La historia de Pepe el gitano de Jerez

Gitanos italianos

Gitanos italianos protestando por el racismo del Gobierno de Italia – Foto RTVE

Pepe el gitano no era gitano. Le decían gitano porque era moreno y era de Jerez. Cantaba bien flamenco, no era una estrella. Pero bueno. Le decían el gitano y a él no le importaba. Porque ser gitano de Jerez, es un orgullo.

Pepe no terminó de estudiar. No porque sus padres no quisieran. No estudió por vago y prefirió irse a trabajar de peón de albañil. Así estuvo toda su vida. Destrozándose las espaldas y las manos, pero ganó dinero. Su felicidad no era plena. Su mujer tuvo un problema de salud y quedó descapacitada. Aunque llevaba bien su casa, porque el trabajo de casa era de ella.

Su único hijo era gay. Aunque Pepe nunca lo quiso ver. Es más, nadie se atrevía a sacar el tema de la soltería de su hijo con 30 años ni que siempre estuviera con amigos en vez de amigas. Salvo el asunto del niño, al que no le gustaba la albañilería y sí estudiar filosofía, Pepe era feliz.

También Pepe, el gitano que no era gitano, era muy religioso. No había leído el Evangelio en su vida. No iba a misa tampoco, salvo a a entierros, bodas y bautizos, pero entonces se quedaba en la puerta fumando.

Pepe también era muy patriota. No tenía ni idea de la Historia de España. No sabía quién era Isabel la Católica ni con quién se casó. Porque él era patriota de la selección. Por el fútbol. Yo zoy ezpañó, ezpañó, ezpañó. Aunque no supiera por qué.

Llegó la crisis y Pepe el gitano que no era gitano tuve que emigrar a Mallorca de camarero. Otra región, otro idioma. Allí veía la tele y se quedaba en las noticias de tele trece viendo como los hijo putas inmigrantes venían a quitarle su trabajo. No le gustaban los negros ni que entraran en España, pensaba mientras el patrón en catalán le gritaba que fregara los platos más rápido.

En las elecciones de 2025 votó, como las tres cuartas partes de Europa a un partido fascista que prometía echar a los inmigrantes de nuestras tierras y recuperar el trabajo que era nuestro.

Ahí empezaron las sorpresas. De pronto, se dió cuenta que el inmigrante era él y fue discriminado, insultado y tuvo que volverse a Jerez de nuevo. Pero no pudo llegar. Porque estalló el conflicto. El conflicto muchos años después sería llamado guerra. Pero en 2025 era el conflicto. Los países con partidos fascistas atacaron a los que no eran. Y se formó una buena.

Uno de los líderes de los partidos fascitas, el holandés, tenía un gran carisma. El holandés era rubio y decidió que los morenos no eramos la raza escogida, no eramos los mejores. Había que buscarles una solución final. Primero cayeron negros y gitanos. Y Pepe, el gitano que no era gitano, huyó como pudo y estuvo escondido en Valencia por un rubio, que éste sí, era misericordioso. Estuvo sin contacto mucho tiempo con su familia hasta que pudo volver a Jerez después del conflicto. Porque con el conflicto y el fascismo, se acabó internet, el teléfono y las señales de humo que había era la de los incendios de las casas de gente no pura.

Buscó a su familia. No la encontró. Su hijo gay había desaparecido en el ‘campo de acogida para homosexuales’ de Cantabria. Había muerto gaseado después de haber sido torturado. Su mujer, discapacitada, también había desaparecido. La mandaron a curarse un hospital de Portugal, le dijeron. La realidad es que fue eliminada en un campo de concentración a las afueras de Lisboa.

En Jerez, quedó menos de la mitad de la población de 2018. La gran mayoría, rubia. Y no sabían ni cantar flamenco. Sólo quedó Pepe, triste, que lloraba por peteneras. Pepe, el único gitano que quedó en Jerez después del segundo fascismo de nuestra Historia. Pepe, el gitano que no era gitano.

NOTA DEL AUTOR. Es un cuento. Pero no es ciencia ficción. Podría pasar. En ti está que no pase.

Reiki: verdades y mentiras.

Reiki

Reiki – Foto Pixabay

 

En los últimos años, y debido sobre todo a la bajada en la calidad en la sanidad pública por un lado y a la falta de educación crítica en la ciudadanía, han experimentado un gran auge las llamadas medicinas alternativas y complementarias.
Dejemos claro estos dos conceptos, que aunque parecidos, son muy distintos.
La medicina alternativa es aquella que se postula para sustituir a la medicina oficial; esto es muy peligroso ya que implica el abandono de tratamientos médicos que pueden ocasionar hasta la muerte de las personas.
La medicina complementaria es aquella, que siguiendo lo que dice la medicina oficial, ‘complementa’ a ésta con otras terapias. Aquí podemos encontrar desde ‘medicinas’ que no sirven para absolutamente nada, como la homeopatía o prácticas que sí se ha demostrado que tiene beneficios, como por ejemplo, tomar una infusión de valeriana por la noche para dormir mejor.
Entre toda estas terapias que han surgido ahora, el reiki es una de las que más ha llamado la atención del público y está teniendo un gran crecimiento entre los seguidores de esta práctica. Pero como no podía ser menos, el reiki está rodeado de mucha mentira y mucho fraude. A eso voy.
El reiki es una práctica japonesa basada en la imposición de manos por la que, según su inventor, Mikao Usui, se transmite energía del universo a la persona para que fortalezca su energía vital y así mejorar la salud.
Aunque los efectos del reiki no han sido comprobados científicamente, sí puedo decir como practicante y maestro de esta disciplina, que el reiki puede producir (no siempre) efectos positivos en el estado de ánimo del paciente que le ayudará a superar una enfermedad. Es cosa de lógica. Para vencer una enfermedad, tendremos más posibilidades de hacerlo con un espíritu optimista que con un espíritu triste.
Eso es reiki. No es más. Una práctica que en muchos aspectos se parece bastante a la meditación (cuyos beneficios está suficientemente comprobados).
Sin embargo, son muchas las personas que se han aprovechado de este auge de la practica de reiki para hacer su agosto, y lo que es peor, a costa de personas enfermas. Se están cobrando cantidades excesivas por dar sesiones de reiki. Cantidades que llegan a ser muy altas cuando es para aprender a dar reiki. Hay varios niveles de aprendizaje, y por cada uno , se te cobra una cantidad, que en los niveles de maestría pueden llegar a los 600 ó 1000 euros.
Estas cantidades se suelen cobrar ‘en negro’, ya que nadie emite factura. No sean incautos. Si alguien os ofrece servicios de reiki y os pretende cobrar, exijan factura. Que paguen sus impuestos como hacemos todos.
Por último, hacer un llamamiento a las autoridades sanitarias, que últimamente lo están haciendo muy bien aunque hay casos que se escapan al control, y es avisar de que nunca se deje practicar el reiki en hospitales por parte de personas que se ‘autocalifiquen’ practicantes o terapeutas de reiki. Una cosa es que yo, que sé dar reiki, me lo dé a mí mismo en un hospital o a un familiar, a lo que se pretende por parte de algunos practicantes de reiki, que es ‘introducirse’ en los hospitales con el afán de ganar dinero a costa de gente que sufre.
Además, es muy peligroso porque estos terapeutas de reiki no son personal sanitario y no tienen ni idea de cómo actuar en un centro hospitalario.
Resumiendo, no se dejen engañar. Practicar reiki como terapia personal es una buena idea y muy saludable para nuestro físico y nuestra mente. Pero hacer del reiki  un negocio, es entrar en el mundo de los timos, los engaños y las mentiras.

Es derecho de los andaluces y andaluzas que nos protejan del cáncer de colon

Cáncer de colon

Cáncer de colon

Según fuentes de la Asociación Española Contra el Cáncer cerca de dos millones de personas en Andalucía, los que están entre los 50 y 69 años, no están protegidas contra el cáncer de colon por el Gobierno que preside la socialista Susana Díaz, sustentada por el partido de Albert Rivera, Ciudadanos.

El cáncer de colon se puede curar en el 90% de los casos que se detectan a tiempo, con una simple muestra de heces.

Esta prueba forma parte de un programa de prevención que todas las comunidades autónomas están obligadas a poner en práctica.

En Andalucía está poco implantado. Si tienes entre 50 y 69 años tienes derecho a participar en este programa de prevención. ¡RECLÁMALO!

Para reclamar tu derecho a este programa, rellena el siguiente formulario con:

Asunto: Derecho “Programa de Cribado de Cáncer de Colon”
Texto:  Yo …… con D.N.I ….
Solicito a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía que garantice mi derecho a participar en el programa de cribado de cáncer de colon, extendiendo y acelerando la implantación en todo el territorio de Andalucía.
¡Comparte esta información, por favor, nos va la vida en ello!

En este enlace accedes al formulario y puedes hacer tu reclamación. Pincha en él para acceder.

El Aleluya de la muerte

Atardecer en Arcos

Atardecer en Arcos -Foto del autor

No puedo comenzar a escribir sin lamentar profundamente la muerte del vecino de Arcos de la Frontera durante la mal llamada fiesta del toro del Aleluya y presentar mi más sentido pésame a la familia y sus seres queridos.

Los que sufrimos por el maltrato animal muchas veces nos centramos tanto en el animal, que a veces olvidamos que también este tipo de actividades acaban en tragedia humana.

Tengo en mi mente de nuevo, las imágenes de las cogidas de Paquirri o El Yiyo, que unido a una corrida de toros que vi a los trece años, hizo que naciera en mí un rechazo a esta costumbre de unir diversión con la tortura de animales.

Esta fiesta medieval como digo nos ciega a los que por un lado sobre todo vemos el dolor animal y a los que por otro solo ven el divertimento. Y en medio, de vez en cuando surge la tragedia humana que nos trae los pies a la tierra. Una tragedia humana esporádica, una tragedia animal continua.

El ayuntamiento de la ciudad vecina de Arcos de la Frontera tiene que ser valiente. Pero no el partido de gobierno: todo el ayuntamiento, el Pleno municipal al completo y plantearse eliminar de una vez por todas una fiesta que no es una fiesta: hemos visto que es la muerte que llega cuando no la esperamos y jugamos con ella. No debe temer el pleno municipal a la reacción electoral de la gente. No se puede gobernar a expensas de los gritos del populacho en el circo romano pidiéndole sangre al César. Todos a una como en Fuenteovejuna. Todos los partidos políticos deben decir BASTA.

No. Estamos en el siglo XXI y Arcos de la Frontera, quizás el pueblo más bonito de España, se tiene que olvidar de esta fiesta, de no convertirse en portada de telediarios y prensa por la muerte trágica de un vecino en una fiesta incomprensible, cuando es un pueblo que tiene tantos y tantos recursos turísticos. Arcos tiene que ser conocido por sus callejuelas, por sus iglesias, por su Semana Santa, por su carnavalito,  por su peña, por su balcón, por su pantano, por su hostelería y gastronomía, por su figura que arranca del suelo pareciendo querer alcanzar el cielo. Y por su gente, con un potencial increíble.

Pero Arcos de la Frontera no debe ser nunca más conocido ni asociado a la muerte ni al maltrato animal.

Ojalá qu esta tragedia inútil que se ha llevado la vida de un vecino por delante, sirva para un Nunca Más y que no vuelvan a hacer una fiesta con un toro que sufre y que mata asustado para celebrar la fiesta de la vida que es la Resurreción de Cristo.

¿Cristianos que no perdonan?

Papa y Ali Agca

Papa Juan Pablo II y Alí Agca

Qué difícil es ser cristiano, sobre todo, como decía Teófilo Cabestrero, en tiempos difíciles. Tiempos difíciles estos de hoy, y perdonen el lenguaje, de pensiones de mierda, prestaciones de mierda, salarios de mierda,  que hacen imposible una vida digna para una gran mayoría de personas. El ‘de mierda’ que se nos ha convertido en apellido de tantas cosas.

Estamos nerviosos. Para más inri, nos ocurren desgracias como las del pequeño Gabriel que nos saca lo peor que tenemos dentro. Somos humanos y tenemos innatas emociones como el odio, la venganza y el rencor.

Ahí es dónde es difícil ser cristiano. Lo es para mí. Me cuesta. Pero el evangelio me apacigua, me controla. Setenta veces siete. Setenta veces siete, me repito. El perdón, la reconciliación, el entendimiento, el acompañamiento de los presos, aunque sea el más terrible de los asesinos. ¡Qué difícil es, ¿eh?! Pero es que el evangelio de Jesús es así de radical. O lo tomas o lo dejas. A los tibios los vomitaré de mi boca. Toma tu cruz y sígueme. ¡Pero cuánto pesa esta cruz del perdón, que tiene que convertir el odio en amor!

Padre, perdónales porque no saben lo que hacen, dice Jesús antes de morir el Viernes Santo.

Sin embargo, los cristianos no estamos a la altura, especialmente lo que hacemos oír nuestra voz. Oigo a cristianos pedir condenas eternas, desear el mal sin fin e incluso la muerte a gente que ha cometido delitos de sangre. ¿Qué cristianos son estos? No lo sé ni les entiendo. Quizás sean el fruto de esa religión fabricada de hojalata que nos han convertido en adoradores de imágenes, en simples sacapasos.

Pero hay otros cristianos, que no gritan tanto, que poca gente conoce, que sí son fruto del evangelio y de esa religión liberadora y dignificadora humana que trabaja en las distintas pastorales penitenciarias. Quizás en estos tiempos difíciles de nervios, rabia y deseos de venganza, deberíamos escucharles más, porque ellos si ven el rostro de Jesús todos los días en el de las personas presas. Sí, cuando fue preso y le visitaron.

 

La abuelita en el Banco.

Cajero automático

Foto Pixabay

A Doña María (83 años) cada vez le agobia más ir al Banco o a la Caja de ahorros, da igual el nombre,  para no señalar nadie. Cuando llega fin de mes, Doña María va diligentemente  a su sucursal más lejana, y digo más lejana, porque con las fusiones de los bancos miré usté no ibamos a tener tantas sucursales abiertas y qué mala suerte que hemos cerrado la que estaba en su barriada, que entonces era la más cercana, para cobrar su pensión subida alegremente 1.05 euros para este año.

Cuando llega Doña María con su tacataca a su sucursal más lejana, el empleado que la atiende también diligentemente por orden de sus superiores,  le dice que tiene que sacar el dinero del cajero. Y empieza la conversación cansina para ambos de miré usté que yo soy muy torpe, pero mire usté que esto es fácil señora si es darle a un botón, pero mire usté yo es que no veo los botones y me voy a equivocar, no se preocupe, miré usted si ya no hay botones son letras grandes en la pantalla, pero mire usté es que yo tiemblo mucho y no acierto a darle al botón. Entonces, el empleado calla, le da su dinero y la conversación termina hasta el mes que viene.

Doña María guarda su dinero en el bolso, le da las gracias al empleado y le dice que como a uno le atiende una persona no llega el cacharro ese de la puerta y el empleado sonríe y calla y le pregunta de nuevo que si quiere comprar un televisor a plazos, un móvil de última generación o un aparato que toca una alarma si se cae al suelo. Pero Doña María le dice que no. Que tiene un televisor que solo ve Canal Sur porque tiene el botón encasquetado, un teléfono de con las letras grandisímas y que si se cae, alguien la echará en falta seguro e irá a buscarla, porque gracias a Dios le llama mucha gente. Adiós muy buenas.

Al salir por la puerta del banco o caja de ahorros, Doña María mira de reojo al dichoso cajero. Y se ríe para sus adentros, mientras esquiva los tickets tirados en el suelo para no resbalarse.. Ella para nada es torpe, bien que pone una lavadora mientras que su nieto que ha estudiado no sabe ni abrir la puerta. O estirar la mierda de pensión que le han dejado para vivir un mes. Eso sí que inteligencia financiera mire usté.  Vé perfectamente que para eso tiene sus gafas, y bueno, temblar tiembla, pero cuando se empeña, ensarta una aguja. Y piensa que a ella no la expone nadie a que le peguen un tirón o le roben su dinero mientras está toqueteando el cajero en la calle o en la puerta. Ni muerta utilizará el cacharro ese.

(Dedicado a todas las personas mayores que cada día se enfrentan más a una administración electrónica que no ha pensado para nada en ellas).