos (Wikipedia)

Para todas las personas que piensan que lo del Valle de los Caídos no tiene importancia. Cuando quieran y yo pueda, les invito a visitar conmigo la tumba de mi abuelo Alfonso Saborido en el cementerio de Jerez (que se llamaba como yo, o mejor dicho, yo me llamo como él, como muchos primos e hijos de primos míos). Mi abuelo era buena persona, sólo que estaba en un sindicato y cuando estalló la guerra un falangista le señaló para que lo mataran. Mi abuelo corrió por las calles de Jerez y un militar que le conocía, también buena persona, le ayudó a esconderse. Estuvo huido en una finca, torturado por un fascista malo, hasta que murió. Como era rojo no lo querían enterrar. Entonces aquel militar se apiadó de él otra vez, y lo enterró en su panteón familiar. Pero no tiene nombre.

Yo sé donde está, pero su nombre, el mío, no está escrito como millones de personas en España tienen en sus tumbas. Y mi abuelo tuvo suerte, porque sabemos donde está. Miles y miles de personas no saben donde están sus familiares. Ni de un bando ni de otro. Por el eso el Valle de los Caídos es el mayor insulto que se puede hacer a las víctimas de la guerra civil española. Debe convertirse a mi entender, en un sitio para la memoria de todas las víctimas y para que aprendamos que no debemos repetir esas historias (sobre todo, el bando que provocó la guerra).

¿Lo comprenden ahora? No es justo que el dictador esté enterrado como si fuera un faraón mientras los españolitos que al mundo vinieron y que Dios no les guardó, una de las dos Españas le heló el corazón con el frío de la muerte temprana y yacen en las cunetas de las carreteras de nuestro país.

Padres, perdónales porque puede que no sepan lo que hacen.

“Pero los católicos especialmente lo tienen muy difícil para encontrar el silencio y el desierto. Son muy pocos los templos de Jerez donde puedes encontrar ese momento de recogimiento, de encontrarte con el Dios Padre frente a frente en el momento de la Oración. Los templos son invadidos por gentes escandalosas, ruidosas, que no respetan el silencio de este tiempo sagrado.”

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No me callo porque no me da la gana

tequiero

El otro día (¿todo te pasó el otro día?) en un sitio de Jerez cualquiera. Gente hablando y yo en medio. Tema: la crisis. Que si los precios. Que si el paro. Que si tal. Que si cual. Y a mí se me ocurre quejarme de que me han bajado el sueldo, me han quitado pagas extras y me han convertido en un mil eurista.

Respuesta de una señora: ¡Usted se calla! ¡Parece mentira que no sepan los que tenéis un trabajo lo que es tenerlo! Usted no tiene derecho a hablar. ¡Si supiera lo que es vivir con cuatrocientos euros! Y ya empezó con una retahíla que dejé de escuchar porque no se entendía nada. Y cuando terminó le dije lo que os digo a quienes tenéis la paciencia de leerme.

Pues no. No me callo porque no me da la gana. ¿Por qué me voy a callar? ¿Porque hay gente que está peor que yo? ¡Eso lo he sabido siempre! Siempre ha habido gente peor. ¿O es que no vemos las imágenes de UNICEF, Save the children, Médicos sin fronteras, etc.? ¡Claro que hay gente peor! ¡Y claro que sé que hay gente que vive con cuatrocientos euros al mes! ¡Y claro que sé que hay gente que no cobra absolutamente nada! No hace falta que me lo digan. Lo veo a diario. Porque el paro también ha pasado por mi vida de alguna manera u otra. ¿Quién no tiene un familiar en paro?

¿Y me piden que me calle? ¿Me piden que me conforme? ¿Me piden que porque hay gente peor yo tengo que ser un sumiso? ¡Un NO como una casa! Esta crisis es una estafa, porque además de empobrecerte ha hecho creer a las mentes débiles que la culpa de la crisis es suya. Y no, no entiendan mentes débiles como un insulto. Me refiero a mente débil a la mente que no lee, que no se informa, que no es crítica, que vive aparte de la sociedad y que cree que el mundo sólo puede ser de una manera. La lectura es la gimnasia necesaria para el cerebro; la que hará de ti una persona única y libre.

El capitalismo ha triunfando a lo bestia con esta crisis. Ha creado una legión de afectados zombies que sólo creen que la solución al problema de la necesidad diaria es la caridad y la beneficiencia.

No. No me callo. Mi mente aún está fuerte para denunciar a quien me roba lo que produzco con mi esfuerzo y mi trabajo. No me callaré porque haya gente peor. No me harán sentir culpable de lo que no soy. No me convertirán en un idolente. No seré un doblegado, un hastiado, un cansado, un rendido, un vencido. En resumen, no me callaré porque no me da la gana.

¿Cuánto nos costará el hipotético pacto tripartito en Jerez?

Foto Pixabay

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El gobierno del PSOE jerezano de la alcaldesa Mamén Sánchez, te podrá gustar mucho, más, regular, menos o nada, pero lo que sí ha demostrado sin dejar duda ninguna es que con sólo seis concejales se puede gobernar una ciudad tan compleja como es Jerez de la Frontera, con más de 200.000 personas.

Por eso, y por el previsible pacto de gobierno municipal y la entrada en éste de IU y Ganemos Jerez, una de las cosas que tiene que quedar meridianamente clara es cuánto nos va a costar a cada jerezana y cada jerezano este pacto.

Y como al espantado, la sombra le espanta y ya venimos de vuelta, espero y deseo que el pacto consista en seguir con el mismo número de concejales y que los nuevos cambien a los antiguos y sigamos teniendo las mismas delegaciones y pagando los mismos sueldos. No vaya a ser que con la nueva reestructuración aparezcan delegaciones con nombres como aquella del pacto IU y Pacheco hace quince años,  llamada Delegación de Cohesión Social y Solidaridad Territorial  y nos encontremos con una nueva serie de Delegaciones extras como pudieran ser (y no estoy dando ideas) : Delegación de Igualdad, Delegación de las Personas Mayores, Delegación de Asuntos Sociales Ciudadanos, Delegación de Asuntos Sociales Rurales, Delegación de Educación, Delegación de Cultura, Delegación de Fiestas, Delegación del Conocimiento Digital, Delegación de Economía, Delegación de Hacienda, Delegación de Ecología y defensa del Medio Ambiente, Delegación de Transparencia del Erario Público, Delegación de Relaciones Interdelegacionales entre Delegaciones, etc. con su correspondiente Delegado/a al frente, con su buen sueldo, su buen despacho en su buen edificio, sumados a los asesores/as que necesiten, más un/una periodista para cada cuál, un despacho, un funcionario/a, y etc., que ya como digo, nos vamos conociendo.

Confío en la seriedad y el compromiso de IU y Ganemos Jerez en un pacto con el no estoy de acuerdo (aunque es mi sola opinión, y es eso, una opinión en la nada) y que no multipliquemos los gastos de una ciudad ya endeudada hasta las cejas para que no seamos la gente de Jerez quienes paguemos el pacto al final.

 

Pagar el pacto #Jerez

Foto Pixabay

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Según el linguista Anicet de Pagés, la expresión pagar el pato lo define cómo ‘Padecer o llevar pena o castigo no merecido, o que ha merecido otro’.

El pato o el pacto; ya sabemos de nuestra manera de hablar y comernos algunos fonemas. Una expresión que viene del antiguo antisemitismo que había en la península ibérica.

Hago esta introducción para situarnos. En nuestro sistema político electoral, a los partidos que se presentan le pueden ocurrir varias cosas según sus resultados.

Que ganen con mayoría absoluta. Hecho ansiado por todos. Da tranquilidad y estabilidad al gobierno además de saberse con el apoyo de más de la mitad – ojo – de las personas que han votado (que no de la ciudad entera, si nos referimos a unas elecciones municipales).

Que saque la mayoría de votos pero sin mayoría absoluta. Normalmente, a quien le ocurre esto, se da a presentar como el ‘ganador’ de las elecciones, cuando realmente no es así. La realidad es que la mayoría de la gente que ha votado, no les quieren.

Y entonces, cuando no hay mayoría absoluta viene la cuestión. En nuestra legislación y en los mundos de Yupi, prima el interés general de la ciudadanía, por lo cual pueden darse dos opciones: o que surja un gobierno en solitario, con el apoyo puntual de la mayoría de las personas elegidas como representantes (como ocurre en Jerez ahora) o un gobierno de coalición donde diferentes partidos forman un gobierno y se reparten las responsabilidades. Si uno lo piensa, esto es lo mejor. Todo el mundo dialoga, negocian y consiguen lo mejor para la ciudad.

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