Canal Sur

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Primer logo de Canal Sur

Resulta curioso que una de las primeras medidas que las derechas anuncian que quieren tomar en Andalucía cuando sean gobierno es el cierre de Canal Sur. Mucho antes que solucionar problemas tan graves como el paro o la situación de la sanidad.

¿Por qué? Porque Canal Sur es muy importante. Es el medio de comunicación público por excelencia en Andalucía y ya forma parte de nuestra identidad.

Mucha gente confunde (porque existe el interés de confundir) lo que es Canal Sur. Todo el mundo dice que es malo, pero se están refiriendo a la programación del primer canal de Canal Sur. Es verdad. Su programación tiene mucho que cambiar para cumplir con el objetivo que tiene marcado por nuestro estatuto de autonomía, que por cierto, las derechas no habían leído y no sabían que para cerrar Canal Sur había que modificar estatuto andaluz.

Canal Sur es más que Juan y Medio, María del Monte y los informativos. Canal Sur es Canal Sur 2, una televisión hecha para la comunidad sorda andaluza. ¿De verdad, derechas de Andalucía, queréis discriminar a las personas sordas, que también pagan impuestos, de esta manera?. Canal Sur también es Andalucía TV, una alternativa a Juan y Medio y María del Monte que ofrece una programación cultural excelente. ¿La han visto? A ver si el problema también va a ser que a las derechas no les interesa fomentar la cultura andaluza. Canal Sur es también el canal Andalucía Turismo que ven los extranjeros antes de elegir nuestra comunidad como destino. ¿También derechas de Andalucía vais a atacar nuestra principal industria, el turismo?

Pero Canal Sur también es radio. ¿Escuchan la radio? Necesitamos una radio pública que informe (mucho mejor en su modalidad de Canal Sur Información). Necesitamos una radio pública que también fomente la difusión de los grupos musicales andaluces y una radio pública que difunda otra seña de identidad andaluza: el flamenco.

¿Sabían ustedes que todo eso es Canal Sur? Necesitamos un medio que nos cuente a los andaluces lo que ocurre en nuestra tierra. Que alguien de Ayamonte sepa lo que ocurre en Tabernas. Que alguien de Cabra conozca las costumbres de alguien de Nerja. O que alguien de Osuna conozca las posibilidades del turismo interior en Jaén o Granada.

Que está claro que se puede cambiar. Uno de los grandes errores de Canal Sur, y todas las emisoras públicas, es actuar como si fueran privadas. Ocurre también en las televisiones locales. Y claro, sale mal y caro. Porque la radio y televisión pública debe ser un servicio público mientras que lo privado es un negocio para ganar dinero.

He criticado antes a Juan y Medio y María del Monte. No me gustan. Lo cuál no quiere decir que no sea bueno. Mucha gente mayor lo ve. Lo he comprobado con los mayores que conozco y también en los hospitales. Algo tendrá. La gente no es imbécil si lo elige antes que a la emisora de la Iglesia 13TV o a Telecinco. A lo mejor, el problema de las televisiones públicas está ahí, en la competencia que le hace a lo privado.

Es verdad que no debe costar tanto. Seguro que se puede hacer lo mismo con menos dinero. Seguro que se puede hacer mucho mejor incluso. Pero no nos toquen Canal Sur (y ahí está el estatuto andaluz) porque es la nuestra.

Aclaraciones sobre el programa de radio sobre astronomía ‘Un Punto Azul’

A raíz de la mención de reconocimiento por la divulgación de la ciencia que en la Semana de la Ciencia, el Grupo de Astronomía Portuense, de El Puerto de Santa María, en Cádiz, hace al programa de radio ‘Un punto azul’, cosa por la que estamos muy agradecidos, utilizo mi blog para aclarar personalmente lo ocurrido con el programa de radio  que comenzó a emitirse en Frontera Radio, emisora comunitaria y cultural de Jerez de la Frontera, en junio de 1999 y finalizando su emisión a mediados de este año 2018.

Como digo, en 1999 decido unir mis dos grandes aficiones: la radio (soy miembro de la emisora Frontera Radio) y la astronomía (era socio fundador de la Agrupación Astronómica Magallanes). De esta inquietud, me nace la idea de hacer un programa de radio para la divulgación de esta ciencia tan bonita que es la astronomía. Tanto por Frontera Radio como por la Agrupación Astronómica, se me acepta dicha idea, y nace ‘Un Punto Azul’, con el nombre tomado para hacer homenaje al más grande divulgador de la astronomía como es Carl Sagan.

El programa se convierte en el primero sobre astronomía de la radiodifusión en España. En aquellos tiempos, internet no estaba tan avanzado, pero cuando la técnica lo permite, comenzamos a colgar nuestros programas en la red, llegando a otro tipo de personas a los que no alcanzaban nuestras ondas de frecuencia modulada.

Hasta casi finales de la emisión, yo me he encargado de la dirección y la realización del programa.

En el último año, la nueva directiva de la Agrupación Astronómica decide que yo no dirija el programa y que ‘enseñe’ a alguien a hacerlo con la excusa de mi sustitución en caso de que yo faltara por cualquier cuestión, que han sido en 20 años muy pocas veces. El programa cae en picado, pierde la calidad técnica exigible para mantener el stándar de calidad de Frontera Radio. Ante la evidencia, me niego a seguir de esa manera y exijo recuperar el control del programa. No se me acepta. La nueva directiva intenta cambiar el programa de día y hora, algo que indica el desconocimiento total de lo que va adjunto a un programa de radio: el ser fiel a la audiencia con un día y una hora. Cambiar el programa de día indicaría mi salida del programa ya que por mis circunstancias personales con el cuidado de mi padre solo puedo dedicar jueves y sábado la radio.

Ante esta actitud, tomo la decisión de dejar el programa que se sigue emitiendo sin mí hasta la interrupción de la emisión de Frontera Radio por un problema técnico. Pasado el verano y el problema solucionado, la Agrupación Astrónomica no vuelve a la radio a hacer el programa y hace un podcast grabado en un bar que no tiene nada que ver ni con Frontera Radio ni con un programa de radio aunque lleven el mismo nombre que el yo ideé.

Ante esta circunstancia, y es mi opinión personal, yo agradezco la mención por la divulgación de la Ciencia que hemos hecho durante estos casi 20 años, pero yo no puedo estar recogiendo ese reconocimiento con un grupo de personas que ni me valoran todo el trabajo de estos años ni el compromiso de Frontera Radio con ellos, y que se han portado, a mi criterio, tan mal conmigo. Es por eso, la razón por la que no asistiré a dicha entrega del diploma.

A pesar de esto, la emisora comunitaria y yo mismo, seguimos con el compromiso  de seguir divulgando la ciencia a todas las personas que no llegan las redes sociales ni internet. Internet no lo es todo. Lo parece para quien lo usa. Pero no es todo. La radio de ondas hertzianas sigue viva. La Historia ha demostrado que no hay nada ni nadie que pueda vencer a la radio: ni televisión, ni vídeos, ni internet. Nada puede vencer al aparato de radio en la cocina, en el trabajo, en el coche o en la cama. La radio llega a todas las personas. A todas. Sin excepción. No discrimina a quien no puede pagar una línea de internet.

Desde haces unas semanas, emitimos un nuevo programa, en otro formato, con otra esencia, pero que sirve para que toda la audiencia pueda saber y conocer cuáles son los últimos avances que la Ciencia hace en Andalucía. Lo pueden escuchar en El Cuaderno Andaluz que es un programa de radio que se cuelga luego en la red como podscat pero que no deja de ser en su origen y en su esencia un programa de radio que forma parte de una programación en una emisora de Frecuencia Modulada como es Frontera Radio.

 

Un Punto Azul

Un Punto Azul

 

La Estación Espacial Internacional sobrevolará Jerez

Estación Espacial Internacion

Estación Espacial Internaciona

De NASA/Crew of STS-132 – http://spaceflight.nasa.gov/gallery/images/shuttle/sts-132/hires/s132e012208.jpg(http://spaceflight.nasa.gov/gallery/images/shuttle/sts-132/html/s132e012208.html), Dominio público, Enlace

Vivimos a golpe de titular. Por desgracia, la mayoría de la gente no lee. Se nota en las faltas de ortografía. Se nota quien no lee nada. Pero sí leen los titulares. Los comparten. No contrastan. Se dejan llevar por la primera intuición.

Posiblemente te haya sorprendido el titular de este post y lo hayas compartido. Pero si te ha dado por leerlo, ya te digo que has caído en la trampa. Porque es un titular tendencioso. Ojo, no miente el titular como otros titulares que tienen miles de clikcs, pero no digo toda la verdad. Porque la verdad es que la Estación Espacial Internacional pasa por encima de Jerez casi todos los días. No en vano, da una vuelta al planeta cada hora y media. He puesto una cosa como noticia cuando no lo es.

Sin embargo, te he cogido de conejillo de indias, amable lector o lectora. Tienes que tener precaución. Cuando leas un titular llamativo, lee el contenido. Si lo consideras interesante, compártelo. Pero si tienes dudas, contrástalo porque puede ser mentira. Puede que te esté utilizando una empresa para hacerse publicidad a tu costa. O puede que sea un partido político que quiere hacerse famoso gracias a ti. O simplemente alguien que trabaja para hacer daño excusándose de que es una publicación ‘satírica’.

Todo el mundo no es bueno, querida gente que me leéis. Que nos manipulen, es lo más fácil del mundo. Fiaros de publicaciones que estén firmadas por periodistas. Esta misma columna, es filtrada por periodistas antes de ser publicada en La Voz del Sur. Ellos son los que se han preparado para esto. Son la garantía entre una información veraz y la opinión de un blogger. Y ojo, que hay blogger buenísimos. Pero ahí la garantía la tienes que descubrir tú.

En cuestión de contar lo que pasa, fíate antes de un periódico y un periodista de lo que te puede contar cualquiera.

Y por cierto, hay unas cuántas apps en tu móvil con lo que podrás calcular el paso de la Estación Espacial por donde quieras. Pero eso ya lo contaré otro día cuando se me ocurra un titular interesante.

Si tú no quieres mis aceitunas, yo no quiero tus hamburguesas

TIO SAM

TIO SAM

Si no quieres mis aceitunas, yo no quiero tus hamburguesas. Eso es lo que me pide el cuerpo hacia la política de aranceles que contra los productos extranjeros, y en este caso, a la aceituna negra de Andalucía. Pero claro, si yo boicoteo los célebres restaurantes de cómida rápida made in USA, también estaría boicoteando a los trabajadores y trabajadoras españolas de dichos establecimientos. El boicot no sería justo. Más bien sería una medida de orgullo patrio, pero que se vuelve en contra.

Todo esto me lleva a pensar que estamos absolutamente cogidos por nuestras partes más débiles. Vivimos presos de los productos USA, y hay muy pocas alternativas a ellos. Hay cosas en las que sí, en Europa, vamos a dejar de depender de USA. Con el programa Galileo, prevista su implantación para 2020, podremos dejar de depender del sistema de señalización por satélite que utilizamos en nuestros móviles, Tom Tom, etc… conocido como GPS, para tener uno propio europeo. Supongo que esto es muy importante en caso de guerra. Europa no puede dejar su logística y sus manos en satélites guiados exclusivamente por los Estados Unidos.

Pero ¿y en el resto de cosas? ¿Tenemos alternativa? Servidor, el que escribe esto, está más que harto de la política de datos y de las puñeteras normas comunitarias de Facebook. La opción es no utilizar Facebook, pero claro, yo también me aprovecho de la visibilidad que me da. ¿Qué opciones tengo? Ninguna. No hay red que le haga sombra ahora a Facebook, Instagram y Whatsapp que son todas de USA. Quizás Telegram haga un poquito de pupa a Whatsapp. Telegram de origen ruso, pero que sólo crece cuando Whatsapp cae, para luego quedar en el olvido. Y de Google +, ese gran desierto, también USA, para qué vamos a hablar.

Pienso que Europa tendría que lanzar una alternativa a todas las redes sociales y los gigantes de los datos que son USA. Tenemos Facebook y sus satélites, Google o Microsoft con su Windows y su Office. En Andalucía se han dado pasos pequeños, al no utilizar la suite ofimática de Bill Gates en la Junta de Andalucía, ya que se usa la suite Libre Office, de código abierto y libre compartir. Sin embargo, la misma Junta andaluza abandonó su proyecto estrella del uso de software libre, Guadalinex, basado en Linux, por razones que yo aún desconozco.

O bien sea Europa quien lidere la alternativa, o bien podría ser España. Qué arrepentida debe estar Movistar cuando convirtió la red Tuenti, que era un Facebook en español, en operadora. Pudo haber sido la gran competencia y alternativa a Facebook, una red social para gente que hablara español.

Como digo yo ahora me siento preso. No puedo dejar las redes privativas porque no tengo alternativas libres. Ojalá nacieran. Sé que es cuestión de dinero y tiempo. Pero también es cuestión de libertad. ¿No defienden eso los liberales que admiran la economía de mercado? Pues ahora no hay libertad que valga. Somos presos de las grandes multinacionales que comercian con nuestros datos y se hacen ricos a costa nuestra y nosotros, los usuarios no tenemos derecho alguno. O lo tomas o lo dejas. No sé ustedes, pero yo me siento viviendo en una auténtica dictadura digital, donde crees que hay libertad de opinión, pero realmente no tienes libertad de movimientos y sólo se va a ver lo que ‘ellos’ te dejen enseñar.

¿Oh, Dios mío, pero a quién tenía yo metido en mi casa?

La red social más usada en el mundo es sin duda alguna Facebook. La clave está en su sencillez y luego en lo que la gente entendida llama ‘la democratización’, es decir, que todo el mundo puede acceder a ella sin ningún tipo de cortapisas. Se entiende desde el primer momento que la utilizas. Es muy cómoda. Lejos de las complicaciones de Twitter – eso de tener que resumir en 140 caracteres un pensamiento es mucho trabajo para algunos – o de la especialidad de Linkedin que sólo es para profesionales. Ya. Instagram es muy cómoda también. Sólo poner fotos. Pero recuerde. Instagram es Facebook. Al igual que Whatsapp. También muy fácil. Lo van pillando ¿no? Mark Zuckerberg también lo pilló antes que nadie.
Pero por lo fácil nosotros cometemos graves errores. Porque Facebook también tiene funciones algo más complicadas que por pereza no utilizamos. El primero, yo. Una de ellas, es la de agrupar a nuestros ‘amigos’ (para lo que ha quedado la palabra ‘amigo’, ¿eh?) por grupos e ir publicando cosas particulares para cada uno de ellos.
Pero no lo hacemos. Y entonces pasa lo que pasa. Lo hemos podido ver con los atentados en Cataluña.
El primer error mío ha sido tener entre mis amistades a todo el mundo mezclado. Amigos de verdad, familiares, compañeros de trabajo, oyentes de la radio, aficionados a la astronomía, aficionados al reiki, estudiantes de inglés… bueno, a toda la gente con la que me relaciono. ¿Ustedes serían capaz de hacer en casa – si tuvieran sitio – una comida e invitarlos a todos juntos? La que se podía formar por ejemplo, cuando tu cuñado de derechas se encuentra con tu amigo de Podemos, o cuando tu cuñada catolícisima ella se encuentra con tu vecina Testiga de Jehová, o cuando tu erudito cuñado catedrático de Historia se encuentra con tu primo que no sabe escribir sin poner una hache en su sitio. O más fácil, cuando la mitad son del Madrid y la otra mitad del Barcelona, y tú, como yo, sin entender ni jota de fútbol.
Y se forma y se lía.
Ese es el primer error que cometemos. Pero el otro, es aceptar la ‘amistad’ de gente que no conocemos. Así es cuando de pronto te encuentras en tu muro de noticias cosas que no quieres ver, que a otros les gusta, pero a ti no. Y ves mensajes homófobos, machistas, a favor de las corridas de toros, xenófobos, racistas, etc… Es cuando te preguntas ¿Pero a qué gente tengo yo aquí?
Porque encima lo peor no son estas gentes que hablan. Por lo menos son sinceros y se expresan. Pero ¿Y esa legión de gente que tienes ahí callada, mirando lo que haces y que no te dan ni un mísero ‘me gusta’ que no es que sirva para decir que le gusta, sino para darte a entender que te ha leído?
En estos días del atentado, respiré hondo y en el primer día borré de mi muro a más de 60 ‘amigos’. De una tacada. Y no quiero que se enfaden. Sencillamente es que no quiero leer las cosas que ponen. No estoy obligado. Distinto es si me meto en un grupo de política y leo cosas que no me gusta. Bien, ahí he entrado yo porque he querido. ¿Pero en mi muro que es como mi casa? No.
Hay muchas maneras para seguir a una persona sin tener que estar en su exclusivo muro de Facebook. Es seguir tus publicaciones públicas, si las pones o seguir tu página de Facebook, si pasas por caja claro, porque si no, no te ve ni Dios.
Te pregunto yo a ti que me lees ¿te has parado a pensar a quién tienes metido en tu muro – tu casa – y que tiene acceso a las fotos de tus hijos, tus fotos de boda y todas las cosas que compartes en Facebook?

El tratamiento de las noticias relacionadas con el cáncer en los medios.

Asociación Española Contra el Cáncer

                                              Asociación Española Contra el Cáncer

Yo tengo que reconocer que después de haber vivido el proceso de cáncer de mi hermana y su posterior fallecimiento, me he quedado herido y demasiado sensible, percibiendo matices en las noticias y las maneras de informar de los medios de comunicación sobre todo aquello que tiene que ver con el cáncer, especialmente, cuando muere alguien famoso; no ocurre con las noticias relacionadas con las investigaciones en torno al cáncer.

Pero cuando alguien famoso muere de cáncer, creo que no lo hacen bien los medios de comunicación.

Ha vuelto a ocurrir con la muerte de Bimba Bosé (caso para estudiar también por cómo cierto sector de la sociedad española a linchado en las redes sociales a la familia Bosé estando aún de cuerpo presente Bimba).

Los medios tienen que tener muy claro a quién va dirigido ese mensaje que ellos lanzan con la información del fallecimiento por cáncer. Posiblemente, lo hagan con buena intención hacia el público en general. Pero es que entre ese ‘publico en general’ está también la población enferma de cáncer y sus familiares.

No se pueden ustedes ni imaginar el golpe psicológico tan duro que es ver en los telediarios, escuchar en la radio, internet, etc… continúamente que Bimba Bosé ha muerto de cáncer. La misma enfermedad que tengo yo. La misma enfermedad que tiene mi familiar. Recuerdo que durante el proceso de enfermedad de mi hermana murieron las dos Rocíos: Rocío Jurado y Rocío Dúrcal. Ni que decir que mi hermana lo pasó falta, porque sin poder salir de casa, de las pocas distracciones que tenía para su cabeza era la televisión.

Digo yo que no costaría mucho decir y explicar después de cada muerte por cáncer de alguien famoso, que el cáncer hoy es una enfermedad que se cura. Que se cura con prevención y con sanidad pública. Que si dan el número – uno – de una persona famosa que ha muerto de cáncer, que a continuación digan cuántas personas – no famosas – se han salvado este año y se han curado de cáncer gracias como digo, a una buena labor de prevención, seguimiento en hospitales y una sanidad públicas sin recortes.

Piénsenlo. No cuesta trabajo y no hundirán a las personas enfermas de cáncer en un pozo. Al revés, les alumbraréis con un toque de esperanza. Una esperanza que no es ficticia, que es cierta al cien por cien: que el cáncer en muchas ocasiones, se cura.

Periodismo digno para un derecho digno a saber qué se lee.

Foto: Pixabay

Foto: Pixabay

Ha pasado el tiempo en que en Jerez lo único importante que ocurría era lo que salía en el periódico. En el periódico, porque sólo había uno. Y nos acostumbramos a creer que todo lo que viene en letra de molde es verdad.

Porque es así, en un periódico en papel todo lo que viene es verdad cuando nos referimos a las noticias y los sucesos. Ya luego, dependiendo de la línea editorial del periódico, las columnas y opiniones pues son eso, opiniones.

Pero sabíamos entonces quién escribía y quién estaba detrás. Una opinión del ABC o de El País, era leída por los seguidores de unos y otros.

Pero hoy, con el mundo digital, cualquiera hace ‘un periódico’. No hace falta una imprenta ni papel. Montas un blog y dices que ya tienes un periódico.

Mentira. Los periódicos los hacen los licenciados/as en  periodismo. Los blogs los hacemos los bloggers y las paellas la hacen los profesionales en cocina. Si un blogger como yo hace una paella, posiblemente me salga muy mal. Lo mismo que cuando un oficinista hace un periódico le saldrá fatal.

Pero lo peor es que se le parece. La paella del blogger y la paella del cocinero/a pueden tener la misma pinta, pero en el sabor y en el estado del arroz veremos si hay calidad o es una mera imitación.

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