Es derecho de los andaluces y andaluzas que nos protejan del cáncer de colon

Cáncer de colon

Cáncer de colon

Según fuentes de la Asociación Española Contra el Cáncer cerca de dos millones de personas en Andalucía, los que están entre los 50 y 69 años, no están protegidas contra el cáncer de colon por el Gobierno que preside la socialista Susana Díaz, sustentada por el partido de Albert Rivera, Ciudadanos.

El cáncer de colon se puede curar en el 90% de los casos que se detectan a tiempo, con una simple muestra de heces.

Esta prueba forma parte de un programa de prevención que todas las comunidades autónomas están obligadas a poner en práctica.

En Andalucía está poco implantado. Si tienes entre 50 y 69 años tienes derecho a participar en este programa de prevención. ¡RECLÁMALO!

Para reclamar tu derecho a este programa, rellena el siguiente formulario con:

Asunto: Derecho “Programa de Cribado de Cáncer de Colon”
Texto:  Yo …… con D.N.I ….
Solicito a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía que garantice mi derecho a participar en el programa de cribado de cáncer de colon, extendiendo y acelerando la implantación en todo el territorio de Andalucía.
¡Comparte esta información, por favor, nos va la vida en ello!

En este enlace accedes al formulario y puedes hacer tu reclamación. Pincha en él para acceder.

Anuncios

El Aleluya de la muerte

Atardecer en Arcos

Atardecer en Arcos -Foto del autor

No puedo comenzar a escribir sin lamentar profundamente la muerte del vecino de Arcos de la Frontera durante la mal llamada fiesta del toro del Aleluya y presentar mi más sentido pésame a la familia y sus seres queridos.

Los que sufrimos por el maltrato animal muchas veces nos centramos tanto en el animal, que a veces olvidamos que también este tipo de actividades acaban en tragedia humana.

Tengo en mi mente de nuevo, las imágenes de las cogidas de Paquirri o El Yiyo, que unido a una corrida de toros que vi a los trece años, hizo que naciera en mí un rechazo a esta costumbre de unir diversión con la tortura de animales.

Esta fiesta medieval como digo nos ciega a los que por un lado sobre todo vemos el dolor animal y a los que por otro solo ven el divertimento. Y en medio, de vez en cuando surge la tragedia humana que nos trae los pies a la tierra. Una tragedia humana esporádica, una tragedia animal continua.

El ayuntamiento de la ciudad vecina de Arcos de la Frontera tiene que ser valiente. Pero no el partido de gobierno: todo el ayuntamiento, el Pleno municipal al completo y plantearse eliminar de una vez por todas una fiesta que no es una fiesta: hemos visto que es la muerte que llega cuando no la esperamos y jugamos con ella. No debe temer el pleno municipal a la reacción electoral de la gente. No se puede gobernar a expensas de los gritos del populacho en el circo romano pidiéndole sangre al César. Todos a una como en Fuenteovejuna. Todos los partidos políticos deben decir BASTA.

No. Estamos en el siglo XXI y Arcos de la Frontera, quizás el pueblo más bonito de España, se tiene que olvidar de esta fiesta, de no convertirse en portada de telediarios y prensa por la muerte trágica de un vecino en una fiesta incomprensible, cuando es un pueblo que tiene tantos y tantos recursos turísticos. Arcos tiene que ser conocido por sus callejuelas, por sus iglesias, por su Semana Santa, por su carnavalito,  por su peña, por su balcón, por su pantano, por su hostelería y gastronomía, por su figura que arranca del suelo pareciendo querer alcanzar el cielo. Y por su gente, con un potencial increíble.

Pero Arcos de la Frontera no debe ser nunca más conocido ni asociado a la muerte ni al maltrato animal.

Ojalá qu esta tragedia inútil que se ha llevado la vida de un vecino por delante, sirva para un Nunca Más y que no vuelvan a hacer una fiesta con un toro que sufre y que mata asustado para celebrar la fiesta de la vida que es la Resurreción de Cristo.

¿Cristianos que no perdonan?

Papa y Ali Agca

Papa Juan Pablo II y Alí Agca

Qué difícil es ser cristiano, sobre todo, como decía Teófilo Cabestrero, en tiempos difíciles. Tiempos difíciles estos de hoy, y perdonen el lenguaje, de pensiones de mierda, prestaciones de mierda, salarios de mierda,  que hacen imposible una vida digna para una gran mayoría de personas. El ‘de mierda’ que se nos ha convertido en apellido de tantas cosas.

Estamos nerviosos. Para más inri, nos ocurren desgracias como las del pequeño Gabriel que nos saca lo peor que tenemos dentro. Somos humanos y tenemos innatas emociones como el odio, la venganza y el rencor.

Ahí es dónde es difícil ser cristiano. Lo es para mí. Me cuesta. Pero el evangelio me apacigua, me controla. Setenta veces siete. Setenta veces siete, me repito. El perdón, la reconciliación, el entendimiento, el acompañamiento de los presos, aunque sea el más terrible de los asesinos. ¡Qué difícil es, ¿eh?! Pero es que el evangelio de Jesús es así de radical. O lo tomas o lo dejas. A los tibios los vomitaré de mi boca. Toma tu cruz y sígueme. ¡Pero cuánto pesa esta cruz del perdón, que tiene que convertir el odio en amor!

Padre, perdónales porque no saben lo que hacen, dice Jesús antes de morir el Viernes Santo.

Sin embargo, los cristianos no estamos a la altura, especialmente lo que hacemos oír nuestra voz. Oigo a cristianos pedir condenas eternas, desear el mal sin fin e incluso la muerte a gente que ha cometido delitos de sangre. ¿Qué cristianos son estos? No lo sé ni les entiendo. Quizás sean el fruto de esa religión fabricada de hojalata que nos han convertido en adoradores de imágenes, en simples sacapasos.

Pero hay otros cristianos, que no gritan tanto, que poca gente conoce, que sí son fruto del evangelio y de esa religión liberadora y dignificadora humana que trabaja en las distintas pastorales penitenciarias. Quizás en estos tiempos difíciles de nervios, rabia y deseos de venganza, deberíamos escucharles más, porque ellos si ven el rostro de Jesús todos los días en el de las personas presas. Sí, cuando fue preso y le visitaron.

 

La formación de nuestros políticos

Opositor

Opositor

Los políticos son más que esos señores y señoras que salen en la tele y hablan por la radio. Son las personas que nos gobiernan y las que hacen las leyes que rigen la convivencia en nuestra sociedad.

Estaba escuchando la radio cuando di un respingo al oír a un político que estaba declarando en un juzgado que decía más o menos que él no se leía las cuentas anuales, ni tenía conocimiento de contabilidad pública ni tenía tiempo.

Ahí entré en modo pánico porque si un gobernante no se lee las cuentas y no tiene conocimiento de contabilidad pública ¿cómo gobierna? Les voy a contar una cosa que les va a resultar pesada. Es parte de las materias que se tienen que estudiar un cuerpo de funcionarios de la Junta, de los más normales, los Administrativos, que para un puesto base pueden rondar en los 1200 euros en mano.  Como digo será pesado leerlo. Imaginen desarrollarlo, memorizarlo y gastarse 65 euros al mes que vale una academia para que te preparen. Miren ustedes qué tienen que estudiar y aprender de memoria estos vulgares funcionarios sobre contabilidad pública: Los contratos del sector público. Órganos de contratación de la la Administración de la Junta de Andalucía y sus entes instrumentales. Responsabilidad patrimonial de la Administración. Responsabilidad de las autoridades, el personal de la Administración y los contratistas. El Presupuesto de la Junta de Andalucía. El ciclo presupuestario: elaboración, aprobación y rendición de cuentas. Estructura. Los créditos presupuestarios. La ejecución del presupuesto. Los pagos. Retribuciones del personal al servicio de la Administración. Subvenciones de la CA de Andalucía. Tesorería de Andalucía. Cuentas generales y autorizadas. Cuentas de gastos de funcionamiento. Control de la actividad financiera. La función interventora, el control financiero, la Cámaras de Cuentas.

No sigo. No quiero aburrirles. Pero es mucho más largo. Cientos de páginas. Y el político dice que no tiene conocimientos de contabilidad pública. El pobre currito administrativo mil doscientos eurista, sí.  Que se lee los Presupuestos Generales anuales de la A a la Z porque le puede caer alguna pregunta en el examen.

Surge la pregunta: ¿Cuál es la formación que se le exige a un político para ejercer sus funciones? Y no digo la titulación que tenga, porque a la ciudadanía la titulación que tenemos sólo sirve para acceder a hacer una oposición. Luego tenemos que pasar pruebas muy duras. ¿Qué pruebas tiene que pasar un político para acceder al cargo? ¿Las elecciones? ¿Eso les debe dar patente de corso? Unas elecciones, al igual que no son una ‘amnistía’ a la gestión anterior que hayan tenido y que tendrá que ser controlada por las autoridades competentes, no deben ser el único requisito. Deben demostrar que saben, que están preparados, que son competentes en la materia que van a gobernar. Si me permiten, como mínimo, lo mismo que un administrativo. Así nos encontramos como por ejemplo, un psicólogo que hoy te gobierna Agricultura, mañana te gobierna  Turismo, y pasado mañana, cae en desgracia y coge la Dirección General de vaya usted a saber qué o eurodiputado sin tener el B1 de cualquier idioma europeo.

Aunque yo, si fuera consejero, director general, ministro, etc, me preocuparía de saber como mínimo lo que sabe un grupo A del funcionariado de la Administración General. Y recalco Administración General, porque hay muchos docentes, por ejemplo, que acceden a cargos de gobierno sin tener ni idea de Administración General. Por mucho grupo A que sean.  No es por nada, pero qué de líos se evitarían los políticos al hacer cosas que no deben (o no hacerlas) si supieran las consecuencias.

Por eso, entré en modo pánico y creo que ustedes también. ¿Cómo puede gobernar y llevar un organismo una autoridad que desconoce la contabilidad pública? ¿Fiándose de los funcionarios? ¿Y cuándo el funcionario te dice que eso no se puede hacer y tú te empeñas – como no tienes ni idea – en que sí? ¿Confiando en los asesores que tú mismo nombras o ten nombran, que tienen menos idea que tú y lo único que sirven es para complacer cuotas de partido? ¿Oyendo a gente que no es funcionaria pero que trabaja para la administración a través de empresas externas?  Esto lo traslado a todas las administraciones, desde la central a la local. ¡En manos de quiénes estamos!

 

La abuelita en el Banco.

Cajero automático

Foto Pixabay

A Doña María (83 años) cada vez le agobia más ir al Banco o a la Caja de ahorros, da igual el nombre,  para no señalar nadie. Cuando llega fin de mes, Doña María va diligentemente  a su sucursal más lejana, y digo más lejana, porque con las fusiones de los bancos miré usté no ibamos a tener tantas sucursales abiertas y qué mala suerte que hemos cerrado la que estaba en su barriada, que entonces era la más cercana, para cobrar su pensión subida alegremente 1.05 euros para este año.

Cuando llega Doña María con su tacataca a su sucursal más lejana, el empleado que la atiende también diligentemente por orden de sus superiores,  le dice que tiene que sacar el dinero del cajero. Y empieza la conversación cansina para ambos de miré usté que yo soy muy torpe, pero mire usté que esto es fácil señora si es darle a un botón, pero mire usté yo es que no veo los botones y me voy a equivocar, no se preocupe, miré usted si ya no hay botones son letras grandes en la pantalla, pero mire usté es que yo tiemblo mucho y no acierto a darle al botón. Entonces, el empleado calla, le da su dinero y la conversación termina hasta el mes que viene.

Doña María guarda su dinero en el bolso, le da las gracias al empleado y le dice que como a uno le atiende una persona no llega el cacharro ese de la puerta y el empleado sonríe y calla y le pregunta de nuevo que si quiere comprar un televisor a plazos, un móvil de última generación o un aparato que toca una alarma si se cae al suelo. Pero Doña María le dice que no. Que tiene un televisor que solo ve Canal Sur porque tiene el botón encasquetado, un teléfono de con las letras grandisímas y que si se cae, alguien la echará en falta seguro e irá a buscarla, porque gracias a Dios le llama mucha gente. Adiós muy buenas.

Al salir por la puerta del banco o caja de ahorros, Doña María mira de reojo al dichoso cajero. Y se ríe para sus adentros, mientras esquiva los tickets tirados en el suelo para no resbalarse.. Ella para nada es torpe, bien que pone una lavadora mientras que su nieto que ha estudiado no sabe ni abrir la puerta. O estirar la mierda de pensión que le han dejado para vivir un mes. Eso sí que inteligencia financiera mire usté.  Vé perfectamente que para eso tiene sus gafas, y bueno, temblar tiembla, pero cuando se empeña, ensarta una aguja. Y piensa que a ella no la expone nadie a que le peguen un tirón o le roben su dinero mientras está toqueteando el cajero en la calle o en la puerta. Ni muerta utilizará el cacharro ese.

(Dedicado a todas las personas mayores que cada día se enfrentan más a una administración electrónica que no ha pensado para nada en ellas).

 

La cara y la cruz de la sanidad pública andaluza

médico

Foto: Pixabay

Andalucía ha superado durante 2017 los 900 trasplantes, batiendo su propio récord de donaciones y trasplantes por cuarto año consecutivo, tal como anuncia la Junta de Andalucía en su web.

Gracias a las donaciones registradas, los hospitales andaluces han podido realizar 919 trasplantes de órganos, 105 más que el año pasado, lo que supone un aumento del 13%. Concretamente, se han hecho 603 de riñón (47 de donantes vivos y, de ellos, 2 de donantes cruzados), 223 de hígado (2 de donante vivo), 35 de corazón, 43 de pulmón y 15 de páncreas.

Asimismo, del total de trasplantes, 27 han sido trasplantes pediátricos (15 renales, 7 de hígado, 4 de corazón y 1 de pulmón), igual cifra que el pasado año.

Todas estos datos suponen que se han alcanzado también cifras históricas en trasplante de riñón, de pulmón y de hígado en Andalucía y que los diferentes hospitales trasplantadores han marcado hitos.

Así, junto al alcanzado por el Hospital Virgen del Rocío con 200 trasplantes renales, el Hospital Puerta del Mar de Cádiz ha superado su récord en trasplante renal, con 100 intervenciones; el Hospital Virgen de las Nieves de Granada ha superado igualmente el suyo en trasplante hepático, con 38; el Hospital Regional de Málaga ha superado sus trasplantes hepáticos, con 58; y el Hospital Reina Sofía de Córdoba también ha registrado cifras históricas en trasplantes de pulmón, con 43, de riñón, con 99.

Este descenso se debe, en gran medida, al incremento de las cifras de donantes, cuyo factor clave, tal como ha resaltado la consejera, es la aceptación a la donación. El “sí de las familias” en Andalucía se ha situado en el 89%, el porcentaje más alto alcanzado hasta el momento.

Esta es una de las noticias más importantes que nos indican la excelencia por un lado de la calidad de la sanidad andaluza, y por otro lado, el más importante, el de la generosidad de las personas que viven en Andalucía (porque andaluz/a es el que vive en nuestra comunidad, no el que nace, ya que si te vas a vivir a otra comunidad autonóma o país y te censas allí, pierdes la ‘cualidad’ de ser andaluz o andaluza).

Pero esto no es nuevo. La solidaridad de la población andaluza en cuanto a transplantes viene de lejos. Basta el ejemplo de la gran manifestación juvenil que hubo en Jerez a principios de 1986 pidiendo un corazón para un transplante para una chica, Paqui Miranda Durán, de 18 años,  del Instituto Padre Luis Coloma, que por desgracia nunca llegó. Una manifestación que funcionó con el boca a boca, en tiempos que los móviles no existían. De aquello, fuimos muchos los estudiantes que nos hicimos donantes de órganos. Y hoy vemos que todo lo sembrado tuvo su fruto.

En verdad, por cosas así, la sanidad es ‘la joya de la corona’.

Pero desgraciadamente, vivimos en tiempos oscuros. Frente a estas luces de los logros de la sanidad andaluza, nos encontramos con las oscuridades que nos encontramos toda la ciudadanía cuando nos enfrentamos a una atención primaria que ya no es lo que era. Citas imposibles o a diez días vista, que te obligan a ir a tu centro de salud a primera hora – con lo que eso te impide tu conciliación laboral y familiar – a ver si consigues que te den cita. Lo he vivido, y es como volver a aquellos tiempos en que mi madre me llevaba a la Calle Higueras de Jerez y te ibas por la mañana a coger número, sin tener ni idea de cuando ibas a salir allí.

Esta situación crea incomodidad para los pacientes y para el personal médico, porque ante la falta de cita o las tardanzas, acudes a los centros de urgencias que se colapsan y empieza la famosa discusión con los médicos sobre ‘lo que es una urgencia’. Las cosas están cambiando para mal. Los conceptos de la medicina también. Este año he aprendido que uno no debe ir al médico hasta que lleves diez días con fiebre. Aunque en el prospecto de lo que te manden en la primera visita diga que a los tres días, si sigues con fiebre, que acudas a un centro médico. Antes eran tres. Ahora son diez.

No sé cuál es el problema de la atención primaria de salud en Andalucía, pero es obvio que no funciona y que hace sufrir a nuestra población: la enferma y la que trabaja en sanidad. No sé si es que necesitamos más presupuesto, más centros de salud, más médicos, o si necesitamos gestores más capaces, que sepan hacer las cosas como se hacían antes.

Lo cierto es que la situación de la atención primaria es caótica. Basta ver a los usuarios quejándose en las redes sociales y las fotos que cuelgan sobre falta de limpieza o largas esperas.

Son las luces y las sombras de una sanidad andaluza, capaz de hacer cosas maravillosas, como los trasplantes, o de llevarte en un minuto a los años sesenta del siglo XX.

Mi novela: El andaluz que viajó a las estrellas.

Estoy tan cansado de la política y de la vida diaria, que he vuelto a escribir. Sí, pero no de lo que ocurre. ME HARTA. Mejor la imaginación. Mejor la poesía. Mejor la prosa.

Por eso, he comenzado a publicar una novela escrita desde hace años en formato blog.

La puedes seguir en El andaluz que viajó a las estrellas.

Una novela de ciencia ficción con ambiente gaditano y …

bueno, sigue leyendo 🙂

Cambiemos la Constitución. Vale. Pero ¿qué cambiamos?

Constitución española

Constitución Española

Cambiar la Constitución, cambiar la Constitución… lo venimos escuchando desde hace tiempo… también se ha unido ahora a este rodillo de frases hechas lo de hablar del ‘régimen del 78’, algo que aunque correctamente dicho, tiene un tono despectivo al recordarnos – por lo menos a mí – al régimen franquista, o peor aún, al de Robespierre.

Y no está mal cambiar las cosas, sobre todo, si son para mejor. Pero viendo la que hemos montado con la cuestión catalana, me pregunto si en España estamos ahora mismo, en 2017 con capacidad para cambiar la Carta Magna.

El cambio de la Constitución exige consenso. Y no un consenso cualquiera, se requiere un gran consenso, un conseso mayoritario, que yo pondría mayor del 70 por ciento; al igual que no entiendo ni comparto la idea de que una región como Cataluña pida la independencia de España con un 51 por ciento de los votos, tampoco estaría de acuerdo en una reforma de la Constitución con semejante apoyo.

Pero la pregunta del millón es ¿qué cambiamos? Porque todo dependerá de lo que los partidos políticos propongan.

Cuestión crucial – puestos a reformar, -hagámoslo todo de un tirón – será el modelo de Estado. ¿Qué queremos hoy la ciudadanía española: una monarquía o una república? ¿Tenemos consenso en eso? No creo yo que estemos ahora en condiciones – con una crisis económica que nos aplasta – de abrir ese melón porque no veo un consenso mayoritario, pero es lógica la petición.

Otro tema sería el modelo de Estado. ¿Seguimos con las autonomías, pasamos a un Estado Federal o suprimimos las autonomías para volver a un Estado más centralizado? Tenemos partidos mayoritarios con opiniones para todos los gustos sobre este tema.

Más cuestiones que cambiar serían el modelo del Poder Legislativo. ¿Qué hacemos con el Senado? ¿lo eliminamos, lo convertimos en una cámara verdadera de representantes territoriales, donde cada territorio ‘pese’ lo mismo, igualando a todos los españoles (cosa que no pasa en el Congreso de los Diputados, que lo que ‘pesa’ es el número de habitantes por provincias) o la dejamos para que los viejos dinosaurios se recluyan en él como una prejubilación?

Son cosas que se me ocurren para cambiar a bote pronto. Pero hay muchas más, si vamos artículo por artículo.

Es verdad que hay que reformarla. Yo mismo, que nací en 1965, no voté esta Constitución, porque no tenía aún 18 años. Pero pienso también que estamos siendo injustos con ella. Nos ha dado el periodo de paz más grande que conocemos en la Historia (que en la Historia de España, la Paz no es que sea muy duradera) y se han hecho grandes cosas con ella. Grandes leyes que han llevado a España al sitio que está hoy, muy diferente de aquella España de 1978. Sí, hay que cambiar a nuestra madura – que no vieja Constitución – pero no lo echemos las culpas de las gestiones de los sucesivos gobiernos. Los males de España, los grandes males como la pobreza, el paro y la miseria, las desigualdades y los enfrentamientos entre españoles, no ha venido por culpa de la Constitución, sino por las gestiones de los gobiernos de España, las Comunidades Autonómas, las administraciones locales y provinciales y la Unión Europea.

No es la Constitución del 78 la culpable, son los políticos que legislan los culpables. Y horror, serían ellos, lo que tenemos ahora – y que nivel tenemos, madre mía – los que tendrían que elaborar una nueva Constitución.

NUTELLA aumenta la cantidad de azúcar en sus productos

Siempre he sido más fans de Nocilla que de Nutella, aunque reconozco que hace muchos años que no la consumo, no tanto por el azúcar, sino también por la temida grasa vegetal que lleva.
FACUA nos alerta de que Nutella ha aumentado la cantidad de azúcar en sus productos.
Extraño porque vivimos ahora en una extraña época en la que el azúcar es mala y parece que toda la legislación europea va camino de reducir al máximo el consumo de azúcar, causa de muchas enfermedades.
Lo que ha cambiado el mundo. Cuando yo era pequeño, el azúcar era sinónimo de alimento. Menudas yemas con azúcar y vino dulce tomé siendo un niño. Por cierto, hoy tampoco está hoy bien visto el darle vino a los niños, algo muy común en infancia, aún más por ser de Jerez.

Ferrero, la marca italiana que fabrica Nutella, conocido producto consumido en desayunos y meriendas, ha reconocido que ha modificado la receta de ingredientes original por otra en la que se incluye más azúcar, más grasa, y además menos cantidad de otro de sus componentes básicos: las avellanas.

Según publica The Guardian, Ferrero se ha visto obligada a admitir, a través de su filial alemana, que ha “ajustado” la receta del producto y los patrones para su elaboración, tras haber revisado un informe de un grupo de consumidores alemanes que detectaron cambios en la Nutella.

Pese a que el fabricante insiste en que el valor nutricional de la nueva versión apenas varía respecto al de la anterior, lo cierto es que la Nutella se fabricará en adelante en base a una nueva receta que aumenta el contenido de leche desnatada en polvo del 7,5% al ​​8,7% y el azúcar del 55,9% al 56,3%. (Fuente: FACUA)

PROBANDO

PRUEBA

DE POST